Representantes de las cuatro administraciones, con la sobrina del poeta, Laura García-Lorca.
Representantes de las cuatro administraciones, con la sobrina del poeta, Laura García-Lorca. - L. R.
CULTURA

El legado de Federico García Lorca: de todos, de nadie

La pugna por los fondos embargados del poeta es última incógnita de su llegada a Granada, prevista para este año

GranadaActualizado:

Son unos 5.000 documentos, entre fotografías, dibujos, misivas o manuscritos de un importantísimo valor cultural, histórico y económico. El millonario legado de Federico García Lorca, todavía custodiado en una caja fuerte de la Residencia de Estudiantes de Madrid, está en el centro de una lucha de intereses públicos y privados; es de todos y de nadie. La pugna por la titularidad de los fondos del poeta es el último capítulo de una historia plagada de incógnitas y misterios, como la del propio Lorca.

Los fondos del poeta —propiedad de la Fundación Lorca, dirigida por sus herederos— se encuentran en este momento embargados por una sentencia judicial. Así lo determinó el juzgado de lo Social número 29 de Madrid, con el fin garantizar que la Fundación Lorca asuma sus deudas con una decena de extrabajadoras, que ascienden a unos 280.000 euros, cantidad que las administraciones ya se han comprometido a abonar. Se da la circunstancia, además, de que el legado es el aval hipotecario del préstamo que pidió la familia para hacer frente a la construcción del Centro Lorca, en Granada, el museo creado con dinero público expresamente para albergar la memoria del poeta.

Han pasado casi tres años desde que el Centro Lorca abrió —vacío— al público y el legado sigue sin llegar, aunque las administraciones dan por hecho que el traslado se producirá al completo antes del verano. El Ministerio de Cultura, la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento y la Diputación de Granada rubricaron el pasado diciembre el acuerdo definitivo con la presidenta de la fundación y sobrina del poeta, Laura García-Lorca, para la mudanza de los fondos. La última fecha para llevar a Granada una primera fase de los fondos era este 28 de febrero.

Un boquete millonario

A cambio, las administraciones públicas han dado por buenas las cuentas de la construcción del museo presentadas por la Fundación después de un sinfín de desencuentros por el pufo millonario que destaparon las primeras auditorías. La fotografía de la reciente reconciliación dista, y mucho, de la postura que hasta entonces mantuvieron las mismas administraciones con la Fundación Lorca, a la que se le encomendó la edificación de un museo cuyo coste ha rondado unos 23 millones de euros, cinco más de los presupuestados.

Se habló de un boquete de 12 millones de euros que luego fue rebajado a casi 4 sin justificar y que, finalmente, ha quedado en nada. Las administraciones también han dado como válidos otros gastos que sí estaban justificados, pero no exentos de polémica, como los 300.000 euros de salario para la directora de programación del museo durante tres años en los que estuvo cerrado; 100.000 en estudios arqueológicos, aunque no se hallaron restos; y 900.000 abonados a la empresa del exsecretario de la fundación, Juan Tomás Martín.

Martín se dio a la fuga cuando se destapó el pufo y más tarde reconoció haberse llevado dinero destinado a las obras; dinero que nunca llegó a las empresas constructoras. Martían, que también es exdiputado del PSOE de la Diputación de Salamanca, será juzgado en abril. La Fiscalía pide para él cinco años de cárcel por estafa y falsedad, los dos delitos por los que le denunció la propia Fundación tras el destape.

Obviar el desajuste presupuestario ha posibilitado el desbloqueo de la llegada del legado a Granada. El principal artífice ha sido el alcalde, el socialista Francisco Cuenca, afanado en reanudar las conversaciones con la familia desde su llegada a la Alcaldía en 2016, pues las relaciones se habían tensado durante el final del mandato del PP. Con el Ayuntamiento prácticamente en quiebra y poco margen de maniobra, Cuenca quiere hacer del acuerdo uno de sus logros de cara a las próximas elecciones, aunque su postura ha sido cuestionada hasta desde dentro del PSOE.

El aval y el BIC

Todos los partidos —menos el socialista— criticaron con dureza la falta de transparencia que ha rodeado la liquidación de la encomienda de gestión de la construcción del Centro Lorca, así como las condiciones de la llegada del legado, desconocidas en su totalidad. El acuerdo incluye a La Caixa, que concedió el préstamo a la familia del poeta con los fondos documentales como aval. Ya es seguro que su logotipo lucirá en la fachada y en la cartelería de todas las actividades del museo durante una década. Falta saber en qué consisten las «cláusulas confidenciales».

La posibilidad de que el legado se disgregara —al ser vendido o embargado— aceleró los trámites de la Comunidad de Madrid para la declaración BIC de los fondos, a instancias del Ministerio. El expediente se inició en abril de 2016 y se suspendió en noviembre del mismo año, una vez se cumplió el plazo de rigor, sin que la administración pudiera resolverlo porque los técnicos no tuvieron acceso a la totalidad del legado.

Pero Madrid mantiene que el legado se encuentra protegido y no tendría por qué verse afectado por el embargo, como la administración recordó al juzgado que ha fallado a favor de las diez extrabajadoras de la Fundación Lorca. Según apuntaron fuentes oficiales a ABC, el mero hecho de incoar el expediente de declaración BIC basta para considerar que está protegido, como también da por hecho el representante legal de las extrabajadoras.