Un grupo de menores inmigrantes pasea por una playa andaluza.
Un grupo de menores inmigrantes pasea por una playa andaluza. - ABC
Inmigración

Miles de niños inmigrantes fugados de Andalucía disparan las desapariciones de menores en España

La pasividad de la Junta de Andalucía en la tutela de estos jóvenes ha propiciado un significativo aumento del número de casos, como adelantó ABC el año pasado

GranadaActualizado:

En España se mantienen activas 12.330 denuncias por desapariciones. 9.737 corresponden a menores de edad. De ellas, al menos más de la mitad, 5.084, se deben a las fugas de niños inmigrantes de centros de acogida, mayoritariamente ubicados en Andalucía. El último informe sobre personas desaparecidas del Ministerio del Interior reseña el significativo crecimiento del número de casos con este perfil en el último año, como adelantó ABC el pasado verano.

Las cifras bailan. En resumen, tres de cada cuatro personas desaparecidas en España son menores y extranjeros. ¿Significa eso que son niños inmigrantes? La realidad es que se desconoce con exactitud qué porcentaje se corresponde específicamente con los MENA (menores no acompañados). El propio informe reconoce que las cifras podrían ser superiores a las registradas, dado que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado no tienen la obligación de especificar este dato, lo que imposibilita conocerlo con exactitud.

Pero hay poco margen para la duda. Dos de cada tres denuncias por desaparición de menores que se mantienen activas fueron formuladas en 2018. De las 9.737, 8.361 denuncias se han interpuesto en los dos últimos años, lo que supone un 85% del total y refleja el auge de una realidad que adelantó este periódico el pasado verano, cuando informó de la fuga de cientos, «si no miles», de MENA de centros de acogida específicos de Andalucía. La situación de emergencia fue reconocida por la Junta de Andalucía, que pidió ayuda al Gobierno para atajar el problema.

Andalucía, de hecho, encabeza la lista de desapariciones de menores, seguida por la Comunidad Valenciana y Cataluña. No en vano, las provincias andaluzas de Cádiz, Granada, Almería y Málaga son, por ese orden, las que acumulan más casos de este tipo. «En ese sentido, cabe señalar que las provincias en las que se producen o registran mayor número de personas desaparecidas menores de edad cuentan en sus localidades con centros de acogida de menores», asevera el informe.

Pasividad autonómica

Además de un asunto humanitario, se trata de una cuestión legal. La Junta de Andalucía es la responsable de tutelar a todos los menores no acompañados que acceden por cualquier medio a territorio español a través de su comunidad autónoma. Sin embargo, la falta de control, la ausencia de oportunidades labores o escolares y la pasividad de la institución a la hora de tramitar la documentación de estos menores ha propiciado esta situación,.

La afluencia de menores inmigrantes durante el pasado año desbordó a la Junta de Andalucía, que no supo reaccionar a esta situación. Ante la saturación de centros específicos de menores, la administración optó por improvisar la habilitación de instalaciones para dar una acogida mínima (aunque insifuciente) a estos niños, sobre todo en Cádiz, Granada o Málaga.

El albergue de Víznar (Granada) del que se fugaron el año pasado al menos medio millar de niños que ni siquiera estaban escolarizados.
El albergue de Víznar (Granada) del que se fugaron el año pasado al menos medio millar de niños que ni siquiera estaban escolarizados. - L.R.

Así ocurrió el año pasado en el albergue del municipio granadino de Viznar, que todavía se sigue manteniendo para este fin. Allí los menores permanecieron durante un mes sin poder cambiarse de ropa. En pocos meses, casi medio millar de jóvenes se fugaron de estas instalaciones. Muchos de los niños ni siquiera estaban escolarizados, como relató ABC, lo que les llevó a seguir su camino por Europa en busca de las oportunidades que no encontraron en Andalucía.

Entre los destinos elegidos destacan País Vasco o Cataluña. Precisamente, el Govern catalán culpó hace unos meses a Andalucía de la llegada de niños que esnifan pegamento en las calles. «Alguien» les pagó el billete, insinuó en su día la consejera de Asuntos Sociales de ERC, Dolors Bassa, en referencia a Andalucía. El Parlamento andaluz contestó entonces a sus declaraciones «xenófobas», calificándolas de «intolerables», además de lesivas para los menores.