CULTURA

Rosalía, a la cabeza del «top» de los cachés de los conciertos de Córdoba

Al contrario del recital de la Noche Blanca, la mayor parte llega a través de empresas privadas con patrocinio municipal

CÓRDOBAActualizado:

La cifra que ha costado al Ayuntamiento de Córdoba el concierto que ofrecerá Rosalía en la plaza de toros en la medianoche del sábado al domingo ha sorprendido. Los 217.000 euros son una cantidad que impresiona, por lo que representa en sí misma, pero también por lo que supone en comparación con otras cifras por algunos conciertos que se han celebrado en Córdoba en los últimos años.

Las oficinas de los autores son remisas a hablar de estas cifras, pero en Córdoba el único que se acercaría fue el concierto que ofrecieron Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina en el estadio El Arcángel en julio de 2007. La gira «Dos pájaros de tiro» pasó por el Festival de la Guitarra con un concierto multitudinario que pudo haber estado por encima de los 150.000 euros, para un espectáculo con las dos mayores figuras de la canción de autor en España. Sí tuvo retorno: los 12.000 espectadores que asistieron tuvieron que pagar 36 euros por entrada, lo que compensó la inversión que se hizo.

De algunos años se publicó el caché de los artistas del Festival de la Guitarra y las cifras estaban lejos de las seis cifras. Es el caso de 2005, cuando el cocierto más caro fue otro con dos autores: Enrique Morente y Estrella Morente. El primero era, hasta su fallecimiento, uno de los cantaores más respetados y admirados del mundo del flamenco, y la segunda se ha consolidado después entre las artistas con mejor consideración. Ambos actuaron por un precio de 83.660 euros, para un espectáculo de flamenco, que es donde el Ayuntamiento ha encuadrado a Rosalía para este concierto.

Aquel mismo año actuó en el Festival de la Guitarra de Córdoba Carlinhos Brown, un cantante brasileño que en aquel momento hacía furor con temas como «Maria caipirinha», de tanto ritmo como contenido social. Cobró 73.000 euros por su actuación, y le siguió un compatriota suyo, Gilberto Gil, que rozó los 70.000 euros como uno de los músicos más reputados de su país. Silvio Rodríguez, cantautor cubano con admiradores en todos los países hispanohablantes, se llegó a los 68.660 euros.

En aquel mismo año estuvo B.B. King, un grande del blues norteamericano que no pasó de los 70.000 euros, ya que estaba en el final de su carrera, y ese concierto fue además de producción privada, algo que no es infrecuente en el Festival de la Guitarra. Porque para los conciertos que han llegado a Córdoba hay que tener en cuenta que los más caros corresponden a empresas privadas. El Ayuntamiento puede patrocinarlos para que formen parte del Festival de la Guitarra, ayuden a la firma que los organiza y enriquezcan la propuesta cultural de la ciudad, pero son ellas quienes abonan el caché y quienes lo compensan con la venta de entradas. Esto no pasará con el concierto de Rosalía, que no tendrá ninguna clase de retorno, y que supondrá que el Ayuntamiento de Córdoba no recuperará nada del dinero que se ha invertido.

Según distintas fuentes, así ha pasado con algunos conciertos multitudinarios en los últimos años, que sí han sobrepasado las seis cifras. Es el caso del que ofreció Alejandro Sanz en 2013, dentro del Festival de la Guitarra, y que el comienzo de una gira. El Ayuntamiento satisfizo entonces una cantidad importante y el resto correspondió a la empresa, lo mismo que en el concierto de Sting en 2015. Se trata de una estrella mundial, que pudo estar próxima a los 200.000, pero el Ayuntamiento sólo pudo acercarse a los 100.000. Mark Knopfler, que también formó parte de la propuesta en 2010, también llegó mediante una fórmula de patrocinio, antes del último recital, que sí fue de forma privada.

La actitud municipal es sencilla: es bueno que a la ciudad lleguen ese tipo de espectáculos y por eso se ofrece una ayuda, que después consigue que la empresa promotora pueda cuadrar los números con entradas que casi siempre se venden y que son la base para nuevos conciertos en el futuro. Menos fue para el de Bob Dylan, en el año 2015. El músico norteamericano hacía una gira por España gracias a la cordobesa Riff, que gestionaba las entradas. El Ayuntamiento pagó 69.000 euros a fondo perdido. Más recientemente, dedicó 110.000 euros a la actuación de Kiss.