Pablo Casado charla con JuanJosé Cortés, candidato del PP por Huelva
Pablo Casado charla con JuanJosé Cortés, candidato del PP por Huelva - EP
Elecciones

El disputado voto del señor religioso

Los expertos desmontan tópicos sobre la influencia de la fe en el electorado católico, al hilo del fichaje de Cortés y el aviso de monseñor Martínez sobre Vox

SevillaActualizado:

La última carta pastoral del arzobispo de Granada ha abierto un debate político que estaba oculto, latente. ¿Hay partidos católicos o el votante que profesa esta religión, claramente mayoritaria en España, debe elegir según su conciencia tras escuchar la doctrina de la Iglesia? Monseñor Martínez lo deja muy claro sin necesidad de escribir el nombre del partido al que se refiere. Lo hace dirigiéndose a Vox sin nombrarlo, echándole en cara que se aproveche del voto católico mientras elige algunas de las propuestas de la Iglesia y abandona otras.

Señala Javier Martínez que «esa ‘cultura de la familia y de la vida’ que ahora se nos propone como si fuera la piedra angular del cristianismo (y el anzuelo en el que van a picar miles de cristianos de buena voluntad), no sobrevive tres minutos a la pérdida de la experiencia cristiana, y si no lo vemos a nuestro alrededor, es que estamos ciegos». No se queda ahí, sino que ahonda para llegar al núcleo de la cuestión, y acusa al nuevo partido de la derecha radical por sus contradicciones con la Iglesia: «Pero más aún, cuando esa supuesta ‘cultura de la familia y de la vida’ se compagina con una defensa del capitalismo global y de la cultura del máximo beneficio, o se contrapone a la caridad social y política para con los barrios marginales de nuestras ciudades o con los emigrantes, alguna alarma roja debería encenderse en nuestra conciencia».

Está claro que la actitud de Vox con la inmigración está en los antípodas de la doctrina social de la Iglesia sobre ese tema. Lo corrobora el sociólogo Narciso Michavila, experto en abrir las vísceras del electorado para conocer los resortes más profundos que lo mueven. Para Michavila, «es falso que los votantes más católicos opten por Vox. Los datos de la encuesta que hemos hecho para ABC, confirmados por la del CIS, demuestran que en Andalucía eso no es así».

Hay algo que separa a Vox de la Iglesia, y es el hecho de que traten a los ciudadanos de primera o segunda categoría según el pasaporte. Pone un ejemplo que sucedió fuera de nuestras fronteras: «En Suecia asistía a una misa católica recientemente, la homilía del cura trataba sobre la inmigración, era opuesta a los demócratas suecos, el equivalente de Vox en España. Por eso hay católicos en nuestro país que no conectan con Vox, mientras el votante más practicante suele elegir la papeleta del PP».

El sociólogo Michavila ve oportuna y coherente la carta del arzobispo de Granada, ya que la Iglesia no puede consentir que un partido se apropie de su mensaje. Entre otras razones, porque «en todos los partidos políticos encontramos principios que tienen que ver los de la Iglesia Católica. En Podemos, la defensa de la dignidad del trabajo, la lucha contra la explotación laboral, la prohibición de los vientres de alquiler o la solidaridad con los inmigrantes».

En cuanto al principio de la defensa de la vida, piedra angular de la doctrina de la Iglesia a la hora de aconsejar el voto a sus fieles, Michavila pone otro ejemplo de una claridad meridiana. Hay países europeos donde el partido que más se opone a la eutanasia es el comunista. ¿Por qué? Una razón económica resulta determinante: se niegan a que se extienda el negocio que ya hacen con esas prácticas las clínicas holandesas.

Libertad de educación

Sobre el voto al PP, los obispos coinciden en varios aspectos con el partido que lidera Pablo Casado en Madrid y Juanma Moreno en Andalucía. Michavila destaca entre esos asuntos la libertad de educación, otro de los ejes sobre los que se asienta la doctrina eclesiástica relacionada con la sociedad actual. Al otro lado se situaría los partidos de izquierda, claramente proclives al monopolio de la educación por parte de los centros de enseñanza que son propiedad del Estado. He aquí la clara competencia electoral entre educación exclusivamente pública y libertad de educación donde quepan los centros concertados de la Iglesia.

