Imagen tomada en las balsas de fosfoyesos el 10 de marzo de 2018
Imagen tomada en las balsas de fosfoyesos el 10 de marzo de 2018 - Greenpeace

MEDIO AMBIENTEExpertos descartan riesgo ecológico en las balsas de fosfoyesos de Huelva por el temporal

Un informe técnico de CSIC y la Universidad desmiente la alerta que había promovido, la ONG ambientalista, Greenpeace sobre vertidos al río Tinto

HUELVAActualizado:

La Unidad Asociada al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)-Universidad de Huelva Contaminación Atmosférica, que coordina el catedrático de Geoquímica, Jesús De la Rosa, ha emitido un nuevo informe sobre el estado de las balsas de fosfoyesos de la capital onubense y zonas de borde a la marisma en el que se descarta cualquier incidencia y confirma «el buen estado de taludes, canales perimetrales y balsas de seguridad en los depósitos de fosfoyesos próximos a la ciudad de Huelva».

El informe se conoce tras la denuncia realizada por la asociación ecologista Greenpeace de que se estaban produciendo «vertidos tóxicos»desde las balsas al cauce del río Tinto, ubicado en el margen izquierdo del depósito. Según el portavoz de Greenpeace Julio Barea «se están produciendo infinidad de fugas y salidas, deslocalizadas y desde diferentes lugares».

El informe de los técnicos del CSIC y la Universidad, al que ha tenido acceso ABC, destaca que, tras una visita a la zona, «se ha comprobado cómo en el interior de la balsa 3 y 2, se encuentran los taludes, canales perimetrales y balsa de lixiviados ácidos en buenas condiciones a pesar de los temporales» y que los distintos sistemas de bombeos «funcionan de forma óptima, igual que en años anteriores, permitiendo el desalojo de las aguas pluviales desde la balsa 2 a 3 e internamente entre los canales perimetrales de la balsa 3».

En la zona de contacto con la marisma, los expertos han observado restos de fosfoyesos, aclarando que las huellas de desecación encontradas son indicativas de que se trata de «depósitos antiguos y no provocados por los temporales de estas dos últimas semanas». Estos fosfoyesos de la zona de borde son los mismos, según los investigadores, a los observados al menos en agosto de 2014, aunque en la última visita (de las 200 realizadas por los expertos en los últimos cuatro años) «no han observado salidas de borde de la magnitud a las descritas hace cuatro años».

«Desalojo de forma manual»

Los investigadores de la Universidad de Huelva inciden en que este tipo de depósitos deben ser tenidos en cuenta en el futuro Plan de Restauración en estudio por el Ministerio de Medio Ambiente, punto en el que recomiendan que «ante una imposibilidad de desalojo técnico con medios mecánicos, se sugiere su desalojo de forma manual».

Ante este informe, la Consejería de Medio Ambiente no ha abierto ningún protocolo tras la denuncia de Greenpeace.

Desde la Asociación de Industrias Químicas, Básicas y Energéticas (Aiqbe), en la que se integra Fertiberia, la empresa responsable del almacén de residuos se dementía igualmente la alerta ecologista «Si existiera algún tipo de vertido, ya lo hubieran denunciando al Seprona de la Guardia Civil o a los tribunales», defiende el gerente de la asociación, Rafael Eugenio Romero, después de asegurar que desde el exterior «se pueden ver algunas escorrentías internas en las balsas pero que el canal perimetral está en perfecto estado, no hay ningún problema». Son los técnicos de Fertiberia quienes, por orden judicial, se encargan del mantenimiento y vigilancia de las balsas.

Actualmente Fertiberia encara la finalización del plazo (primer trimestre de 2018) en el que debe emitir el informe de las alegaciones al proyecto de clausura y recuperación de las balsas de fosfoyesos, siguiendo las pautas marcadas desde la Audiencia Nacional.