Javier Romero, junto a Francisco Gómez Sanmiguel - ROLDÁN SERRANO
ACTUALIDAD

Semana Santa de Córdoba 2018: Un pregón para tocar el corazón de los jóvenes

Javier Romero pronunció este viernes el pregón de juventud de la Agrupación de Cofradías

CÓRDOBAActualizado:

Con las ideas claras, la voz alta y la juventud por bandera. Javier Romero, cofrade de la hermandad del Santísimo Cristo de Gracia, pronunció este viernes el pregón de juventud de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba. Un texto original y cargado de reivindicaciones que sorprendió a todos los asistentes que se acercaron a la iglesia de la Merced para escuchar sus palabras.

La primera sorpresa de la noche llegó antes del comienzo del acto, ya que la Agrupación Musical del Santísimo Cristo de Gracia, de la que es componente desde su fundación, interpretó varias marchas procesionales. Posteriormente y sin solución de continuidad, Romero realizó toda una apología de la Semana Santa cordobesa, donde utilizó la prosa y el verso a partes iguales. Así, el pregonero entonó un poema introductorio donde nombró a todas y cada una de las cofradías de la capital, invitando a los cordobeses a levantarse y valorar su Semana Santa.

A partir de ese momento el pregón tomó vuelo, girando en torno a una conversación ficticia entre Javier y un personaje al que no le gusta la Semana Santa. Así, mientras conversan, son interrumpidos por la música de una hermandad que en ese momento pasa por la calle; es la Piedad de las Palmeras. Aquí el pregonero aprovecha para hablar del sentido de barrio y de la gran labor social que realiza la cofradía del Miércoles Santo.

Un paseo por la ciudad

Posteriormente, mientras realizan un paseo imaginario por algunos templos de la ciudad, Javier y su compañero imaginario establecen ciertos símiles entre hermandades y cualidades. Así, por ejemplo, habló de la hermandad de las Lágrimas y la Redención de Cristo y conectó a los jóvenes cofrades con la advocación de la Virgen de la Candelaria, de la hermandad del Huerto, ya que estos deben ser «candela viva» en sus cofradías. Igualmente explicó lo difícil que es encontrar el Perdón de Dios por las calles del barrio de la Judería y la importancia del Domingo de Resurrección en Santa Marina, ya que sin la Resurrección de Jesús «nada de lo vivido antes tendría sentido».

La parte más humana y social del pregón llegó cuando Javier Romero se dirigió a la hermandad del Amor, ya que es en este momento donde abordó temas de carácter social como las personas que sufren violencia de género, los homosexuales o el aborto, personas que están «más necesitadas» del amor de Dios. El pregonero también tuvo tiempo para hablar de la devoción «sobria» de la Virgen de los Dolores, la mirada de María Santísima Nazarena o el hermanamiento que une a su hermandad del Cristo de Gracia con la hermandad del Vía Crucis.

Eclosión al llegar a San Lorenzo

Poco a poco se iba acercando el final y el pregonero llegaba al barrio de San Lorenzo. De este enclave de la ciudad destacó la importancia de hermandades como la Borriquita -encargada de inaugurar la Semana Santa-, el gran ejemplo del Señor del Prendimiento o la que para él es «una vecina más del barrio», la Virgen de la Merced. Finalmente, tras definir al Rescatado como la devoción de los más mayores, Romero se centró en hablar de la imagen a la que ha rezado desde que era niño: El Santísimo Cristo de Gracia. Bellas palabras llenas de sentimiento que sirvieron para reivindicar el 400 aniversario de la llegada del Crucificado a Córdoba.

De hecho, la parte más emotiva llegó mientras sonaba el «Himno al Santísimo Cristo de Gracia», donde el pregonero emocionó a todos los presentes en una conversación íntima con su titular. Para concluir volvió a recitar un poema con todas las hermandades cordobesas, dirigiéndose por última vez a su compañero de viaje, invitándole a que se deje enamorar por la Semana Santa de su ciudad. Sin duda, un pregón hecho para tocar el corazón de todos los jóvenes cofrades de Córdoba.