José Ángel Nárvaez durante el desayuno informativo
José Ángel Nárvaez durante el desayuno informativo - FRANCIS SILVA
EDUCACIÓN

La Universidad de Málaga diseña el campus del futuro

El presupuesto de 2018 consigna 300.000 euros para el proyecto «Smart Campus» que convertirá Teatinos en un laboratorio urbano de innovación

MÁLAGAActualizado:

La Universidad de Málaga (UMA) ha comenzado el diseño del campus del futuro en Teatinos, donde está ubicado el 70 por ciento de la institución con más de 30.000 estudiantes. El rector, José Ángel Narváez, explicó ayer martes en un desayuno informativo que los presupuestos de 2018 tienen una consignación de 300.000 euros para desarrollar el campus de Teatinos como un «Smart Campus».

Es un proyecto transversal, que afecta a gran parte de las políticas que llevará el consejo de gobierno de la entidad en los próximos años, sobre todo en apartados como infraestructuras o innovación. «Haciendo que el campus sea más habitable aplicando el talento que tiene la Universidad», señaló el rector.

Está encaminado a convertir Teatinos en «un laboratorio urbano» donde acometer estrategias de investigación para mejorar la vida de los ciudadanos. «Abierto a la sociedad, un lugar donde se pueda vivir y que atraiga a las personas», aseguró Narváez. Una transformación del campus universitario en temas como la eficiencia energética, la gestión de recursos, el planeamiento urbanístico o, incluso, la transformación del suelo en lugares fértiles. «Un lugar donde hacer de una forma práctica las investigaciones», remarcó el rector.

Este proyecto es pionero en España, según avanzó, y conlleva una revisión de la forma en la que se encaran las infraestructuras. En este sentido, Narváez reconoció que el bloqueo que ha sufrido la UMA en el desarrollo urbanístico de la ampliación del campus de Teatinos ha venido bien. «Nos va a permitir hacer una planificación clara para las infraestructuras», subrayó Narváez.

Infraestructuras

Las nuevas instalaciones que se plantean se están haciendo ya desde una perspectiva innovadora. Como ejemplo el rector pone el nuevo pabellón de gobierno, que se trasladará de El Ejido a Teatinos y en cuyos estudios previos se ha descubierto la razón por la que el campus no tiene grandes arboledas. «La tierra es muy mala. Solo permite arboles pequeños que hagan un entramado de raíces que se adapte. No se pueden plantar árboles grandes», apuntó el rector, quien dijo que se ha buscado un grupo de investigación sobre la mejora del suelo y está trabajando con la empresa de jardines para mejorar la vegetación. Será parte también del «Smart Campus» el centro de innovación turística junto a la Facultad de Turismo, otra de las infraestructuras presentadas.

Pero no sólo las nuevas edificaciones van a ser parte. Las viejas facultades de Teatinos tienen un papel clave en esta metamorfosis, porque «es la parte que está sirviendo de laboratorio». Con ayuda de algunas empresas que financian proyectos, la UMA ha empezado a colocar sensores para ver los consumos de agua o los eléctricos. Se miden aspectos como las diferencias entre los consumos hídricos humanos y los de riego.

Los datos permiten elaborar estadísticas para señalar zonas de actuación y «transformar la dinámica de los edificios». «Requerirá una inversión, pero nos apoyaremos en grupos de investigación de domótica o, por ejemplo, el grupo de las islas verdes, donde estudiantes recuperan las zonas más deterioradas del campus», remarcó José Ángel Narváez, quien señaló que la primera isla verde se desarrollará en una zona detrás de la Facultad de Ciencias de la Comunicación con un espacio de jardín especial conectado.