Daños en unas de las viviendas de Campillos
Daños en unas de las viviendas de Campillos - J.J.M.
INUNDACIONES

Sin noticas del Gobierno en la «zona cero» de las inundaciones en Málaga

Los municipios afectados por las riadas siguen esperando la publicación de la «zona catastrófica» un mes después de la tragedia

MákagaActualizado:

El pasado 20 de octubre las precipitaciones registradas en la provincia de Málaga devastaron varios municipios. Campillos y Teba se convirtieron en la «zona cero» de la tragedia, que se llevó por delante la vida de José Gil, bombero en Antequera que acudía a uno de los avisos en medio de la madrugada. El mismo domingo por la mañana, cuando aún se lloraba al fallecido y Campillos permanecía incomunicado, el delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, anunció que se estaban haciendo los trámites para declarar la comarca de Antequera «zona catastrófica». Sin embargo, un mes después de aquel anuncio los pueblos inundados siguen sin noticias de Pedro Sánchez.

Los alcaldes de Campillos y Teba, que arrancaron movilizaciones para la declaración siguen esperando medidas. Las ayudas a las que se pueden acoger, hasta ahora, no palian el destrozo causado. En Teba los daños superan los 15 millones de euros, mientras que en Campillos se van casi a los 40 millones. La declaración de «zona catastrófica» se mira con esperanza cuando se acaban de solicitar las medidas sociales del Gobierno, que muchos vecinos no las han rellenado por sus bajas cuantías y la repercusión negativa que pueda tener en las futuras declaraciones de la renta.

En Teba estas ayudas dejan fuera al 70 por ciento de los vecinos, según explica Cristóbal Corral, alcalde de Teba, que dice que de los pocos que se pueden acoger, muchos no percibirán nada y otros no llegarán a más de 2.000 euros por todo lo perdido. Por otro lado, la Junta de Andalucía ha comenzado a arreglar los caminos de forma «urgente» para recuperar la actividad agrícola, que sigue afectada por aquellas riadas y con explotaciones sin acceso.

Sin BOE

El Gobierno andaluz también ha liberado 3,5 millones de euros para infraestructuras. «En Teba los 193.000 euros recibidos no pagan ni el arreglo del suministro de agua», señala Corral, que recuerda que los perjuicios en zonas patrimoniales como el castillo o la Cueva de las Palomas no han recibido fondos para reparar los daños. En el mismo sentido está Campillos, cuyos desperfectos en infraestructura pública se fueron a los 8,6 millones de euros y ha recibido 420.000 por esta vía.

Por esto, la esperanza reside en la declaración de «zona catastrófica». El pasado 2 de noviembre, después de que ambos municipios se plantaran en Madrid para exigir la declaración, el Consejo de Ministros la aprobó, pero sin efecto. Como recuerda Francisco Guerrero, alcalde de Campillos, aún no se ha publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE). «Lo consideramos una tomadura de pelo», remarcó Guerrero, quien no descarta volver a las movilizaciones. «Volverá a tener una contundente respuesta por nuestra parte», auguró el alcalde de Campillos, que tachó de «indigno» que un presidente del Gobierno «esté centrado en las elecciones, mientras hay vecinos que lo han perdido todo».

Exigen ayudas

Los alcaldes arremeten contra Pedro Sánchez. «No es sensible con los pueblos afectados», le afean al Ejecutivo central, al que reseñan que las infraestructuras siguen destrozadas o que los comerciantes y agricultores con sus medios de sustento muy dañados. «Exigimos ayudas ya al presidente del Gobierno. Nuestros pueblos no pueden esperar más a los cálculos electorales», remarca Guerrero, quien dice que Pedro Sánchez no sabe cómo «cuadrar las ayudas con su beneficio».

Y es que el paquete de compensaciones de la «zona catastrófica» por las inundaciones puede ser una válvula de escape para muchas familias que no tenía aseguradas las propiedades por estar en zona inundable. Sin embargo, la experiencia de otros municipios dice que pueden ser un nuevo desengaño. En 2012 una riada parecida asoló Álora con 700 viviendas afectadas, el municipio aislado, más de un centenar de coches destrozados y 150 negocios anegados. Finalmente, tras años de espera, recibió 150.000 euros para paliar toda la tragedia. Una nimia cuantía que aún no han recibido los municipios de Cártama o Alhaurín de la Torre que fueron devorados por el río Guadalhorce en 2016.