Trabajadores y sindicalistas, en la concentración llevada a cabo este miércoles ante el centro
Trabajadores y sindicalistas, en la concentración llevada a cabo este miércoles ante el centro - S.F.
INMIGRACIÓN

Los trabajadores del centro de menores inmigrantes de Algeciras se movilizan contra el cierre

Niegan que peligre la integridad física del personal y los usuarios, y exigen a la Junta un traslado conjunto provisional a otro edificio en la ciudad

AlgecirasActualizado:

Los trabajadores del centro para la atención inmediata de menores inmigrantes no acompañados Nuestra Señora del Cobre, en Algeciras (Cádiz) han emprendido ese miércoles las movilizaciones contra el cierre provisional de las instalaciones acordado por la Junta de Andalucía.

La protesta ha consistido en una concentración ante las puertas del centro y en la misma han participado los trabajadores y representantes de los sindicatos CCOO, UGT y Ustea, que han rechazado la medida del Gobierno autonómico y reclaman que trabajadores y menores sean trasladados de manera provisional a otro edificio en Algeciras mientras se realizan reformas en las actuales dependencias.

Niegan el peligro inminente para la integridad física del personal y los menores que ha argumentado la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta para su cierre y temen que se trate de «una privatización del servicio encubierta».

Agustín de la Cruz, secretario de la Federación de Servicios a la Ciudadanía en Andalucía de CCOO, aseguró que no tiene sentido el cierre provisional y que lo que necesita el centro «es una mano de pintura, no mucho más en la parte que está en uso. No hay peligro inminente. Es mentira».

De la Cruz ha añadido que existe «una intencionalidad clara» de que no se preste un servicio público «muy importante para menores no acompañados que prestan profesionales de alta cualificación y motivación. Lo que hay detrás de esta medida es un intento de privatización para crear un negocio privado con dinero público», ha indicado.

En este sentido, ha asegurado que a la plantilla, integrada por 55 trabajadores, lo que más le ha dolido no es su situación personal «sino la de los niños. El martes, cuando se llevaron a los cinco últimos, fue un día muy duro». Al respecto, ha dicho que la plantilla desconoce a dónde se han llevado a los cinco menores que quedaban en el centro.

«El Cobre no se cierra. Son muchos los perjudicados con esta medida, sobre todo los niños. Hay que recordar que el buen tiempo está aquí», ha advertido.

Jesús Moreno es trabajador en este centro desde hace 37 años y ha negado que la seguridad de personal y los menores peligre por el mal estado del edificio: «Nunca me he sentido en peligro físico por trabajar aquí. Está claro que lo que pretenden es dejarlo morir, que se deteriore cada vez más para cerrarlo. Hemos sido centro de referencia durante muchos años y es muy triste que un centro puntero sea ahora una ruina literalmente».

Al respecto, ha alertado de que no se trata sólo de reubicar como pretende la Junta a los 55 trabajadores sino que habrá más daños colaterales. «Los sustitutos de la plantilla, que sólo tienen ese ingreso durante nuestro periodo de vacaciones, se quedarán sin nada y, ¿qué pasará con las personas que ocupan las plazas a las que nos deriven?», se pregunta.

Sindicatos y trabajadores aseguran que la de este miércoles será la primera de sus movilizaciones contra el cierre.