Susana Díaz, en la inauguración del Chare de Cártama, el pasado jueves
Susana Díaz, en la inauguración del Chare de Cártama, el pasado jueves - EFE
SANIDAD

El Servicio Andaluz de Salud lleva un año sin publicar las listas de espera para operarse

Los médicos relacionan los retrasos con los recortes del gasto sanitario en la Comunidad

SEVILLAActualizado:

El Servicio Andaluz de Salud (SAS) no informa desde hace once meses del número de enfermos en espera para operarse y el tiempo que tardan en entrar en un quirófano. Las últimas cifras se colgaron en agosto en la web de la agencia dependiente de la Consejería de Salud y corresponden a junio de 2015. Los números no invitaban al triunfalismo. Después de tres años de recortes en las contrataciones de efectivos, la bolsa de andaluces pendientes de operarse alcanzaba una cifra récord: 62.435. Un 20,6 por ciento más de los pacientes que había en junio de 2011.

Hasta hace un lustro, las listas de espera se divulgaban cada seis meses, en junio y diciembre, atendiendo a un compromiso adquirido por la entonces consejera de Salud, María Jesús Montero. A finales de 2011 se empezaron a facilitar con cuentagotas.Se da la paradoja de que la Consejería sí dispone de datos más actuales sobre el número de intervenciones pendientes aunque, por razones no explicitadas, no las cuelga en su web. Prueba de ello es que cada semestre remite estas cifras al Ministerio de Sanidad y éste las hace públicas dentro de un cómputo nacional, sin desglose por comunidades. Los últimos datos difundidos en la web estatal corresponden a diciembre de 2015.

La Consejería se comprometió a publicar los datos cada seis meses

Montero, actual consejera de Hacienda y Administración Pública, se comprometió a divulgarlos cada seis meses. Para disipar las sospechas, introdujo esta y otras medidas de transparencia después de que la responsable de listas de espera del Hospital Virgen de las Nieves de Granada llevara a la Fiscalía un demoledor informe que describía con detalle hasta siete trampas que se realizaban para enmascarar que el incumplimiento de los plazos máximos para intervenciones quirúrgicas que la Junta garantiza por decreto. La investigación fue archivada por un juez en 2011, aunque el SAS fue condenado a indemnizar a la doctora denunciante por acoso laboral y a recolocarla en su puesto de trabajo.

Denuncia a la Fiscalía

Una guía interna colgada el pasado 28 de junio en la intranet del Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva que da instrucciones al personal para demorar la derivación de pacientes al especialista ha vuelto a resucitar el fantasma del «maquillaje» de las listas de espera. Salud alega que se publicó «sin conocerse previamente su contenido, por lo que la dirección del hospital no puede asumirlo como información oficial». El Sindicato de Enfermería Satse ha denunciado al gerente ante la Fiscalía de Huelva. Ayer desde el Sindicato Médico Andaluz aseguraron que el documento «filtrado involuntariamente no hace si no darnos la razón cuando decimos que el SAS miente y oculta la realidad de las listas de espera». «La Administración no cumple lo que ha legislado y los recortes aplicados han empeorado la situación de las listas», subrayaron.

En contra del signo de los tiempos, la apertura del Portal de la Transparencia de Andalucía, hace un año, no ha acabado con este «telón de acero» informativo que durante este verano se ha extendido también al número de camas bloqueadas en los hospitales públicos. Este año no hay cifras oficiales.

El decreto de garantías de tiempos de respuesta para intervenciones quirúrgicas reconoce el derecho del ciudadano a ser atendido en un tiempo máximo de 180 días para un total de 700 técnicas quirúrgicas como, por ejemplo, la reparación de una hernia o de una rótula. Marca otro plazo de 120 días para once procesos asistenciales más comunes, que incluyen 71 técnicas como la clásica extracción de cataratas, y 90 días para procedimientos relacionados con la cirugía cardíaca.

La demora de las operaciones, consultas de especialidades y pruebas son quejas recurrentes en la Oficina del Defensor del Pueblo Andaluz. En 2015 Jesús Maeztu investigó el cierre de agendas durante el verano en el hospital onubense donde se colgó la polémica guía. El centro reconoció que «por la problemática organizativa que conlleva el verano, con las consabidas vacaciones del personal, unida a la variabilidad de las consultas, el tramo de citación directa [por parte del médico de familia] no se encuentra abierto, lo que impide que la solicitud se registre», según revela el informe anual del Defensor, al que no convencieron estas explicaciones. Para recibir una cita, hay que esperar a que abra la agenda de la especialidad demandada. Hasta entonces, el reloj de la lista de espera no se pondrá en marcha.