Michavila insiste en que el voto católico no tiene por qué estar ligado a la derecha más o menos extrema o radical. Buena prueba de ello la tenemos en algunas formaciones europeas de ese cariz, como la Liga Norte italiana o el Frente Nacional de Francia, donde los votos católicos o protestantes siguen dirigiéndose a los partidos nacionales. «En la Alianza Nacional alemana buscan refugio los gays para que se les garanticen sus derechos frente a la idea que tienen otras religiones sobre este asunto».

Los católicos, que según el tópico han optado históricamente por la derecha, no se comportan siempre así, como afirma José Leonardo Ruiz, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Sevilla: «Los católicos no les prestan atención los pastores a la hora de votar. La jerarquía de la Iglesia puede dar consignas, pero la ideología prima sobre esa doctrina». Estudioso de la vida y a la obra del cardenal Spínola, el profesor Ruiz encuentra curioso que en España, y por ende en Andalucía, la derecha del PP se incline más hacia posiciones puramente conservadoras mientras la democracia cristiana apenas existe.

¿Y los musulmanes? Para el profesor Ruiz, «al tratarse de una minoría siguen más las directrices que les dan sus imanes en las mezquitas. Sin embargo, los católicos llevan la religión como un añadido al ser la mayoría de la población, y no como seña de identidad». Existe un partido musulmán en España, el Prune, con la R de Renacimiento, que se presentará en las próximas municipales en algunos ayuntamientos, incluido el de Granada. Se trata de un partido muy minoritario y con escasa estructura en algunas ciudades, nula en otras. Habrá que estar atentos al conteo para ver por dónde van los votos de los españoles que profesan el Islam.

Pastor en la reserva

En cuanto a los protestantes, para el profesor Ruiz siempre han estado más vinculados a sectores republicanos y de izquierdas. Sin embargo, un pastor evangélico encabeza la lista del PP al Congreso de los Diputados por la provincia de Huelva. Se trata de Juan José Cortés, a quien se le acusa desde otros partidos de servir como cebo para el voto de los evangélicos, cada vez más numerosos en Andalucía.

Cortés lo desmiente: «Ahora seré pastor evangélico en la reserva. De momento no es compatible con mi dedicación a la política. Soy candidato porque el PP tira de la valía de las personas independientes que tienen una sensibilidad social, que han luchado desde la sociedad civil por causas que demandan la mayoría de los ciudadanos». Para José Leonardo Ruiz, ese voto evangélico se concentra en buena parte en algunos barrios marginales, allí donde se asienta esta iglesia protestante, de ahí que el electorado y el mensaje que lancen los partidos para conseguirlo esté determinado por esa circunstancia.

Del voto emitido por las personas que se declaran ateas, el catedrático de Historia Contemporánea no tiene mucho que decir, ya que «votan según su bolsillo, miran cuestiones de tipo económico o de identidad nacional antes que su postura sobre la religión». Salvo que sea por esas cuestiones, los ateos no suelen votar a la derecha, ya que la identifican con el universo católico como se dijo antes.

En lo que respecta al voto andaluz que se ha escorado durante casi cuarenta años a la izquierda representada por el PSOE. En muchas ocasiones hemos leído análisis, o escuchado declaraciones, en los que el estudioso de turno se sorprendía de la aparente contradicción andaluza: en una tierra donde no faltan procesiones y romerías, la izquierda mandaba en las urnas de forma clara, contundente y prolongada en el tiempo.

La interpretación de Michavila es puramente electoral y pasa de largo sobre el motivo religioso que podría tener ese sufragio mayoritario: «En los años 80 los católicos andaluces se inclinaron por el PSOE, al igual que sucedió en el resto de España. Como el PSOE andaluz tenía el voto mayoritario en su comunicad autónoma, el voto católico también se incluía, pero no por su matiz religioso, sino porque estábamos ante un voto hegemónico».

Por último, una curiosidad relacionada con Juan José Cortés, el pastor evangélico en excedencia que será diputado en el Congreso por el PP de Huelva. Preguntado por su actitud ante las representaciones institucionales en los actos religiosos, incluidas las procesiones de Semana Santa que tanto abundan en Andalucía, Cortés señal que ha estado «en iglesias católicas, en sinagogas y en mezquitas sin ningún problema». Por lo que respecta a su posible participación en alguna procesión, lo tiene claro: «Si tengo que estar como representante público, ahí estaré. Otra cosa es mi forma de entender la Biblia». ¿Veremos a un pastor evengélico con una vara dorada en la mano presidiendo una cofradía o esperando la presentación de las hermandades en la ermita de la Virgen del Rocío? Todo puede ser…