El patio de Moreras donde tuvieron lugar los hechos
El patio de Moreras donde tuvieron lugar los hechos - VALERIO MERINO
DECLARACIÓN

Crimen de las Moreras: «Ellos querían que esto pasara y ya ha pasado»

ABC accede a las declaraciones del homicida confeso, su madre y su hermano declaran ante la juez instructora

CÓRDOBAActualizado:

«Ellos querían que esto pasara y ya ha pasado». Según su propio relato, con esas palabras se dirigió el homicida confeso a su madre, también detenida por la reyerta mortal del pasado jueves en la barriada de Moreras, tras acabar con la vida de un joven de 27 años. En ese momento, dijo a la jueza instructora, no sabía que había matado al «chaval», que, según su testimonio, estaba armado con una catana cuando se encontraron en el Patio Gabriel Celaya del barrio donde viven sus familiares y que visita de vez en cuando.

La Fiscalía considera que hubo premeditación, aunque los tres investigados, que se encuentran en prisión provisional, lo niegan. El homicida confeso, R. R. V., ni siquiera supo que su tía tenía un problema con sus vecinas hasta ese mismo día, cuando el ahora fallecido agredió supuestamente a su primo pequeño, desencadenando el suceso según la versión de los investigados. No es cierto, dijo ante la jueza, que quisieran vengarse, sino saber qué había pasado.

La declaración de los tres investigados por el crimen de Moreras tiene varias claves. Por un lado, defienden, en contra de la tesis que mantiene el Ministerio Público, que no tenían intención de atentar contra la vida de nadie. No iban armados sino que el homicida encontró en el suelo un cuchillo que posteriormente clavó en el cuello de la víctima, que le atacó a su vez con una catana. Estaba nervioso y tenía miedo, dijo a la jueza. Ni siquiera recuerda cómo fue el forecejeo. El día de los hechos había consumido Tranquimazin y Orfidal, algo que consume porque «cuando se levanta no se aguanta». Antes, reconoce, consumía «mucha droga».

Tanto él como los otros dos investigados se reconocen en el vídeo que han revisado en el marco del proceso instructor. Su madre dice que no fue a Moreras (donde vive su hermana) para ajustar cuentas, porque estaban esperando que los problemas que mantienen con la familia del fallecido se solucionasen por vía judicial tras haber cruzado denuncias. Sólo acudió a Moreras, sostiene, para visitar a su hermana y no recuerda por qué la acompañaron sus dos hijos.

El tercero de los detenidos (para los tres se ha dictado prisión) admite ante la jueza que acudieron al Patio Gabriel Celaya con el objetivo de enterarse de lo que había sucedido con su primo. Querían acompañar a su madre para que no fuera sola. La noche de antes había consumido «cocaína, porros y Tranquimazín» para mitigar un dolor de muelas.