Juan Francisco Trujillo declara como testigo en la sesión del juicio por el caso ERE celebrada este martes en la Audiencia Provincial de Sevilla
Juan Francisco Trujillo declara como testigo en la sesión del juicio por el caso ERE celebrada este martes en la Audiencia Provincial de Sevilla - EFE/JOSÉ MANUEL VIDAL
CASO ERE ANDALUCÍA

El «chófer de la cocaína» señala a Zarrías y al exdirigente socialista José Caballos en el juicio el caso ERE

Juan Francisco Trujillo, exconductor de Guerrero, declara que su jefe le comentó que pedía ayudas sin ningún tipo de control

SEVILLAActualizado:

Juan Francisco Trujillo Blanco, antiguo chófer del ex director general de Trabajo de la Junta de Andalucía Francisco Javier Guerrero, apenas ha estado media hora declarando como testigo en el juicio de la pieza política del caso ERE. Pero su testimonio, uno de los más esperados del proceso contra los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán y 20 ex altos cargos más de la Junta de Andalucía, ha dejado en una situación más comprometida de la que ya estaba a Gaspar Zarrías.

Quien fuera consejero andaluz de Presidencia y mano derecha del expresidente Manuel Chaves durante quince años mantenía una «relación de amistad» con Juan Lanzas, el exdirigente de UGT y conseguidor de las ayudas bajo sospecha, ha asegurado Trujillo. También ha relatado, a preguntas del fiscal, que llevó a Guerrero a reuniones en la Consejería de Presidencia, las consejerías de Hacienda y de Innovación, así como la agencia IFA/IDEA, que pagaba las ayudas que concedía su jefe a través de un convenio marco de colaboración suscrito en julio de 2001.

En lo que respecta a Zarrías, ha dejado entrever que tuvo un rol activo en las ayudas que se están enjuiciando y por cuyo procedimiento se le acusa de un supuesto delito continuado de prevaricación.

Preguntado por el fiscal, el antiguo conductor de la Junta, que perdió su empleo en la Junta tras abrirle un expediente disciplinario, ha indicado que Guerrero «le hizo referencia en dos ocasiones de dos reuniones que había tenido con el señor consejero de Presidencia» y, al término de una de ellas, le comentó que se encontraba enfadado: «No le habían salido las cosas bien».

Trujillo ha ratificado este martes en el juicio la declaración que prestó como testigo en diciembre de 2011 ante la Policía Judicial de Andújar (Jaén). Entonces confesó haber utilizado «la mayor parte del dinero» que recibió de su jefe a través de ayudas (900.000 euros en total) destinadas en teoría a combatir para «comprar cocaína» para él y Guerrero y otros gastos como «ir de fiestas y copas». Además confesó que con el dinero se compró un terreno en la sierra sevillana y un piso en la calle San Luis de Sevilla.

Quien fuera conductor del encargado de conceder las ayudas bajo sospecha, que está procesado en una pieza separada del caso ERE e investigado en la causa de las sobrecomisiones, ha confirmado, a preguntas del fiscal, que en una ocasión su jefe en la Dirección General de Trabajo «me dijo que había recibido una llamada de Gaspar Zarrías» para visitar una empresa de Vilches relacionada con la cerámica.

Se refiere a Cerámica Syre SA y su sucesora Gres de Vilches SL, que recibieron ayudas por un importe total de 4.705.691 euros. La Guardia Civil encontró a diez falsos trabajadores en el ERE de esta empresa de Jaén que ya se habían beneficiado anteriormente de otra ayuda de la Junta para prejubilaciones.

Trujillo también ha manifestado, a preguntas del abogado de Zarrías, que Guerrero además se reunió con José Caballos, exparlamentario andaluz socialista y vinculado a la Sierra Norte de Sevilla, para abordar «algo del PSOE de Sevilla».

El antiguo conductor de Guerrero ha comentado que él consideraba que tenía una relación de amistad con su jefe y que le comentó que él tenía la disposición para dar ayudas a empresas en crisis sin ningún tipo de control, afirmó a preguntas del fiscal.

Tras animarle su jefe, el chófer creó, con su mujer de socia, las empresas Iniciativas Turísticas Sierra Morena y Lógica Estratégica, según sus declaraciones anteriores. Por cada una de ellas recibió en 2005 ayudas por 450.000 euros y luego recibió otra subvención por la misma cuantía para su nueva empresa, Ave Nueva SL junto al exregidor y amigo Ruiz. Más adelante el chófer logró más dinero mediante una póliza como una falsa prejubilada que realizó en nombre de su madre tras falsificar su firma, y que le concedió Guerrero por 125.028 euros.

El tribunal juzga a 22 ex altos cargos de la Junta de Andalucía por implantar y perpetuar durante más de una década un procedimiento opaco y arbitrario de financiación, reparto y pago de ayudas que comprometió 855 millones de euros. En el banquillo se sientan, entre otros, los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán y seis de sus exconsejeros.

En una pieza separada de la macrocausa del caso ERE, relacionada con las ayudas que recibió de Guerrero, Trujillo está acusado junto a su exsocio en las empresas Isidoro Ruiz, exalcalde pedáneo socialista de Llanos del Sotillo (Jaén), Guerrero y el exdirector de la consultora Vitalia Antonio Albarracín. La juez les achaca malversación, prevaricación, tráfico de influencias y falsificación de documento mercantil, después de exculpar a la mujer y a la madre del conductor, que habían estado imputadas durante la instrucción.