Uno de los policías tras la detención del menor - ABC
AGRESIÓN

Policías expedientados por pegar a un menor en Melilla denuncian una brutal agresión previa

Agentes de la UIP de Málaga aportan parte de lesiones supuestamente infringidas por el adolescente cuando les quiso robar

MálagaActualizado:

El vídeo rápidamente se hizo viral. Cinco policías golpeaban a un menor de 17 años esposado en el suelo. La escena ocurrió este pasado lunes sobre las 0.30 horas cerca del Puerto de Melilla. La Subdelegación del Gobierno en la ciudad autónoma anunció un expediente disciplinario a los cinco agentes por lo ocurrido. Fuentes cercanas a los policías aseguran que no les ha sido notificado dicho expediente y el Sindicato Unificado de la Policía (SUP) afea el anuncio sin dar tiempo a la investigación, que está abierta y judicializada. Los policías son de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional de Málaga, estaban en un reemplazo de 15 días en Melilla cuando, según los datos aportados, fueron agredidos por un grupo de personas que les querían robar. Entre ellos estaba el menor del vídeo, que sería quien propinó una brutal agresión a dos policías, sabiendo incluso que eran agentes de la ley.

Los cinco policías narran en las diligencias practicadas tras el suceso, a las que ha tenido acceso ABC, que se encontraban cenando en un McDonald frente al Puerto. Estaban fuera de servicio. Se acercaron dos chicos «a pedir la hora». «Empiezan así y luego te piden dinero», aseguran fuentes cercanas al caso, quienes apuntan a que los agentes les dijeron que eran policías y los echaron de allí. Un supuesto testigo asegura que lo hicieron llamándolos «moros de mierda». Los dos chicos se marcharon, pero no tardaron en volver.

Cabeza de uno de los agentes
Cabeza de uno de los agentes- ABC

Regresaron con cuatro personas más y los rodearon. «Ahora sí que me vais a dar el dinero», les dijeron con tono amenazante, mientras esgrimían piedras y botellas como arma. Los documentos a los que ha tenido acceso ABC, relatan cómo uno de los agentes les enseñó la placa identificativa y les gritó «¡Alto Policía!». La contestación de uno de ellos fue «me la suda que seáis policías».

Los agentes aseguran en su declaración que el menor al que pegan en el vídeo, identificado como I.C.M. de 17 años, golpeó a uno de los policías con una botella de refresco, que le estalló en la cara produciéndole cortes. Con el resto de la botella comenzó a apuñalar a otro agente en la cabeza en repetidas ocasiones, hasta que fue reducido por los otros policías. La operación contra el agresor se hizo bajo una lluvia de patadas, puñetazos y pedradas por parte de los amigos del detenido.

Cuando se habían hecho con el principal agresor y lo tenían en el suelo terminando de esposarlo, según la declaración, un Mitsubishi Montero trató de atropellarlos. El coche había llegado con el grupo de jóvenes, pero no había intervenido en la pelea hasta que se precipitó sobre los agentes.

Uno de los policías se percató de la maniobra y arrastró al detenido y a un compañero, que estaba terminando de ponerle los grilletes, fuera de la trayectoria del coche para evitar la embestida del vehículo. Sin embargo, el automóvil pasó por encima de las piernas del menor, mientras el conductor les gritaba: «Dejad a mi sobrino hijos de puta, maderos, os voy a matar».

Uno de los policías acabó con el brazo roto
Uno de los policías acabó con el brazo roto - ABC

Al final, la trifulca acabó con los cinco agentes en Urgencias junto al menor arrestado. Uno de ellos con un brazo roto, contusiones y cortes en la cara. Otro acabó con puntos y grapas por toda la cabeza debido a los repetidos cortes producidos con los restos de botella. Los otros tres agentes presentan múltiples contusiones. Dos de los agentes, según explicó SUP, siguen de baja tras la brutal agresión y fueron trasladados a Málaga el martes por la noche.

La pelea no acabó en aquel restaurante de comida rápida. En la sala de espera del hospital de Melilla los agentes fueron increpados y amenazados por la familia. A la cabeza del grupo estaba la madre del menor arrestado, que fue identificada, y que habría espetado a los policías: «os tenemos que matar que le habéis pegado a mi hijo». Fuentes cercanas al caso explican que, además del vídeo de la detención, se han presentado como pruebas los testimonios de testigos de lo que ocurrió y las imágenes de las cámaras de seguridad, que confirmarían la versión de los cinco policías frente a la de la familia del menor.