Estado en el que se encuentra el museo
Estado en el que se encuentra el museo - ABC

El modelo de desarrollo en Doñana, una ruina de treinta millones de euros

El Museo Histórico-Religioso de El Rocío, Formades y el Museo del Mundo Marino languidecen víctimas del vandalismo y el abandono institucional

HUELVAActualizado:

Suelos anegados, instalaciones eléctricas saqueadas por los buscadores de cobre, equipos de aire acondicionado descuartizados, puertas arrancadas de cuajo al igual que los sanitarios de los baños; ventanas rotas, impresoras multifunción de gran valor destrozadas y abandonadas, equipos informáticos desparramados por el piso, archivadores reventados dejando a la vista su contenido, pintadas en las paredes, a veces realizadas con heces

Este es el aspecto que presentan a día de hoy el Museo Histórico Religioso de El Rocío y la sede de Formades, mientras que el Museo del Mundo Marino está tapiado de forma precaria con tablones y se desconoce el estado de su interior, aunque se intuye desde los ventanales que no difiere mucho de las condiciones antes descritas. Los tres son de titularidad y responsabilidad municipal y pagados con dinero público, todos ellos cofinanciados con fondos europeos.

Más de 30 de millones de euros del bolsillo de los contribuyentes de una zona con limitadas posibilidades de desarrollo más allá de un renqueante sector turismo y de la peonada agrícola, con un 23 por ciento de paro, convertidos en basura y ruinas mientras se somete al ciudadano a una creciente presión fiscal. Es la foto fija del resultado de un modelo de desarrollo que aún sigue siendo esgrimido como argumento por la clase política, a pesar de su claro fracaso.

Los tres representaron en su momento un símbolo político e institucional del tan proclamado I Plan de Desarrollo Sostenible del Entorno de Doñana redactado en 1992, producto del dictamen de la Comisión Internacional de Expertos convocados por el ex presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, que debían aportar medidas que hicieran compatibles el desarrollo socioeconómico de la zona con el creciente grado de proteccionismo y las consiguientes limitaciones a las que se estaba sometiendo este espacio.

El plan recogía, entre otras medidas, la creación de un centro de estudios medioambientales en Almonte, el Ciecema, un equipamiento infrautilizado hoy día, y el Ciecem -cerrado a cal y canto- situado este último en el Parque Dunar de Matalascañas, proyecto inaugurado en 2002 tras una inversión de 20 millones de euros y que comenzó su declive en 2009 tras rescindirse el contrato de mantenimiento que el Ayuntamiento tenía con la empresa Doñana Forestal.

Más oscuro aún es el destino de las instalaciones de Formades, Centro de Formación Medioambiental para el Desarrollo Sostenible, que durante 12 años impartió cursos relacionados con el mundo ecuestre y las energías renovables y cuyo fin estuvo sentenciado en 2014, cuando la Junta de Andalucía decidió abandonar los tres consorcios de Formación Profesional para el Empleo en los que participaba. Dejó en la calle a 17 trabajadores a los que se debían entonces once nóminas.

La inviabilidad del que fue uno de los buques insignia del modelo de desarrollo sostenible de Doñana, no fue el único escollo en el futuro de Formades, cuyas instalaciones aparecen aún llenas de paja y excrementos de caballo, sin puertas ni barrera alguna que impida su saqueo. En 2016 se conoció que el centro era objeto de la investigación de la Guardia Civil dentro de la macrocausa de los cursos de formación, y según la UCO, Formades habría gastado 1,5 millones de euros de forma irregular entre 2007 y 2012. Un 16 por ciento del presupuesto de 9,5 millones de euros de la entidad dependiente de la Junta fraccionados en contratos fraudulentos o desviados a la compra de los caramelos de la Cabalgata de Reyes de Almonte, cuelgabolsos, joyas o comidas.