Una mujer trabaja en un laboratorio
Una mujer trabaja en un laboratorio - ARCHIVO
MERCADO DE TRABAJO

El empleo femenino en Córdoba rompe el techo de cristal con el récord de 136.126 ocupadas

La brecha salarial sigue ahí: una mujer cobra 3.336 euros menos que un hombre

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Lo dijo la ministra de Empleo, Fátima Báñez, en una comida organizada por el Foro de Mujeres Empresarias y Profesionales la pasada semana en Bodegas Campos: «En Córdoba hay en estos momentos más mujeres trabajando que nunca», y aportó la cifra de 137.000. El análisis de los datos recientes de afiliación a la Seguridad Social avalan la afirmación de la componente del gabinete del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. La última cifra de personas inscritas en ese registro oficial indica que en la provincia había en febrero de este año 136.126 mujeres, en efecto el número más elevado del que nunca ha habido noticia. Se trata, además, de una cifra que está por encima de los niveles previos a la crisis, cuando la afiliación femenina —y masculina— se desplomó: en 2009, con la desaceleración pisando fuerte, las inscritas en la Seguridad Social sumaban 132.644, mientras que en 2013, con la tormenta económica en plena vigencia, el asiento era de 127.576 mujeres en el organismo dependiente del Ministerio de Empleo.

El dato que sí se ha mantenido estable a pesar de los vaivenes financieros es el peso de las mujeres en el mercado de trabajo: en 2009 ellas suponían el 44 por ciento del cómputo total de afiliados; en 2013 el porcentaje se elevó ligeramente hasta alcanzar el 47 por ciento y en febrero de 2018 se ha situado en el 46 por ciento.

La brecha salarial

Pero los problemas de integración laboral siguen ahí. Una prueba es la que aporta la Encuesta de Población Activa (EPA). La del cuarto trimestre de 2017 insiste en las diferencias entre géneros. Por ejemplo, la tasa de paro entre hombres en la provincia de Córdoba era del 21 por ciento y la de las mujeres del 33 —o lo que es lo mismo: una de cada tres féminas en edad de trabajar y que está buscando empleo no lo encuentra—. Más de lo mismo en la tasa de empleo: 32 por ciento entre el género femenino y 50 por ciento en el masculino.

Más datos para el debate aporta la información estadística de la que dispone la Agencia Tributaria, que certifica que la brecha laboral sigue existiendo por más que se haya reducido en la última década. Así, el salario medio anual de una mujer en la provincia a cierre de 2016 era de 11.845 euros, esto es, 3.336 menos que el de un hombre, que asciendía a 15.181 euros. Con todo, las diferencias han ido limándose: en 2006 la brecha en los salarios medios entre sexos era de 5.483 euros y en 2011 de 4.110 euros.