Departamento de medicina de la nueva prisión de Archidona - EFE/CARLOS DÍAZ
PRISIONES

Archidona, una cárcel con una piscina climatizada... que no funcionará

El Gobierno de España inauguró el centro penitenciario Málaga II entre protestas de los funcionarios y con la polémica por el «lujo» diseñado para los presos

ARCHIDONAActualizado:

La cárcel de Archidona guarda una instalación de «lujo» para los presos que vayan a ser recluidos allí. La prisión se diseñó en 2009 con una piscina climatizada. «En todos los centros hay una piscina cubierta o abierta», remarcó ayer lunes en la inauguración del centro penitenciario Málaga II, José Antonio Nieto, secretario de Estado de Seguridad, que culpó al Ejecutivo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero de este tipo de equipamiento de «lujo» para los presos. Aseguró que el PP heredó esta prisión en fase de construcción y que ya «no iban a dinamitarla».

El secretario de Estado de Seguridad explicó que la piscina «no está en funcionamiento». «En este momento la situación es la que es y este país no se puede permitir ningún lujo», añadió Nieto, quien aseguró que el Gobierno tiene la obligación de «hacer una gestión responsable de los recursos públicos». «Se ha optado por tener la piscina, pero no se va a poder utilizar en los próximos años, porque los recursos se tienen que dirigir a otros servicios más urgentes», abundó José Antonio Nieto.

Nuevos diseños

El Gobierno recuerda que este tipo de instalaciones se han eliminado del diseño de los nuevos centros penitenciarios. «Se han hecho otras prisiones donde el diseño es totalmente diferente», aseguró Nieto, que añadió que ahora en las nuevas cárceles que se están programando se mira otro tipo de parámetros a la hora de construir, donde «prevalece la funcionalidad».

Pero a las puertas de la nueva prisión, que lleva terminada desde 2013 y cerrada sin uso, se manifestaron un centenar de funcionarios contra la apertura. Denunciaban que, después de una inversión superior a 140 millones de euros, la nueva cárcel sólo se vaya a poner en marcha al 50 por ciento. El propio Nieto reconoció que se está llevando a cabo una apertura progresiva que tardará «un año y medio o dos» en estar al cien por cien.

Sin electricidad

En esa apertura parcial es donde los sindicatos del sector detallaron las deficiencias que presenta aún el centro. «No está para ser inaugurada», explicó Antonio González, representante de UGT prisiones, quien enumeró que en la jornada inaugural aún se estaban «probando las llaves». «Algunos módulos no tienen teléfono y la electricidad llega a cuenta gotas», apuntó González.

En el inventario de deficiencias ahondó José Luis Pascual, presidente de la Agrupación de Cuerpos de Instituciones Penitenciarias (Acaip), cuando señaló que los trabajadores «siguen sin tener ordenadores, sin teléfono y los problemas del agua no están solventados». «No se pueden cubrir las necesidades básicas sanitarias y técnicas», concluyó Pascual.