El tabaco ilegal, uno de los focos de la economía sumergida
El tabaco ilegal, uno de los focos de la economía sumergida - l. v.
laboral

La economía sumergida en Cádiz hace el resto

La imposibilidad de reactivar el mercado laboral gaditano favorece el aumento de oficios clandestinos y los pagos en B

j. rodriguez
Actualizado:

Resulta difícil entender cómo puede sobrevivir una provincia con el 41% de su población en paro. Cádiz tiene 348.400 personas ocupadas y 244.700 en edad de trabajar que, sin embargo, no tienen actividad.

Los demandantes de empleo en la provincia inscritos en las oficinas del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) el pasado mes de noviembre ascendían a 193.197, mientras que el número de hogares con todos sus miembros en paro superaba en la provincia los 80.000. Algo no cuadra.

Algunos analistas destacan que la cifra de desempleados es incuestionable, pero otra cosa bien distinta son los recursos económicos que permiten sobrevivir a esta población. La economía sumergida y la ayuda entre las propias familias es lo que mantiene en pie a este contingente de personas.

El último informe sobre flexibilidad en el trabajo presentado el mes pasado por la consultora laboral Randstad concluye que la economía sumergida y el empleo no declarado en España representan un 18,6% de Producto Interior Bruto (PIB), lo que duplica las tasas de otros países del entorno como Francia o Reino Unido, ambas por debajo del 10%. A nivel nacional, este porcentaje supone más de 190.000 millones de euros en España.

En el ámbito internacional, más de 1.800 millones de personas están empleadas en esta situación, lo que supone un 60% del total de trabajadores (3.000 millones), según datos de la OCDE recogidos en el informe de Randstad.

En Europa, la economía sumergida derivada del empleo no declarado se sitúa en el 18%. Este dato se debe al mayor número de personas en esta situación laboral en los países orientales, como Bulgaria, donde la economía sumergida representa el 31% respecto a su PIB, Rumanía (28%) o Hungría (28%). En países centroeuropeos, como Luxemburgo, Austria o Países Bajos, estos índices oscilan entre el 7,5% y el 9,1%. En el caso de Alemania, la economía sumergida supone el 13% del PIB.

Una riqueza sin declarar

El Sindicato de Técnicos de Hacienda Gesta se ha encargado de provincializar esas macrocifras de la economía y destaca que la riqueza sin declarar en la Cádiz alcanza ya el 29,3% del Producto Interior Bruto, ocho puntos más que hace cinco años. La elevadísima tasa se encuentra por encima de la media nacional, pero en la misma línea que en el resto de la comunidad. Y a pesar del nefasto dato, Cádiz no lidera esta nueva estadística del desastre, las hay que superan el 30% como Almería, Albacete o Lugo.

La economía sumergida mueve en la provincia 5.800 millones, más de un cuarto de la riqueza total. El dinero B que se escapa al control del fisco y que, en cierta manera, supone el sustento de muchos parados lo encontramos en tareas profesionales a domicilio que no se declaran y cuyos protagonistas ni siquiera están dados de alta a ala Seguridad Social.

Los focos de la economía sumergida gaditana lo encontramos en talleres y comercios irregulares, trabajadores no declarados, venta ambulante sin licencia y contrabando de tabaco. Los técnicos de Hacienda resaltaron la necesidad de dotar de más medios a la Agencia Tributaria, emprender campañas de concienciación de sobrada efectividad como las emprendidas por Tráfico para reducir los accidentes.

También abogan por dotar de más independencia a los profesionales que manejan declaraciones «sospechosas» para hacer aflorar desviaciones e incluso delitos contra el fisco «contra los que no se puede hacer nada» ya que la ley impide que los funcionarios actúen.