La mayoría de los cultivos son «indoor» para evitar olores y acelerar la producción - ABC
Desmanteladas más de 50 plantaciones entre la Bahía de Cádiz y la Costa Noroeste

La marihuana, un negocio rentable y con fácil salida a Europa

La Policía Nacional pone en marcha la Operación Verde para hacer frente a la exportación del cannabis que se ha generado en la provincia hace un par de años

JerezActualizado:

De fácil montaje y económicamente rentable. Así es el negocio del cultivo de marihuana en el Sur de España. A nivel europeo salieron unos datos a principios de año con que España era una de las principales entradas de hachís y marihuana por vía marítima, ahora resulta que es uno de los principales productores. Las condiciones que ofrece la Costa Noroeste y la Bahía de Cádiz en cuanto a temperatura, espacio y, sobre todo, el alto índice de paro hacen que muchas personas vean en el cáñamo una opción para ganarse la vida sin hacer mucho esfuerzo y con poca repercusión penal. Así es como se viste el panorama y de ahí que haya surgido la Operación Verde desde la Policía Nacional.

En lo que va de año, la Policía Nacional ha desmantelado en la Bahía de Cádiz y la Costa Noroeste 55 plantaciones de marihuana y ha detenido a 125 personas como presuntos autores de delitos contra la salud pública, defraudación de fluido eléctrico y alguno de ellos pertenecientes a banda organizada o grupo criminal. Esta denominada Operación Verde, que surgiera en la provincia de Cádiz y para la que ya se están tomando medidas desde Europa, ha actuado en Sanlúcar, Jerez, El Puerto, Rota y San Fernando.

De manera pormenorizada, destacan las actuaciones en la localidad sanluqueña con 26 plantaciones desmanteladas y 22 detenidos, seguidas de 11 plantaciones en Jerez, nueve en El Puerto, 33 en Rota y seis en San Fernando. En cuanto al número de detenidos destacan los 46 apresados en Jerez, seguidos de los 38 en El Puerto, los 13 en San Fernando y los seis en Rota.

El Plan Verde es una operación que marca la Dirección General de la Policía por mandato de la Unión Europea «ya que la marihuana es una sustancia que se está expandiendo y hay que ponerle freno de alguna manera», explicaba el comisario jefe provincial de Operaciones, José Manuel Menacho. Para ello se implican todas las estructuras del Cuerpo Nacional de Policía dedicadas al narcotráfico y la prevención.

Como objetivo, los dispositivos policiales se centran en la búsqueda y localización de todo tipo de plantaciones donde se pueda producir marihuana y a la intervención, erradicación y destrucción de las mismas. «Con una relación directa con Fiscalía para los procedimientos de investigación que sean complejos», aclaraba el Comisario a ABC.

Para poder actuar la Policía tiene que esperar a la máxima floración
Para poder actuar la Policía tiene que esperar a la máxima floración - ABC

Es una actividad que ha proliferado en los últimos tiempos y para ello se hace un trabajo de campo tanto en zonas extensas (campos) como en domicilios propios. «La línea es llevar a cabo un trabajo de campo en la captación de información y contar con la colaboración ciudadana». Ya son muchos los ciudadanos que sin temor alguno advierte del olor, del zumbido eléctrico a todas horas, de los cortes de luz o de los propios movimientos ciudadanos.

Hay que tener en cuenta que la marihuana es una sustancia que se destina a la gente joven, y aunque está considerada por muchos como droga blanda, los expertos en la materia advierten del deterioro en el sistema degenerativo con el consumo habitual. «Es un tema que preocupa en Europa y nosotros tenemos que darle respuesta».

Las operaciones realizadas en Cádiz han sido de lo más variopinto, van desde chalets hasta plantaciones en naves. Hay quien es el propietario y esta opción lo ve como una oportunidad de negocio y quien opta por arrendar el espacio para montar la plantación. Lo más curioso de todo esto es que ya existen grupos de logística que montan íntegramente las instalaciones necesarias para la plantación. Ese cultivo indoor lo componen luminarias de gran tamaño, consolas de aire a condicionado de tamaño industrial, ventiladores, filtros de carbono, turbinas extractoras y balastros magnéticos. Los lugares necesitan cuadros de luz de gran potencia conectados a la red eléctrica, que en la mayoría de los casos están enganchados de manera fraudulenta.

Las instalaciones eléctricas son de última generación
Las instalaciones eléctricas son de última generación - ABC

La investigación policial se enfoca como grupos organizados que se dedica la distribución de la «maría» que va hacia Europa: Italia, los países nórdicos, donde hay un mayor consumo de marihuana. A nivel productivo, estos grupos buscan la exportación de la producción de marihuana como una línea de negocio que resulta rentable: el coste de producción es mucho menor al coste de venta. La Policía es consciente de que es un negocio «rentable» porque no hay que pagar el coste de pasar por el Estrecho, sino que vía carretera e incluso por vía postal llegan hasta su destino. Directamente desde España por carretera y por correo se puede mandar marihuana a todo el mundo.

