El pasado jueves algunos vecinos seguían achicando agua de sus domicilios
El pasado jueves algunos vecinos seguían achicando agua de sus domicilios - Francis Silva
INUNDACIONES EN MÁLAGA

La «zona cero» de la riada suma daños sin descartar que pueda volver a repetirse

Campillos sigue conmocionada una semana después de la tragedia, que se ha llevado por delante mucho más de 30 millones de euros

CampillosActualizado:

Carmen Torres vive en plena «zona cero» de la riada en Campillos. El domingo por la noche estaba sola con su hija. Su marido, que es enfermero y trabaja con una ambulancia, estaba de guardia. El agua arrancó la puerta del garaje y entró en el domicilio. «Estaba poniendo unas toallas en las puertas y me vi con el agua casi por las rodillas», explica esta vecina. El agua se lo llevó todo. Los daños que valora en su vivienda, sin contar el coche, ascienden a 30.000 euros. «Mi marido lleva con esos pantalones del trabajo desde el domingo. Hemos perdido de todo», se lamentaba esta mujer el jueves por la tarde, mientras hacía fotos para el seguro y los vecinos le ayudaban a tirar lo dañado.

El caso de Alberto Pacheco es similar. Tiene dos casas. «Desde que nos rescató mi cuñado a mi hija y a mí, estamos viviendo en casa de mi hermana», apunta. Recuerda que tuvieron que salir por el balcón, sobre el tejado de una furgoneta, porque el torrente entró con violencia en una de las casas más dañadas y alcanzó más de un metro y medio de altura. «Me llegaba por el pecho», recuerda este vecino, mientras asegura que ya ha pasado el perito del seguro y tasa las pérdidas en ambas casas en 50.000 euros, sin contar el coche y la moto.

Alberto Pacheco: «Desde que nos rescató mi cuñado a mi hija y a mí, estamos viviendo en casa de mi hermana»

Cada vecino ha perdido de media 30.000 euros, que habría que multiplicar por las 1.024 viviendas afectadas, según las cifras oficiales y 400 coches. Sin contar otros daños, esta estimación ya supera los 30 millones de euros que dio el Consorcio de Seguros del Ministerio de Economía para los 33 pueblos afectados. Tasó los destrozos de forma inicial en unos 30 millones de euros, sin evaluar que en Ronda se ha perdido un muro del siglo XIII en los baños árabes o que un núcleo de unos 1.000 vecinos como Bobadilla ha sido arrasado por las aguas.

Asaja Málaga no ha podido cuantificar las explotaciones agrícolas afectadas aún inaccesibles, ni Antequera los 1.700 kilómetros de caminos que tiene en su término municipal. Las cifras iniciales son «una miseria», según los afectados.

En casa de Carmen Torres tiran todo lo dañado por la inundación
En casa de Carmen Torres tiran todo lo dañado por la inundación - F. Silva

En Campillos las pérdidas son cuantiosas, pero los baremos del Gobierno de España para acogerse a las ayudas son muy bajos. Y la burocracia va más lenta que las urgencias de los afectados. El Ayuntamiento de Campillos calificó este pasado sábado de «tomadura de pelo»que el Consejo de Ministros de Sevilla aún no haya declarado como zona catastrófica Campillos y el resto de municipios de la provincia de Málaga anegados. «Han hecho al Ayuntamiento y a todas las personas damnificadas trabajar a contrarreloj y en tiempo récord para hacer llegar a Madrid una estimación de daños que, a la vista de la respuesta recibida, no ha sido ni mucho menos tenida en cuenta», argumenta el alcalde de Campillos, Francisco Guerrero, de Izquierda Unida.

Aún tienen que librar la batalla de las cifras. La propuesta remitida a la Subdelegación de Gobierno ronda los 22 millones de euros, pero el Consistorio ha hecho una primera estimación de 40 millones de euros, casi el doble. Sólo en la cooperativa de aceite los daños se elevan a 6 millones de euros, según lo declarado por los responsables. El propio gobierno local cuantifica en 9 millones las infraestructuras perdidas por la riada.

Dolores Zabala: «Hemos perdido más de 100.000 mil euros solo en material escolar»

Hay un millón de euros perdidos en la piscina municipal, unos 600.000 euros en el campo de fútbol, 200.000 en los abastecimientos de agua o un a media de 150.000 euros en material en los centros educativos. «Hemos perdido más de 100.000 mil euros, sin contar la pared exterior, las puertas que ha arrancado el agua y este tipo de daños. Solo en material escolar», explica Dolores Zabala, directora del colegio La Milagrosa, uno de los más afectados. El perjuicio llega al punto de que tener zonas donde las autoridades han prohibido entrar por seguridad.

Los negocios también son damnificados. No solo han pedido todo lo que tenían, sino que además dejan de tener ingresos el tiempo que están cerrados para poder reponerse. Pedro Escribano está sacando muebles dañados del bar de la piscina. Explica que sólo en alimentos, mantelerías, cubertería o sillas han perdido unos 15.000 euros. «Si le sumas la maquinaria, aquí puede haber unos daños que pueden estar cerca de los 60.000 euros», explica Escribano.

Limpieza de «La Milagrosa», el colegio más afectado por la riada
Limpieza de «La Milagrosa», el colegio más afectado por la riada - F. Silva

A toda esta cuantía habría que sumar lo que se está invirtiendo en paliar la falta de suministro de agua. El Ayuntamiento puso en marcha un plan con camiones cuba ante la ruptura de la red principal, que tardará más de una semana en ser reparada. Se está dando servicio con un camión de 10.000 litros, dos de 20.000 litros y otro de 30.000 litros. Dos de ellos destinados a llevar agua de Almargen e inyectarla en los depósitos para que pueda funcionar la red del pueblo. La Legión ha dotado de una cuba de 2.500 litros, guiada por dos militares, para que se abastezca en las calles donde no entran los camiones disponibles.

Son retazos de una tragedia que puede repetirse. Junto al arroyo Rincón, que fue el que se desbordó y causó la inundación, un anciano recuerda como el torrente pasaba a la altura de la avenida de la Constitución, convertida en un río en la noche del domingo. El lugar donde Alberto tuvo que ser rescatado con su hija. El arroyo se desvió antes de entrar al pueblo con una serie de canalizaciones y se llevó a la parte baja del municipio, pero 400 litros en doce horas hicieron que recuperara su cauce natural.

Si el Gobierno de Pedro Sánchez no declara la «zona catastrófica» cuanto antes muchos se verían descubiertos ante la tragedia

La «zona cero» de la tragedia es el barrio que hay entre la avenida de la Constitución y el lugar por donde discurre el arroyo en la actualidad. Un área que tiene construido un enorme colector que pasa cerca de la piscina y sobre el que se han hundido acerados o paradas de autobús.

Se desvió el río hace décadas, se urbanizó y se construyó una ampliación del municipio que ha sido arrasada por la riada. En esa zona, el drama puede ser doble, sobre todo para las casas construidas al pie del cauce hecho de hormigón. Es una zona inundable, pese a estar urbanizada, donde las aseguradoras no han hecho pólizas a algunos habitantes. Si el Gobierno de Pedro Sánchez no declara la «zona catastrófica» cuanto antes, se verían totalmente descubiertos ante la tragedia. Sin casa y sin un ingreso para reconstruir sus vidas rotas por la crecida de las aguas.