Simón Pedro Barceló durante la ponencia
Simón Pedro Barceló durante la ponencia - F. SILVA
ENCUENTRO DE ECONOMÍA ABC

«Cataluña necesita un presidente de una autonomía, más que de una república imposible»

Simón Pedro Barceló, copresidente de Barceló Hotels, desgranó la actualidad del sector turístico sin perder de vista la crisis de Cataluña

MÁLAGAActualizado:

El copresidente de Barceló Hotels, Simón Pedro Barceló, estuvo ayer martes en Málaga en el Encuentro de Economía ABC con la colaboración del Insituto Cajasol para desgranar el sector turístico español. Lo hizo con paso obligado por la situación de Cataluña, uno de los principales baluartes nacionales en esta área económica. El hotelero explicó que Cataluña necesita «un ejercicio de responsabilidad» para recuperar el sentido común. «Ayudaría que alguien quisiera ser presidente de una Comunidad Autónoma extraordinaria, más que de una república imposible», remarcó Barceló, que estuvo presentado por la presidenta-editora de ABC, Catalina Luca de Tena, quien destacó los números positivos arrojados por la cadena con presencia en 21 países y que ha abierto ya 9 de los 17 hoteles previstos para los próximos tres años.

Una cadena en expansión que tiene que batirse con 17 regulaciones regionales en España, cada vez que quiere asentar un nuevo centro. Sin embargo, no es un problema para Barceló Hotels, que tiene los medios para lidiar con la maraña legal. «Perjudica a una pequeña empresa en Almería que quiere abrir en Murcia. Es el mundo al revés. Hacemos una cosa que tiene el efecto contrario a lo que perseguimos. Hay que hacer una reflexión profunda», señaló el copresidente de Barceló.

Es la razón por la que sugirió la creación de un Ministerio de Turismo. «Con 80 millones de visitantes y una cuota del 6 por ciento del turismo mundial cuesta asimilar que no existe un Ministerio dedicado al sector que supone un 10 por ciento de PIB y un 12 por ciento del empleo en el país», abundó ante las preguntas de Fernando del Valle, director de la Edición de Andalucía de ABC, quien quiso destacar que el foro se celebrara en Málaga. «Una ciudad que ha sufrido una transformación en la que el turismo ha sido una pieza clave», remarcó Del Valle.

Masificación

Sector que presenta en el último tiempo algunos grandes retos, como combatir la masificación o la «turismofobia». «Hay una minoría que hace mucho ruido y que traslada que el turismo no es bueno», apuntó Barceló, antes de pedir una deliberación profunda sobre lo que aporta esta área económica a España. «No somos capaces de poner sobre una balanza los elementos positivos sobre los negativos», lamentó el hotelero, que se cuestionó sobre qué alternativas puede haber a este sector, recordando la Mallorca agraria donde nació y que era emigrante porque sus hijos no podían comer de lo que producía esta tierra.

«Mallorca tiene una determinada capacidad de carga. No aceptan que tenga un límite, si no somos capaces de ponernos de acuerdo en esa visión, cómo vamos a convencer a la sociedad española», apuntó Barceló, quien aseguró que el debate está en «decidir cuántos pasajeros pueden pasar y, si hay más peticiones, cómo lo elegimos». «Vamos a dar el paso al que venga en avión privado o a una low-cost que se relaciona con un turismo que no interesa», señaló.

Simón Pedro Barceló aseguró que el en epicentro de todo está la pérdida de concepción de que el sector privado es el que mantiene al público. «Los profesores mallorquines son los que se quejan porque no pueden ir a una playa en agosto, pero olvidan que cobran sus sueldos por una actividad privada que permite pagarlos», remarcó el empresario antes de pedir la diversificación de los destinos.

Las «kellys»

La «kellys» fueron otro de los temas puestos sobre la mesa. Aseveró que no solo las camareras de hotel tienen problemas y que se rehúye hablar de soluciones. Esgrimió que la edad de jubilación no puede ser la misma para un trabajo exigido físicamente que para otro que no lo está. «Si se planteara la bajar la edad de jubilación a las personas con mayor deterioro físico y alargar a otros que no lo tienen, se llegaría a una solución económica», añadió Barceló, antes de subrayar que tanto empresas, como trabajadores, hacen mucho para que la actividad sea mucho más estable y no sea tan estacional.

Otro gran reto son las viviendas turísticas. «Se está produciendo un movimiento en las administraciones para establecer límites y condiciones a la actividad turística en los pisos y apartamentosen comunidades de vecinos», subrayó el hotelero, que añadió que «se está buscando un equilibrio para regular de una forma limitativa». «Las administraciones tienen que asegurar, vía inspección, que es una realidad y que se consigue», demandó Barceló, porque la clave explicó que está en la ordenación del suelo, luego en las infraestructuras y después en la promoción. «Es como hay que desarrollar los nuevos destinos», señaló el ponente, que siempre esgrimió ejemplo de España.

Nuevos mercados

Definió al turismo nacional como un destino de «éxito y afluencia internacional» que debería mantener la cuota de mercado del 6 por ciento del turismo mundial. «Debe apostar por seguir recibiendo un mayor número de turistas internacionales», alegó Barceló, quien explicó que hay dos vertientes.

Por un lado, el sol y playa con índices que son difícil de incrementar en el futuro o en los que no convendría crecer. «Está alimentado por el mercado europeo y va a tener alternativas distintas con condiciones de precio inferiores», abundó Barceló, que animó a apostar por un crecimiento en la actividad turística urbana, cultural, histórica, geográfica o de la España verde. «No es malo para España y debemos intentar hacerlo pensando en actividades adicionales al sol y playa con una apuesta por los mercados de largo radio, como América o Asia», concluyó el ponente.