Imágenes como las obtenidas en la Vuelta Ciclista a España que detectaban en una azotea de Igualdad (Barcelona) una plantación de marihuana demuestran lo fácil que es montar una plantación en cualquier lugar. Hay casos como el que derivaba desde Cádiz hasta Albolote (Granada), donde se utilizaba un tráiler para la producción del cannabis. Un auténtico invernadero de marihuana escondido dentro de un camión. Entre las intervenciones realizadas en Cádiz está la que llevaron a cabo en un taller de coches que la parte trasera era una plantación. «Si no te pillan es muy rentable, sobre todo para aquellos que se convierten en freelance y quieren invertir su dinero en este negocio». Y el horizonte que hay se desconoce porque el marco de la Operación Verde demuestra que mientras que el hachís se identifica con Marruecos, la marihuana se está identificando con España y «eso hay que cambiarlo».

El día a día de la Policía

Los agentes para hacer frente a esta situación tienen que buscar la información o a través de investigaciones propias, o por denuncias vecinales, por peleas entre los socios, por despechos de las parejas. Se acumula mucha información y casi siempre cuando se investiga una plantación y se localiza se acaba llegando a la siguiente, explican desde la Brigada Provincial de Policía Judicial. Las denuncias de vecinos son habituales y cada vez más claras y facilitan muchísima información.

En Sanlúcar, por ejemplo, delincuentes que se dedicaban a los robos con fuerza o a los tirones, a los delitos más tradicionales, de repente «calma chicha» y se encuentran todos cuidando plantaciones. Es una manera fácil de conseguir el dinero. Lo único que tienen que hacer es sentarse a cuidar la plantación porque ya se ha configurado una cadena de montaje «casi industrial, se está avanzando en la tecnología de las lámparas, de la ventilación, del filtrado, del silencio, los olores. Cada vez hay más recursos para alquilar naves y chalés», aseguran desde el CNP. Es una infraestructura que da mucho dinero.

Muchos delincuentes que dedicaban a robo con fuerza apuestan ahora por las plantaciones
Muchos delincuentes que dedicaban a robo con fuerza apuestan ahora por las plantaciones - ABC

El personal que se dedica a eso está muy «especializado» en abonos, el THC, buscan acelerar el proceso de producción y en lugar de una cosecha tener hasta cerca de cuatro. Se va repitiendo el tipo de instalación eléctrica, la marca de los aparatos de aire…

La intención es largar pronto la cosecha, que se seca y se prepara, la envasan al vacío y la venden a organizaciones que buscan los lugares para entregarlas donde mejor la pagan. Mientras que fumar maría en España es barato, fuera de las fronteras nacionales el precio es mucho mayor. «Además se plantan determinadas especies que están muy enriquecidas en THC y eso a efectos penales, al hacer los análisis al tener una riqueza muy alta esa maría, que está modificada y tiene muy alto el THC, se convierte en una sustancia que perjudica gravemente la salud». Eso provoca que los detenidos acaben en la cárcel con una condena de entre tres y seis años. Sin embargo, si no se dan estas circunstancias, «habitualmente esos detenidos se quedan en la calle».

Para poder actuar la Policía se encuentra con limitaciones como el hecho de poder investigar a fondo mientras se enfrentan al rápido crecimiento de las plantaciones, por lo que deben actuar antes de que les de salida. Cada una de las comisarías de la provincia cuenta con un equipo de seis o siete personas en el grupo de estupefacientes. Llegan muchas denuncias por olores, se estudia el fluido eléctrico y a partir de ahí se actúa. En muchas ocasiones, cuando aparecen varias plantaciones juntas significa que «están robando la luz». Hay un fraude. La derrama de ese consumo está siendo pagada por todo el mundo y «son unos consumos muy altos». Las intervenciones policiales llevan asociado el delito de defraudación eléctrica, teniendo en cuenta que incluso en algunos casos han provocado cortes de luz.

Material incautado por la Policía Nacional
Material incautado por la Policía Nacional - ABC

Tras desmantelarse la plantación se cogen muestra, se mandan a sanidad y se traslada al depósito. Con los aparatos de aire acondicionados que se incautan podría aclimatarse todos los colegios de Cádiz, pero resulta que esos aparatos al ser indicios y pruebas se quedan en el depósito. El trámite administrativo es tan lento que, por el momento, imposibilita su uso alternativo.

La marihuana afecta a la provincia de Cádiz y la Policía Nacional a través de la Brigada provincial de la Policía Judicial coordina las actuaciones que se hacen, la información que llega desde las comisarías locales, y van viendo los puntos en común y cómo van derivando. «Las plantaciones dan trabajo, pero también lo da la salida de marihuana a Europa, donde están los que compran y los que la producen, con la guerra de precios: puede ir envasada al vacío llena de maría por correo, con coches caleteados, con ciudadanos de otros países que se dedican a darle salida a la maría».

De hace dos o tres años la situación ha ido cambiando. Empezaron siendo plantaciones para uso doméstico en sus casas, ha habido casos incluso de «asociación de consumidores con su plantación, la lista de consumidores y su lista de producción. Todo muy montado para el consumo personal», y ahora son muchas las plantaciones que se desmantelan con el único objetivo de exportar el cannabis fuera de nuestras fronteras. Desde la Policía se mantiene un importante trabajo de campo con el objetivo de paralizar una industria que lo único que busca es conseguir dinero fácil y que no beneficia a España.

Tras recoger la cosecha, la marihuana tiene que empaquetarse
Tras recoger la cosecha, la marihuana tiene que empaquetarse