Sede de la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía (IDEA) en Sevilla
Sede de la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía (IDEA) en Sevilla - Raúl Doblado

Las ayudas de IDEA asfixian a emprendedores tecnológicos

Los afectados crean una plataforma para demandar a la Junta que reclama el dinero

SEVILLA Actualizado: Guardar
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Lo que pretendía ser un acicate económico para emprendedores de productos tecnológicos se ha convertido en un lastre insoportable para la mayor parte de ellos. Un grupo de empresarios que recibieron incentivos de la Agencia IDEA han constituido la Plataforma de afectados AIDA(Ayudas Innovación y Desarrollo de Andalucía) para denunciar «impagos, mala gestión y conducta delictiva en la concesión y justificación de los préstamos participativos» concedidos a negocios tecnológicos con cargo a los programas Campus y Atlantis, entre otros, de la Junta de Andalucía. Muchos de los afectados han demandado a la Administración en la vía judicial y han tenido que cerrar sus empresas porque IDEAles reclama el pago de los préstamos por anticipado más un porcentaje en intereses que, en algunos casos, llega al 20 por ciento del préstamo concedido.

El programa de la discordia se publicó mediante una orden el 19 de abril de 2007 que estableció las bases reguladoras de los incentivos. Los préstamos se otorgaron a interés cero, con una carencia de dos años y para devolver el dinero en diez.

La agencia IDEA, que tardó años en comprobar la justificación de los incentivos, ha aplicado criterios muy restrictivos sobre el gasto y reclama ahora el dinero con intereses.

Reintegros

La casuística es muy variada. Hay empresas que continúan activas pero no pueden hacer frente a la devolución de los fondos. En sus expedientes de reintegro, la Junta alega que los gastos no están bien justificados. Para la plataforma, se trata de un argumento «falso y fácilmente rebatible factura por factura». En su opinión, esta reacción «responde a una estrategia de recuperación de incentivos cuyas normas de concesión se cambian años más tarde, rompiendo el principio de seguridad jurídica, para tapar negligencias de los técnicos, servicios jurídicos o políticos de la Junta».

Estos préstamos participativos otorgados por concurrencia competitiva formaban parte del 70% de la inversión a realizar para la puesta en marcha de los proyectos tecnológicos. Muchos emprendedores confiaron en la Junta de Andalucía, invirtieron su dinero en sus negocios y «ahora se enfrentan a reclamaciones injustas». Algunos incluso podrían perder sus propiedades tras descubrir que incluso varios años después la Agencia IDEA considera que los gastos no están justificados, una situación similar a la que han padecido los autónomos que recibieron también ayudas.

Otros afectados no recibieron el préstamo concedido en su totalidad y tuvieron que hacer frente de forma unilateral a las inversiones del plan de negocio presentado y a la devolución del préstamo.

La plataforma AIDA nació con el objetivo de coordinar las acciones de autónomos y empresas contra la administración andaluza ante los problemas derivados de subvenciones y préstamos.