José María García Urbano, Elías Bendodo y Manuel Barón
José María García Urbano, Elías Bendodo y Manuel Barón - ARCHIVO
ELECCIONES MUNICIPALES

La autolimitación de mandatos salta por los aires en el PP de Málaga

Los alcaldes de Estepona y Antequera, candidatos en 2019 tras comprometerse a estar ocho años; Elías Bendodo «reflexiona» si optar de nuevo a la Diputación

MÁLAGAActualizado:

Eran tiempos de mayorías absolutas incontestables. De estreno en el poder de instituciones que hasta la fecha parecían absolutamente vedadas para el Partido Popular en Andalucía. Y, sobre todo, era hora de marcar diferencias con quienes antes las habían gobernado. Entre ellas, y a la manera de José María Aznar, la autolimitación de mandatos, con un máximo de dos, se estableció como norma no escrita con la que se comprometieron notables dirigentes populares de Málaga recién nombrados al frente de estos organismos públicos.

Ahora, ante la incertidumbre política y las malas expectativas electorales que atraviesa esta formación política, aquel compromiso ha saltado abruptamente por los aires. En general lo hace, eso sí, con tiempo suficiente para que el hipotético coste que pudiera tener una promesa incumplida se amortice de aquí a las elecciones municipales del año que viene.

El pasado lunes por la noche, el alcalde de Estepona, José María García Urbano, anunciaba que volvería a ser candidato en la localidad costasoleña. Tras acceder a esa Alcaldía en 2011, García Urbano fue de los primeros en señalar que ocho años como regidor le parecían suficientes. Sin embargo, después de haberle dado una vuelta de 180 grados a la gestión de ese municipio y haber puesto en marcha proyectos más que notables que llevaban años empantanados, como el hospital, se ha replanteado su decisión.

«Me encuentro bien y tengo nuevos proyectos para Estepona», ha justificado a ABC. En 2015, además, se convirtió en el alcalde más votado de ciudad de más de 50.000 habitantes. Y las cosas no están para asumir riesgos.

Ayer martes, el partido anunciaba también el nombre de un buen número de alcaldables, que suman ya la mitad de los municipios de la provincia de Málaga. Entre ellos, el de Antequera, Manuel Barón. Barón fue otro de los «conquistadores» que en 2011 fue capaz de doblegar el hasta entonces feudo socialista más recalcitrante.

Y cuatro años después, en pago al trabajo realizado en el mandato anterior, sus vecinos se lo reconocieron con otra mayoría absoluta justo en el momento en que la marca PP caía muchos enteros y este partido veía reducirse de forma drástica su poder territorial. También se puso entonces un límite de dos mandatos.

Pero el caso más sintomático es el del propio presidente provincial del PP malagueño, Elías Bendodo. En 2011, su partido consiguió lo que sólo justo dos décadas antes había sido capaz de obtener: la presidencia de la Diputación de Málaga. Esta vez, además, con mayoría absoluta.

Desde entonces, y tras una gestión exitosa con hitos como la recuperación del Caminito del Rey, el saneamiento de las cuentas del ente provincial o iniciativas como Sabor a Málaga, había mantenido que ocho años al frente de la misma eran suficientes. En su horizonte existían otras metas: el PP parecía tener alternativas de conquistar el Gobierno andaluz y, algún día, habría de llegar la sucesión del alcalde de Málaga, Francisco de la Torre.

Las primeras expectativas de se frustaron pronto, con la amarga e insuficiente victoria de Javier Arenas en 2012. Quedaba por tanto el asalto al «trono» de la capital, un movimiento que, dado lo avanzado de la edad de De la Torre, se veía como natural para el final de este mandato.

No ha sido así. Francisco de la Torre volverá a ser candidato el año que viene. Y esta tesitura ha llevado a Bendodo a dar un paso atrás y abrir lo que denomina un proceso de «reflexión», dado que, asegura, muchos dirigentes y militantes del PP le han pedido que continúe.

Tendrá tiempo para reflexionar, ya que, como él mismo recuerda, los partidos no tienen necesidad de nombrar a un candidato a presidir la Diputación. El cargo lo designan los diputados provinciales que de manera indirecta se nombran tras las elecciones municipales en cada uno de los partidos judiciales.

Para estos comicios, que se celebrarán en junio de 2019, el PP malagueño ha nombrado ya a los candidatos de buen número de localidades. Además de los ya citados, se repiten casi todos los nombres de las últimas citas. Ana Mula será cabeza de cartel en Fuengirola; Ángel Nozal en Mijas; Francisco Salado en Rincón de la Victoria; Maripaz Fernández en Ronda; Joaquín Villanova en Alhaurín de la Torre y José Alberto Armijo en Nerja. Pero también hay novedades, como las de Margarita del Cid en Torremolinos o Juan Antonio Lara en Benalmádena.