Accesos al Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva
Accesos al Hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva - ALBERTO DIAZ
SANIDAD

Los pacientes que protestan tienen prioridad en la lista de espera del SAS

El Satse lleva a la Fiscalía un manual del complejo hospitalario de Huelva que plantea «no agilizar» las citas a los especialistas

SEVILLAActualizado:

Sobre la gestión del Servicio Andaluz de Salud siempre ha revoloteado la sospecha de que las listas de espera para entrar en un quirófano o recibir cita con un médico especialista no cuadran. Pero nunca hasta ahora el supuesto maquillaje había abandonado el terreno de las especulaciones para materializarse en un documento interno. Eso es lo que ha sucedido en el hospital Juan Ramón Jiménez de Huelva.

En la intranet del citado centro, un responsable del hospital colgó el pasado 28 de junio un protocolo que imparte instrucciones muy precisas al personal del Servicio de Atención a la Ciudadanía (encargado de asignar las citas médicas) para dilatar la derivación del paciente al especialista.

Con tan mala suerte para el SAS que el manual ha caído en las manos de miembros del combativo Sindicato de Enfermería. El Satse presentó ayer ante la Fiscalía de Huelva una denuncia por supuesta prevaricación contra el director gerente del Complejo Universitario de Huelva, Rafael García Vargas Machuca.

La Junta alega que el documento se subió a la intranet del hospital de Huelva sin conocerse antes su contenido

El protocolo de actuación reconoce sin rodeos que no se está cumpliendo el tiempo máximo de dos meses que garantiza por decreto la Junta para derivar a los pacientes al especialista que lo solicitan a través de su médico de cabecera. El decreto sólo excluye tres especialidades: Reumatología (20 meses de demora), Alergología (18 meses) y Cirugía Vascular (14).

«Dadas las demoras actuales, no podemos agilizar citas de forma indiscriminada», instruye el manual, de 22 páginas, dirigido a los trabajadores que gestionan las listas. «Sólo lo intentaremos [agilizar citas] cuando el usuario presente algún informe en el que se solicite de forma expresa, o cuando presente algún episodio de salud que consideremos relevante», explica en el apartado titulado «Agilización de citas». El documento admite que «el decreto de garantía no se está cumpliendo en ninguna especialidad» y el embudo de mayor tamaño está en los servicios de Traumatología, Aparato Digestivo y Neurología.

A la hora de asignar citas, el SAS da preferencia a los pacientes informados sobre el decreto de garantía que a los que no lo están. Si el enfermo invoca este derecho, se especifica en el Diraya, el sistema informático que recoge los datos clínicos de cada paciente. «Si el usuario conoce el decreto y exige que se le dé cita, hay que hacerlo», alecciona. En el caso contrario, «imprimimos la solicitud y le decimos que le mandaremos cita», aclara.

«No es un informe oficial»

La Delegación de Salud de Huelva no da validez al polémico documento. Alega que fue «subido a la intranet del hospital por personal técnico sin conocerse previamente su contenido, por lo que la dirección del hospital no puede asumirlo como información oficial». Quiso dejar claro que «para nada refleja la situación real de las listas de espera del centro, un área en la que en los últimos años el hospital trabaja con la adopción de medidas encaminadas a mejorar la capacidad de respuesta a la población y acortar la demora». Subraya que Andalucía es pionera en España a la hora de acortar los plazos de demora, lo que redunda en beneficio de la población andaluza.

Particularmente irónico resulta el uso del término «Amnistía» para definir a los pacientes que tenían una fecha de revisión superior a los seis meses en el servicio de Cardiología. «No se van a citar a no ser que reclamen», señala el manual. «Queda claramente demostrado cómo se marean a los pacientes y se incumple el derecho de garantía», advierte el responsable del Satse en Huelva, Antonio Botello. El dirigente regional, Francisco Muñoz, no duda de que «esas triquiñuelas» funcionan en el resto de centros que gestiona el SAS.