La carreta del Simpecado de la hermadnad del Rocío de Córdoba llega hata la aldea del Rocío
La carreta del Simpecado de la hermadnad del Rocío de Córdoba llega hata la aldea del Rocío - R.M.
PASIÓN EN CÓRDOBA

La hermandad del Rocío de Córdoba culmina nueve días de un «sueño rociero»

La filial cordobesa finaliza el camino hasta la patrona de Almonte y comienzan los actos de la romería

Córdoba Actualizado: Guardar
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El camino más largo y a la vez tan corto. De nuevo la sevilla vuelve a hacerse realidad «Qué largo se me hace el año y que cortito el Rocío». Los romeros cordobeses, un año más, volvieron a cruzar el Puente del Ajolí, después de un «duro día» atravesando la Raya Real, la última recta hasta llegar a la aldea marismeña. El sol fue el principal protagonista de la jornada y el frío que acompañó a los peregrinos de la filial cordobesa en la noche de Villamanrique de la Condesa, en la Dehesa Boyal, fue despareciendo a lo largo que avanzó la jornada y las carreta del Simpecado de Córdoba siguió avanzando en su peregrinar.

El puente del Ajolí fue el encargado de recibir a los hermanos de la hermandad del Rocío de Córdoba, después de nueve días caminando hasta la «Blanca Paloma». Al cruzar el viejo acceso de madera el cansancio de los cordobeses fue desapareciendo y las ganas de llegar a la casa hermandad de la corporación de Gloria, se redujeron y solo quedó el deseo de reencontrarse con aquellos que, «desgraciadamente», este año no pudieron realizar el camino marismeño.

La hermandad del Rocío de Córdoba llega hata la aldea del Rocío
La hermandad del Rocío de Córdoba llega hata la aldea del Rocío - R.M.

Las campanitas de las casas del Rocío en las que residen, durante la romería marismeña, los ciudadanos de la capital cordobesa recibieron con alegría a su hermandad que se adentró, a paso lento, tirada por mulos, en la calle Ajolí, «las más cordobesa de la aldea marismeña». Los cantes por sevillanas se entremezclaron con los llantos y los abrazos de reencuentros de hermanos que no se veían desde hacía un año y que se fundieron en un mismo sentimiento al llegar a esta calle marismeña.

Al final del camino los rocieros observaron la espadaña de la casa hermandad del Rocío de Córdoba, con el fondo de un cielo del color azulado del atardecer. Allí, las campanas también recibieron a los peregrinos que, cansados, se fundieron en una misma voz acompasando la salve rociera de la filial cordobesa y los «Vivas» del hermano mayor de la corporación de Gloria, Manuel López Guzmán. El más emocionante fue el que lanzó a la alcaldesa de carretas, Rocío Jarabo Sosa, que, un año mas, cumplió con su labor de traer el Simpecado «blanco y oro» hasta las plantas de la Blanca Paloma, la patrona de Almonte.

Llegada de la hermandad del Rocío de Córdoba a la aldea del Rocío
Llegada de la hermandad del Rocío de Córdoba a la aldea del Rocío - R.C.

Atrás quedó la presentación de la hermandad en la parroquia de la Magdalena, en la localidad sevillana de Villamanrique de la Condesa, la emoción ante la Virgen del Valle, patrona de Écija, las palabras del obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, al despedir a los romeros en la Mezquita-Catedral o el primer rayo de sol que dio en el nuevo techo de la carreta, estrenado este año, diseñó de Rafael de Rueda y ejecución del taller Hermanos Hernández, de Sevilla. Todo esto se quedará, a partir de ahora, en el recuerdo del rociero de Córdoba, que ya sueña con un nuevo camino.