El tuitero Xavi Boada en su perfil de Twitter
El tuitero Xavi Boada en su perfil de Twitter - ABC

«En Cataluña no necesitamos más andaluces, si necesitamos mano de obra válida los latinos os dan mil vueltas»

Xavi Boada insiste en el insulto a los andaluces en superfil de Twitter, un discurso que encuentra más respuesta en las redes sociales

SevillaActualizado:

«En Cataluña no necesitamos más andaluces, quedaros en vuestras casas y trabajad en lo que sabéis, esperar el PER y que los catalanes paguen, si necesitamos mano de obra válida los latinos y magrebies os dan mil vueltas», es el mensaje que el polémico tuitero catalán -y ecritor, asegura en su perfil- Xavi Boada. No es el primer mensajeque publica este independentista cuya única intención es insultar a todos los andaluces. El catalán hace de la provocación su estrategia de promoción, tirando además de tópicos manoseados hasta la saciedad como las ayudas agrarias, el PER.

El mensaje del catalán ha encontrado respuesta en las redes. «A ver, Goebbels de Hacendado», empieza uno de los usuarios que ha afeado al catalán el ataque. «Que con la pantomima esta vuestra del procés, plantáis a miles de personas a ver la tele una mañana laborable... ¡Vente por el sur y te enseñamos a tocarte los cojones sin que se note!», remata con ironía, en referencia a las pantallas que los independentistas plantaron por Barcelona para ver, en pleo día laborable, el juicio a los políticos acusados por los actos del 1O en Cataluña.

No es la única respuesta celebrada por los usuarios de Twitter al catalán. Es el caso de «Fi», un tuitero que le responde: «¡Hombre Javier! ¿Otra vez yendo de malote? Luego serás de los que veranea en Conil. Te van a aplaudir la cara de Ernesto Alterio que tienes cualquier día.

En el mismo tono de broma le responde Migue Altube, quien le dice: «Me acabo de levantar de la siesta, ahora cuando me tome el cafelito en el bar te respondo de español a español».

Boada, en vez de bajar el tono de sus mensajes, responde de la misma forma ofensiva a los andaluces que le escriben por su falta de respeto. A un usuario, que de broma le dice que esteba pensándose ir a Cataluña a trabajar le indica: «No vengas, miles de venezolanos estan deseando ese empleo, ellos se adaptarán, tu serás andaluz siempre».

Otras provocaciones

Boada, más que escritor, que es como él se presenta, tiene como oficio oficioso el insultar a través de las redes sociales. Lo sabe ya la líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, a la que el independentista llamó «zorra». Cuando se le afeó este mensaje, respondió explicando que igual que se llama a los políticos «cerdos», él llama a Arrimadas «zorra».

También le conoce el socialista catalán Miquel Iceta, al que señala como gay cuando tiene la oportunidad. Pero él no ve homofobia en señalar la condición del político, sin relación con su ejercicio profesional sino con su ámbito privado porque, argumenta «¿Es ser homófobo decir que Iceta es gay cuando todo el mundo sabe que yo también soy gay? Repito, es evidente que Iceta no está flirteando con la zorra porque al ser gay, solo se está burlando». A lo que añade: «Llamar zorra a una política es un simple insulto, sin más pretensiones, como cerdo a un político (nunca me referiría a su condición de hombre con respeto al trato que tiene con las mujeres)».

Bloguero antiespañol

En su blog, por el que se califica a sí mismo de escritor, Boada tiene artículos como «¿Cuándo los españoles empezarán a matar catalanes?», «¿Cuándo España echará a los catalanes de Cataluña, como hicieron los Reyes Católicos con los judíos?» o «¿Cuándo se empezará a matar catalanes esperando que tiren atrás sus expectativas independentistas?».

Según el perfil que publica en su perfil personal en Internet, Boada es graduado en Diseño Textil, aficionado al deporte y escritor de novelas donde abundan «los pueblos y ciudades de mi entorno, así como vivencias que me han pasado o que me gustarían que me pasaran». También, asegura, tiene «una manera de escribir sencilla sin diálogos extraños ni personajes imposibles, siempre intento que el lector se sienta identificado con las situaciones sin perder el hilo de la argumentación».