Las camaristas de la hermandad del Rocío de Córoba guardan el Simpecado de la filial cordobesa
Las camaristas de la hermandad del Rocío de Córoba guardan el Simpecado de la filial cordobesa - E.M.

ROCÍO 2019Rocío 2019: La intimidad de las camaristas y la despedida del Simpecado de Córdoba

La hermandad del Rocío finaliza la romería y regresa a la ciudad con el deseo de un nuevo Pentecostés

CórdobaActualizado:

Después de presentar ante la imagen de la Virgen del Rocío, los romeros cordobeses no finalizaron sus actos de romería, aún quedó uno de los momentos «más significativos, emotivos y especiales», según explicaron desde la corporación de Gloria cordobesa.

Así, antes de que los peregrinos abandonasen la casa hermandad para regresar a sus hogares y tras de haber compartido un almuerzo todos juntos, la campana de la hermandad rociera sonó anunciando a los romeros que llegaba el momento de guardar el Simpecado.

Las damas camaristas de la hermandad se congregaron alrededor del Simpecado «blanco y oro» y acompañadas por el rezo y el canto de todos los allí congregaron comenzaron a guardar el máximo baluarte cordobés en el Rocío en su cajón, custodiado por las imágenes de San Acisclo y Santa Victoria, patrones de la ciudad.

Las palabras del capellán de camino de la corporación, Tomás Pajuelo Romero que, además, es canónigo de la Catedral de Córdoba, sirvieron para finalizar el acto, justo antes de dar paso al rezo de la Salve y a los «Vivas» del vice-hermano mayor de la hermandad, Jacobo Fernández de Guzmán.

Al finalizar el acto, el Simpecado fue guardado y custodiado por los priostes y mayordomos de la hermandad del Rocío de Córdoba que fueron los encargados de llevarlo hasta la real iglesia de San Pablo, donde esperará hasta octubre, cuando regrese a la aldea marismeña con motivo de la peregrinación anual de la hermandad.