Mariano Aguayo, durante su exaltación al nazareno - ABC
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Semana Santa de Córdoba 2018: Mariano Aguayo reflexiona sobre la importancia del nazareno

El cofrade cordobés pronunció este viernes la exaltación del nazareno de la hermandad del Císter

CÓRDOBAActualizado:

Un pregón para el cofrade del siglo XXI. Así se puede definir la exaltación al nazareno que pronunció este viernes Mariano Aguayo, abogado Socio Director de Aguayo-Ejaso Estudio Jurídico. Un pregón que desde hace varios años organiza la hermandad de la Sangre y que en 2018 ha alcanzado su quinta edición, con un lleno rotundo en la iglesia conventual del Santo Ángel, sede de la cofradía de Martes Santo.

Tras una sentida y cariñosa presentación a cargo del vice hermano mayor de la hermandad del Císter, José Tomás Valverde, Aguayo tomó la palabra para reivindicar la importancia del ser nazareno. En un texto realizado completamente en prosa, el cofrade cordobés definió cuáles son para él las claves que hacen atractiva la figura del nazareno. La importancia de hacer estación de penitencia en la Santa Iglesia Catedral, que familias completas salgan de nazareno en su hermandad, o el disfrute para la vista, el oído y el tacto que supone participar de nazareno en una estación de penitencia son algunos de los aspectos que destacó.

Agradecimientos para los frailes capuchinos

Igualmente tuvo palabras de agradecimiento a la labor de los frailes capuchinos, que han hecho que la plaza del Cristo de los Faroles se convierta en un lugar emblemático de Córdoba y su Semana Santa. Fray Ricardo de Córdoba también recibió alabanzas por parte de Aguayo, ya que lo considera todo un referente para la hermandad de la Sangre desde su fundación, donde poco a poco y con excelencia ha ido integrando a personas jóvenes en el desarrollo de la hermandad.

La crítica también tuvo su hueco en esta exaltación, ya que el abogado cordobés considera que hay un exceso de esclavinas en los cortejos. Niños que en muchos casos podrían engrosar las filas de nazarenos de sus hermandades. También tuvo palabras para los costaleros, a los que les pidió que una vez terminen su ciclo bajo las trabajaderas no tengan reparo en coger el hábito de nazareno. Finalmente tampoco dejó pasar la oportunidad de contar que no le gustan los servidores «a cara descubierta», ya que estas funciones deberían ser cubiertas por nazarenos celadores a su parecer.

Para concluir, este cofrade de las hermandades de la Buena Muerte, el Vía Crucis y el Santo Sepulcro agradeció la labor social de la hermandad de la Sangre con «Música para ángeles», así como la participación durante el acto de la Banda de Música de María Santísima de la Esperanza. La formación interpretó las marchas «Reina de los Ángeles», «Virgen del Valle» (en memoria del recientemente desaparecido poeta cordobés Pablo García Baena) y «Amarguras».