José Javier Ibáñez, jefe de negociado de microbiología del laboratorio municipal de Sevilla - J. M. Serrano

ListeriosisLomo, chicharrón, manteca colorá, pringá y zurrapa de la marca «La Mechá», sospechosos también de listeriosis

El Ayuntamiento de Sevilla acusa a la Junta de Andalucía de «confundir» y generar una situación «deleznable» al señalar un presunto error de etiquetado en las muestras sospechosas

Salud investiga si la carne mechada con listeria se contaminó en el transporte o el envasado

SevillaActualizado:

Los técnicos del Laboratorio Municipal de Sevilla investiga muestras de otros productos de la empresa Magrudis, de donde salió la carne mechada -cuyo nombre comercial es «La Mechá»- que estaba infectada por listeriosis. Así lo ha explicado el responsable de dicho laboratorio, el microbiólogo José Javier Ibáñez. El mismo ha indicado que, aunque «en todos los trabajos se pueden cometer errores», descarta que el fallo en el etiquetado que provocó un retraso en la activación de la alerta sanitaria por esta enfermedad se debiera a un problema en sus instalaciones.

Entre los productos sospechosos y que se están analizando están, indican fuentes municipales de Sevilla, lomo con pimentón, lomo al jerez, chicharrón, manteca colorá, pringá, zurrapa de hígado, crema mechá y zurrapa de lomo de la marca «La Mechá». «Todas las muestras están ya en análisis en el Laboratorio Municipal», explican desde el Ayuntamiento hispalense. Esta toma de muestras y análsis de productos se hizo, añaden las mismas fuentes «a instancias de la Junta» y la comunicación para que se produjese ese nuevo análsis se produjo «el 19, 4 días después de la alerta sanitaria».

Ante la duda sobre la cantidad de productos de Magrudis, la Consejería de Salud ha comunicado al Ayuntaniento de Sevilla y a la empresa la orden de retirada de todos los productos cárnicos. El protocolo habitual, indican desde la Consejería de Salud, establece que la propia empresa debe ahora retirar su mercancía ante la sospecha de que también pueda estar infectada. Entonces llegaría el turno del Ayuntamiento, que tiene la obligación de comprobar que, efectivamente, se ha producido esa retirada.

Una técnico del laboratorio de Sevilla analizando muestras
Una técnico del laboratorio de Sevilla analizando muestras - J. M. Serrano

Según ha explicado este lunes Ibáñez, al Laboratorio Municipal de Sevilla llegaron el día 8 de agosto las dos muestras sospechosas de estar contaminadas. Cada muestra, ha detallado el responsable del laboratorio, en una bolsa independiente. Desde el laboratorio se llama a la Junta porque las muestras son muy parecidas y en Salud les explican que hay varios casos de listeriosis y quieren confirmar si el origen está en alguna de esas carnes. «Las muestras se recepcionan en el laboratorio y se adjudican su número de referencia». Uno para cada carne.

Realizado el análisis de las dos muestras, los técnicos descubren que una de las carnes mechadas tiene rastros de bacterias, lo que, explican desde el Ayuntamiento de Sevilla, se comunica a la Junta de Andalucía. Eso ocurre el día 9, indican fuentes municipales. Y entonces, el martes 13, explican, se produce una llamada desde la Consejería de Salud. No saben cuál es la muestra contaminada «debido a la discrepancia entre el producto identificado en la encuesta epidemiólogica y la marca de carne mechada presuntamemnte positiva». Es el fallo al que se refería este martes la Junta de Andalucía y que dicha administración achaca al Ayuntamiento de Sevilla.

Desde el Consistorio sevillano lo niegan y acusan a la Junta de «deslealtad institucional». Aseguran que el informe que el Ayuntamiento ha distribuido este miércoles es «el único oficial que se ha conocido». Así, Juan Manuel Flores, delegado del Ayuntaniento y responsable del área de Salud ha reprochado que la Junta no transmitiese al Ayuntamiento la duda sobre un posible fallo en el laboratorio. Para Flores, la actitud de la Junta de Andalucía ha ayudado a «confundir» y «generar una situación deleznable».

Evolución de la crisis

Por su parte, desde la Junta de Andalucía el responsable del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Virgen del Rocío y portavoz del gabinete técnico para el seguimiento del brote de listeriosis, José Miguel Cisneros, ha indicado que «es pronto para poder sacar conclusiones, pero la impresión con los datos es que se aprecia una situación estable desde el punto de vista de nuevos casos, de 34 a 18, aunque hay que tener prudencia».

Asimismo, ha pedido a la población ayuda desde el punto de vista de que no se bloqueen las urgencias y ha insistido en que «solo tienen que estar preocupados quienes hayan consumido el producto identificado como contaminado por listeria». Además, ha añadido que aquellos que lo hayan consumido, deben consultar al médico al mínimo síntoma, «sobre todos los grupos de riego, porque iniciar el tratamiento pronto es crítico para el pronóstico».

Cuestionado sobre si en la reunión de seguimiento se ha hablado de avances sobre el foco de la infección dentro de la fábrica, el portavoz del gabinete técnico ha señalado que «está en proceso de análisis» y que «en cuanto a esta información se conozca se hará pública». Pero, ha añadido que desde un punto de vista práctico, «el objetivo está en no consumir la carne contaminada».

Director del laboratoio sevillano
Director del laboratoio sevillano - J. M. Serrano

Sobre la posibilidad de contaminación cruzada, ha dicho que la enfermedad la produce un elemento que se contamina y allí la listeria se reproduce y alcanza cantidades que «constituyen una amenaza para la salud y producen enfermedades».

El departamento que dirige Jesús Aguirre ha recordado que a través del procedimiento habitual para alertas alimentarias a nivel nacional establecido en el Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (Sciri) ha trasladado toda la información disponible a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Easan).

Los servicios oficiales de inspección de los distritos sanitarios dependientes de la Consejería de Salud y Familias siguen haciendo intervenciones para la retirada efectiva de todo el producto de todos los establecimientos en los que se identifica que ha habido distribución del producto.

De otro lado, la Dirección General de Salud Pública está muestreando otros productos diferentes a la carne mechada también elaborados por la empresa Magrudis, fabricante del producto «La Mechá», y ha solicitado a la Delegación Territorial de Salud y Familias de Sevilla que traslade al Ayuntamiento hispalense la necesidad de ampliar la alerta a todos estos productos.