Comisaría de Policía Nacional en Algeciras
Comisaría de Policía Nacional en Algeciras - Sergio Rodriguez
Algeciras

Más de 18 años de cárcel por violar repetidamente a la hija de 11 años de su expareja

El varón también ha sido condenado por usar a la menor para hacerle fotos con contenido pornográfico

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La Audiencia Provincial de Cádiz ha condenado a 18 años y diez meses de prisión a A.D.D.F., un varón de 44 años y vecino de Algeciras, por violar de forma continuada a la hija de su expareja, que contaba con once años cuando ocurrieron los hechos en los primeros meses de 2016. Además, el encausado pedía a la menor fotos con contenido pornográfico para su uso propio.

Los hechos, según la sentencia a la que ha tenido acceso este periódico, se remontan a los meses de enero y febrero de 2016, cuando la menor contaba con tan solo once años de edad. Por entonces la madre de la menor mantenía una relación sentimental con el acusado, pero sin compartir vivienda.

El primer episodio de agresión sexual ocurre en la casa en la que vivía la mujer con sus dos hijos menores en Algeciras. El acusado, según los hechos probados por el tribunal, «aprovechando la relación de confianza que tenía con la niña, se dirigió a ésta que se encontraba tumbada en su cama, cerrando la puerta de la habitación» donde, pese a la resistencia ofrecida por la menor, cometió la violación. A.D.D.F. llegó a intimidar a la víctima con contar lo sucedido a su madre.

Un mes más tarde se repiten los hechos, pero en esta ocasión sssen el domicilio del encausado, donde estaba al cuidado de los menores antes de llevarlos al colegio. Y de igual manera, conminó a la niña a no contar nada de lo ocurrido.

Material pedófilo

De forma paralela, el acusado, «con ánimo libidinoso», pedía a la hija de su pareja que le enviara fotos de ella desnuda. La menor, como consecuencia de todos estos desagradables hechos, presenta actualmente secuelas psíquicas compatibles con trastorno por estrés postraumático.

El fallo del tribunal expone que el acusado, una vez iniciada la investigación, entregó de forma voluntaria a los agentes de la Policía Nacional dos móviles y un ordenador con numerosos archivos de contenido pedófilo, entre el que se encontraba fotografía de la menor mostrando sus partes íntimas.

Para el tribunal, estos hechos se consideran acreditados por las pruebas practicadas en el juicio, siendo la principal de ellas la declaración de la menor. En su interrogatorio, el acusado, que mantenía una relación con la madre de la víctima, negó los hechos, apuntando a una posible «venganza» de la niña por quitarle el móvil o por estar en contra del novio que ésta tenía como motivo de la denuncia, algo que rechaza la Sala.

Pues como se recoge en la sentencia, la menor retrasa un tiempo la revelación de su «secreto» a fin de no querer perjudicar a nadie, sin que sea creíble que por el hecho de que el acusado le retiró un móvil pueda una niña de esta edad «montar esta historia».

El tribunal no ve creíble que una niña monte esta historia por venganza, como alega el acusado

No obstante, los jueces, en su fallo, muestran el significativo grado de madurez de la víctima, pese a su corta edad, al enfrentarse a su declaración ante los agentes policiales y ante el equipo de psicólogas con «verdadera soltura y tranquilidad, relatando con detalle los hechos de los que tiene memoria, exteriorizando con normalidad el sentimiento tan negativo que le produce recordarlos».

Por todos estos hechos, la Fiscalía solicitó para el acusado, que se encuentra en prisión preventiva desde agosto de 2016, un total de 29 años de cárcel, mientras la acusación particular, que ejercía la madre de la menor, elevaba esta petición a 33 años.

Finalmente, tras el juicio celebrado entre los pasados meses de diciembre y enero en la Sección de Algeciras de la Audiencia, el tribunal ha condenado a A.D.D.F. a un total de 18 años y diez meses de cárcel.

En concreto, le ha impuesto, como autor de un delito continuado de agresión sexual sobre menor, trece años y diez meses de cárcel, así como una medida de prohibición de aproximación y comunicación con la menor y su madre durante 23 años. Por el deilto de posesión para propio uso de pornografía infantil, el tribunal condena al varón a tres meses de cárcel y, por el delito de utilización de menores para elaboración de material pornográfico, a cinco años de prisión.

De otro lado, se acuerda el decomiso de los medios informáticos, ficheros y archivos intervenidos al acusado, que tendrá que indemnizar a la menor en 18.000 euros por las secuelas psíquicas y los daños morales.