La carga de una de las últimas bombas explosionadas destrozó parte de una casa
La carga de una de las últimas bombas explosionadas destrozó parte de una casa - ABC

Suecia, «sucursal» de sicarios para la Costa del Sol

Las bandas de asesinos de este país nórdico son las más activas en los últimos ajustes de cuentas de narcos

MarbellaActualizado:

Malmö es una ciudad industrial al sur de Suecia que trata de adaptarse a nuevos modelos de negocio basados en la innovación. Un lugar casi fronterizo con unos poderosos astillero y barrios donde es complicado sobrevivir. Tanto que en los últimos años se ha convertido una de las principales «oficinas» de sicarios del mundo. Según la comisaría de Policía de la Región Sur de Suecia, Petra Stenkula, sólo en este enclave cerca de Dinamarca, separa de Copenhague por el puente de Öresund, actúan 11 peligrosas bandas de sicarios que se venden al mejor postor. Dos de ellas han sufrido duros golpes tras actuar en varios ajustes de cuentas en la Costa del Sol.

La última en caer fue una célula de una banda especializada en atentados con explosivos. Dos sicarios fueron detenidos en Malmö y otro estaba asentado ya en Marbella. Se les atribuye la colocación de dos bombas el pasado 10 de octubre. El primer golpe lo dieron en una vivienda en Benahavís. Colocaron la bomba en la parte exterior del muro y volaron parte de la casa. La explosión pilló a los moradores dentro. Estaba un hombre, al que la Policía relaciona con el narcotráfico, su mujer y sus dos hijos menores de edad.

Minutos más tarde, pasada la media noche, colocaron otra bomba en un lavadero de coches de lujo, propiedad de este mismo individuo al que le volaron parte de la casa. La bomba estaba escondida en una arqueta en la puerta del establecimiento y destrozó la nave por completo. Las dos explosiones afectaron a las cimentaciones de los edificios, por lo que tuvieron que acudir agentes de los laboratorios de criminalística y desactivación de explosivos (Tedax).

Restaurante como tapadera

Semanas antes, había caído una red de sicarios que se estaba instalando en la Costa del Sol. Hasta estaban abriendo un restaurante para dar apariencia legal a sus actividades. Fueron detenidas nueve personas, siete ingresaron en prisión. Vivían en una lujosa urbanización de Benahavís, procedían también de Malmö y habían llegado llamados por la incipiente demanda de estos servicios en la zona. Despiadados y con un amplio historias de violencia. El núcleo duro tenía entre 21 y 27, aunque se llegó a detener a una señora de 64 años en Suecia.

Trabajaban por encargo y siempre para el que mejor precio les ofreciera. Su primer asesinato esclarecido fue el del «Maradona» en Marbella. Lo hicieron a la salida de la comunión de su hijo. Varios disparos cuando iba a coger el coche con su familia acabaron como su vida, antes de huir en una motocicleta. Tiempo después, mataron al «Zocato». Un ceutí que también tenía otra deuda. Le dispararon en la puerta de su casa en una urbanización apartada de Estepona y huyeron en una bicicleta.

Jóvenes, sanguinarios y sin remordimientos. Es el mismo patrón que seguían los miembros de la «Patrulla de la muerte» –«Dödspatrullen»–. Una peligrosa organización que se hizo con el control de la droga en Estocolmo imponiendo su ley con extrema violencia. Se les atribuyen siete asesinatos. Los muertos eran «objetivos» y se les «ejecutaba». Uno de sus líderes estaba asentado en la provincia de Málaga y fue arrestado en un viaje sorpresa a Barcelona por la Guardia Civil. Zacarías A. S. era uno de los cabecillas de este grupo con solo 21 años. En Suecia se detuvo a dos sicarios más.

Es otro ejemplo de sicarios suecos, como los tres que mataron a un narco de su mismo país en Mijas. Entre ellos también se asesinan.