Lobo
Lobo - ABC
Agricultura

La Junta estudia si paraliza el plan de reintroducción del lobo

El nuevo Gobierno somete el programa a reevaluación ante las críticas

CórdobaActualizado:

Con la llegada hace dos meses a la Presidencia de la Junta de Andalucía de Juan Manuel Moreno Bonilla (PP) se abrieron las expectativas en algunas organizaciones de defensa de los propietarios de explotaciones agrarias y ganaderas, como es el caso de Asaja, de que el nuevo Ejecutivo autonómico paralizase la puesta en marcha del Programa de Recuperación del Lobo Ibérico en Andalucía, un plan que afecta principalmente al norte de la provincia de Córdoba.

Sin embargo, el Gobierno prefiere ser prudente en este asunto y, por ahora, no va a anunciar ninguna postura oficial al respecto. Así lo ha conocido ABC a través de fuentes de la Junta de Andalucía, que señalaron que los nuevos responsables de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible (un área en manos de la popular Carmen Crespo) «están estudiando en profundidad todo el contenido del plan antes de tomar una decisión, ya que son muchos los factores que hay que tener en cuenta»

Hay que recordar que el Partido Popular, cuando estuvo en la oposición ante el PSOE mostró públicamente sus serias dudas en torno a este programa. En mayo del pasado año la diputada nacional popular Isabel Cabezas, instó al entonces Gobierno andaluz a reconsiderar el Plan del Lobo al manifestar que el texto que se pretendía que entrara en vigor «atenta directamente contra los habitantes del medio rural y supone un retroceso en las políticas de desarrollo rural que se llevan a cabo desde todas las administraciones públicas».

Hace dos años Asaja inició una estrategia en contra de la implantación del Plan del Lobo por parte de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio que incluía la elaboración de una moción solicitando la retirada de esta normativa por considerarla lesiva para la actividad ganadera y cinegética. Este texto fue posteriormente enviado a los ayuntamientos del Norte de Córdoba para que los apoyasen en sus respectivos plenos. Ese documento apunta que «la presencia del lobo en estas zonas rurales es incompatible con la ganadería y la caza, que son las actividades que generan riqueza y empleo, y mantienen a la población en esos pueblos».