Altar de cultos del Señor del Prendimiento de Córdoba en el quinario de 2018
Altar de cultos del Señor del Prendimiento de Córdoba en el quinario de 2018 - HERMANDAD DEL PRENDIMIENTO
PRIOSTÍA

Semana Santa en Córdoba 2018: La arquitectura de un altar de cultos

ABC relata cómo la hermandad del Prendimiento dio forma al montaje de su quinario

CÓRDOBAActualizado:

Un altar de cultos como el que este año instaló la cofradía del Prendimiento sorprende y admira, pero hay quien se pregunta cómo se llegó a él, qué trabajos culminaron en la armonía y simetría con que culmina. Para entender en su plenitud todo lo que conllevó la realización de este altar hay que echar la vista atrás dos meses antes. El prioste de la cofradía salesiana, Enrique Fresno, junto con el asesor artístico y vocal de altares de culto, José Carlos Climent, comenzaron a plantear como sería el futuro altar. La experiencia de años anteriores era un factor fundamental.

Como explicó a ABC José Carlos Climent, todo altar comienza en la mente, en forma de esbozo, y posteriormente se lleva al papel con un boceto que sirva para tener una idea «física» de lo que se pretende ejecutar. Se desarrollará un estudio pormenorizado de cada cirio que se colocará en el altar, con el dibujo que formarán los diferentes puntos de luz. Dentro de este estudio, a modo de perspectiva frontal, se observa la altura de cada cirio en concreto para poder sacar un coeficiente que marque la pérdida que existe del modelo dibujado en dos dimensiones a la realidad, ya que un dibujo es plano y debido al ojo humano las líneas que se quieran ver rectas deberán tenerse en cuenta como radios dispuestos a partir del observador.

De esta forma, cuando ya está todo preparado, comienza el montaje de la estructura en el altar mayor del Santuario. Las diferentes mesas se disponen en tres niveles y el dosel, una vez montado, se sube hasta la altura superior. Todo debe estar bien sujeto, bien situado, ya que un pequeño fallo a la hora de la colación puede suponer un error fatal. Posteriormente se reviste toda la estructura (en esta ocasión con las telas y los respiraderos del paso de palio de Nuestra Señora de la Piedad) y para finalizar la jornada se sube la imagen del Señor, que desde ese momento presidirá el altar.

Al día siguiente, se perfilarán pequeños detalles y comenzará la colocación de la cera por tandas. Cirio a cirio, pieza a pieza, hasta completar todo el conjunto. Finalmente, el mismo día del comienzo del quinario se colocará la flor, con la intención de que se conserve fresca durante todos los días posteriores. Del papel a la realidad. Del papel al altar de cultos.