La Policía Nacional llega al lugar de los hechos
La Policía Nacional llega al lugar de los hechos - J.J.M.
HOMICIDIO

El hombre que mató a la niña de Málaga no tiene documentada ninguna enfermedad mental

La Policía Nacional apunta a que pudo tener algún «brote puntual» que le llevara a arrojar a la pequeña por la ventana del sexto piso y luego suicidarse saltando

MálagaActualizado:

Ignacio M. llegó a pasar unos días con unos amigos a Málaga, pero antes de marcharse provocó la tragedia. La mañana del martes, Daniela estaba preparada para ir al colegio, cuando la agarró y la lanzó por la ventana de un sexto piso. Segundos después se tiró también para suicidarse. Lo hizo delante del padre de la menor de seis años y de la hermana de ocho años, que presenció toda la escena. La Policía Nacional comenzó a investigar si este hombre había sido movido por alguna enfermedad mental, pero «no se ha detectado nada de ningún facultativo» que acredite este término, según fuentes de la Policía Nacional.

La familia había relatado a la Policía Nacional el comportamiento extraño de Ignacio en los días que pasó en Málaga. Una especie de manía persecutoria. El hombre estaba como obsesionado con su seguridad y pensaba que le seguían. El relato de este tipo de actitudes, ante los psicólogos que atendieron a la familia de Daniela tras el suceso, hicieron pensar que el hombre tenía algún tipo de enfermedad que lo hubiera llevado a cometer una atrocidad de esa magnitud.

Sin embargo, fuentes del caso, aseguran a ABC que «no hay partes médicos» sobre posibles enfermedades mentales de este hombre. «No se han detectado», explican las mismas fuentes, que aseguran que «podría haber sufrido algún tipo de brote puntual», que podría estar producido por un hecho que sirviera de detonante para perder los papeles y hacer lo que hizo.

Los compañeros de los padres no hablan: «El dolor está por encima de la información»

El padre había preparado a las dos niñas para llevarlas al colegio Vicente Aleixandre, como cada mañana. Ignacio debía marcharse a Sevilla esa misma mañana. Había estado unos días en casa de Emiliana y Fernando. La madre se había marchado a trabajar, donde fue avisada de lo que había ocurrido. Su amigo había lanzado a su hija pequeña por la ventana y se había tirado detrás. La conmoción se adueñó del Ikea de Málaga desde ese mismo momento, donde el miércoles declinaban hablar con ABC sobre Ignacio. «El dolor está por encima de la información», fue la respuesta de uno de los encargados.

En el Ikea de Sevilla, donde había trabajado Ignacio y del que era empleada la madrina de la niña, también estaban conmocionados. Tras enterarse de lo sucedido, la madrina de Daniela sufrió una pequeña crisis y salió del trabajo directa para Málaga para estar con sus familiares, según informa Silvia Tubio.