Militar de la Agrupación Táctica "Córdoba" en Bosnia en 1994
Militar de la Agrupación Táctica "Córdoba" en Bosnia en 1994 - ABC
BRIX

BRIX de Córdoba: un cuarto de siglo de la primera misión internacional de sus tropas en Bosnia

Lideró esta operación con 1.361 militares en 1994 en un país devastado por la guerra

CórdobaActualizado:

Con acento yugoslavo, un católico bosnio se sinceró asegurando al militar cordobés Francisco Camargo en el año 2002 en el campamento base de la Brigada Guzmán El Bueno X en Bosnia que si las fuerzas especiales cordobesas no estuvieran allí, a los musulmanes los arrojarían al río Neretva. La frase se le quedó grabada para siempre a este militar, y con ella entendió que su presencia bajo bandera española a miles de kilómetros de su familia y dejando atrás un bebé de apenas un año había merecido la pena. Es la historia de uno de los militares cordobeses que participaron en misión internacional en Bosnia-Herzegovina y da idea del clima de tensión que se vivía en los Balcanes poco después de su guerra étnica. Se cumplen 25 años de la que fue primera incursión de la Brigada X Guzmán El Bueno en la antigua península de los Balcanes. Desde esa fecha, 1994, la Brigada ha llevado el nombre de España y el de Córdoba en varias ocasiones fuera de nuestras fronteras y la primera fue en Bosnia-Herzegovina. Después llegaron Kosovo, Líbano; y más recientemente Letonia e Irak.

Un militar cordbés entrega ayuda humanitaria a una señora bosnia
Un militar cordbés entrega ayuda humanitaria a una señora bosnia - BRIX

La agrupación táctica (AGT en sus siglas militares) «Córdoba» fue la cuarta de las agrupaciones españolas desplegada bajo bandera ONU en el seno de Unprofor, que fue la fuerza de protección de Naciones Unidas. Fue la primera cuyo núcleo central no se basó en las Fuerzas de Acción Rápida (Legión y Brigada Paracaidista fundamentalmente) como las anteriores. Concretamente se desplegó entre los meses de abril y octubre de 1994, participando en la escolta de cerca de 2.400 convoyes y en la distribución de 97.000 toneladas de ayuda humanitaria; se realizó la vigilancia de los acuerdos de alto el fuego; se dio seguridad a diferentes eventos; se contribuyó a desmilitarizar Mostar y a consolidar los dos destacamentos ubicados en cada una de las partes de la ciudad, que quedó dividida por la confrontación. Caídos en BosniaCamargo, militar cordobés del grupo de Artillería que fue a Bosnia con 26 años (hoy es agente del Cuerpo Nacional de Policía), recuerda que el escenario que se encontraron en Mostar, una ciudad devastada por la guerra, «no era bonito».

Ruta de los militares en Bosnia en 1994
Ruta de los militares en Bosnia en 1994 - BRIX

«Siempre había niños pegados al campamento español, porque le dabas el bocadillo o agua. Conocíamos a los niños por sus camisetas, eran el de la camiseta del Barça o el de la de rayas, porque sólo tenían una o dos, y se las cambiaban cada tres o cuatro semanas», recuerda. La huella de Córdoba se quedó en el campamento porque los niños, de pasar tantas horas allí, hablaban español, recuerda este exmilitar, que cuenta esta misión ahora que su hijo, que entonces era un bebé, ha cumplido 18 años.

Negociar un intercambio de prisioneros

Uno de los retos a los que se enfrentó la BRIX fue en septiembre de 1994 cuando las tropas cordobesas participaron en la primera reunión con todas las partes en conflicto para negociar un intercambio de prisioneros. Aquel contingente se compuso de 1.361 hombres y mujeres, bajo el mando del jefe del Regimiento mecanizado «Córdoba» nº 10 (actual Regimiento Acorazado «Córdoba» nº 10), coronel Pedro Luis Braña Pino.

Además, se integraban otras unidades de zapadores, transmisiones y logística de la Brigada X, así como un escuadrón de Caballería y un Escalón Médico Avanzado.

Y trabajar en Bosnia tiene un enemigo extra: la climatología. Se hace bajo temperaturas extremas: gélidas en invierno y calurosas en verano, cuenta Camargo. «Lo peor era el tener que ir por las carreteras en mal estado para hacer llegar la ayuda humanitaria o dar seguridad a los ingenieros a levantar un puente. La ciudad estaba devastada, era todo ruinas», recuerda. Sin embargo, este agente de Policía Nacional en Córdoba cuenta que no cambiaría por nada aquella experiencia y que la tiene como algo muy positivo porque le permitió ayudar a decenas de personas que habían pasado una guerra y se encontraba en fase de reconstrucción de una ciudad.

«Ellos eran muy belicosos; pensábamos que, de no estar allí, podían saltar las chispas de nuevo en cualquier momento», sentencia.Entre los capítulos más peligrosos de su misión, Camargo revive que cuando más miedo pasó fue en un traslado en autobús por unas carreteras de camino a Bosnia. «Éramos 30 militares viajando en pésimas condiciones. Los asientos estaban desanclados y se quedó parado en zona belicosa. Yo sólo pensaba que éramos el blanco perfecto, 30 militares en la cuneta».

El lado más amargo de la misión que cumple un cuarto de siglo fue la muerte en acto de servicio del sargento Fernando Casas Martín y del intérprete Mirko Mikulic el 22 de mayo de 1994 en un accidente al caer su vehículo en una montaña durante un reconocimiento en los alrededores de Kocine (Mostar) para comprobar el alto el fuego pactado. La AGT Córdoba recibió al acabar la misión, en su categoría de Oro, la Medalla de la Ciudad de Córdoba y la Medalla de Andalucía.