El gimnasio quemado del narco fallecido
El gimnasio quemado del narco fallecido - ABC
Marbella

Ni la cárcel frena la venganza contra la banda de «Maradona»

Dan una paliza en la cárcel al cuñado del traficante de Marbella acribillado a tiros en la Comunión de su hijo

MarbellaActualizado:

La factura sigue pesando en el seno de la banda de David Ávila «Maradona», el traficante de Marbella que fue asesinado en la Comunión de su hijo en las inmediaciones de la iglesia Virgen del Rocío de San Pedro de Alcántara el pasado 12 de mayo. Era el «capo» de una banda que no tiene saldada la deuda con los dueños de 400 kilos de cocaína que «volcaron» en el Puerto de Málaga. Sus compinches deben pagar y los avisos se suceden. El día siguiente al funeral del «Maradona» el coche de su cuñado, hermano de la mujer de David, D. M. G., apodado «El limón» porque era rubio en su juventud, apareció con una pintada que decía: «paga la droga». Ahora, según ha podido saber ABC, ha sido agredido en la cárcel y ha tenido que ser hospitalizado.

Aquel acto en el capó del Volkswagen blanco no ha sido el único. De hecho, según fuentes cercanas a la investigación, aquel recado hizo que el aspirante a narco buscara seguridad para su familia. «Ha preguntado por escoltas que los protejan. Tiene miedo», explicaron fuentes de la seguridad privada. «Hazlo y, si te da miedo, hazlo con miedo», es el mensaje del narco agredido en prisión en su perfil de Facebook. Ha tratado de buscar gente capaz de contrarrestar a los sicarios de los colombianos, que quieren cobrarse la deuda con la sangre de los miembros de la banda. «Los fallos con la coca se pagan con la vida», añaden las fuentes.

Una paliza

El último episodio ocurrió en la cárcel de Alhaurín de la Torre, donde está interno «El limón» por acumulación de causas relacionadas con delitos contra la salud pública. «Le han dado una paliza y le han partido la mandíbula», aseguran fuentes cercanas a la banda. Los servicios sanitarios confirman que D. M. G. fue ingresado a finales de mayo en el módulo penitenciario del Hospital Clínico de Málaga. «Es el siguiente», apuntan los investigadores, que aseguran que «en el hospital está seguro, porque para liquidarlo allí tienen que matar a dos policías antes». «Es más fácil en la cárcel», remarcan.

[El «Ñoño» niega su relación con el caso «Maradona»]

«El Limón» hereda la deuda de su cuñado, con el que comenzó a traficar con los fardos de hachís que rescataban del mar. Y están sentenciados también porque actuaron como «soplones» y así consiguieron el «vuelco»  (robo de droga). «La droga no la robaron de forma violenta, fue una comisión que se llevaron por dar un chivatazo», explican las fuentes, que relatan que en total eran cinco los contenedores que debían llegar a Málaga cargados de fruta y en uno de ellos la cocaína. Sin embargo, en Grecia hubo una operación policial. «Estaban untados», añaden para justificar que la policía griega abriera tres contenedores que «estaban limpios».

«Denunciados»

El cargamento siguió su camino hasta Málaga, donde se revisaron los otros dos contenedores. En uno estaba el cargamento interceptado por la banda de Marbella. Quisieron dar el salto del hachís a la cocaína con 400 kilos que estaban marcados por los propietarios. Se llevaron el estupefaciente y lo guardaron, pero no tenían logística para almacenar y volver a empaquetar. No quitaron el sello del cártel. Fue una organización de holandeses –según las fuentes– la que les denunció al ver la marca de los colombianos, sabedores de su peso en el mundo del narcotráfico.

Eso desató los ajustes de cuentas, que llevaron a quemar el gimnasio del «Maradona» y el chiringuito «Heaven», que tenía en Estepona con un socio. Un día antes otro miembro de la banda murió en un accidente en una carrera ilegal en Dubai.

Otro de los mensajes enviados a la banda del «Mardona» ABC
- Otro de los mensajes enviados a la banda del «Mardona» ABC

Luego llegó la muerte del líder el día de la Comunión de su hijo, los mensajes tras el funeral al resto de narcos y la agresión a uno de los traficantes que quedan vivos. «Van a caer todos. Se espera un verano movidito», explican fuentes de la investigación. La sucesión de hechos ha llevado a uno de los integrantes colaborar. «Estaba muy mal. Se estaba volviendo loco, se le veía por la calle hablando solo. Lo hace para que lo protejan», explican fuentes vecinales.

Según los investigadores, «El Limón» no es el único que está marcado por los narcos. Los sicarios tienen en la lista también a «El Ñoño», otro estrecho colaborador del «Maradona». Éste se encuentra en paradero desconocido para los agentes que llevan la investigación, que explican que A. R. L. –son sus iniciales– también tiene antecedentes por delitos contra la salud pública y que proviene de una familia de conocidos empresarios hosteleros en Marbella. «Tarde o temprano se cobrarán la deuda», explican las fuentes, que también se quejan de la falta de colaboración de parte la familia del «Maradona» para esclarecer el ajuste de cuentas en San Pedro.