Imagen de la cubierta de vuelo del buque «Juan Carlos I» en el puerto de Algeciras
Imagen de la cubierta de vuelo del buque «Juan Carlos I» en el puerto de Algeciras - Sergio Rodríguez

AlgecirasLHD «Juan Carlos I»: En las entrañas del mayor buque de guerra construido en España

El «Juan Carlos I» hace escala en el puerto de Algeciras para una jura de bandera civil que congregará este sábado a mil personas

AlgecirasActualizado:

Es el mayor buque de guerra construido en España y todo un emblema de las Fuerzas Armadas. El LHD «Juan Carlos I» ha recalado este fin de semana en el puerto de Algeciras (Cádiz) para responder a la petición cursada desde el Ayuntamiento de ofrecer una jura de bandera civil.

Dicha jura será este sábado y en la misma participarán 325 personas en lugar de las 250 previstas inicialmente. Eso sí, el mal tiempo obligará a que el acto se celebre en el hangar y no en la cubierta de vuelo, como estaba previsto. Después, el buque podrá ser visitado por todas las personas interesadas en unas jornadas de puertas abiertas.

Los medios de comunicación han tenido acceso antes a un recorrido por este navío, una visita que no ha dejado a nadie indiferente. Y es que el buque anfibio portaaeronaves «Juan Carlos I» es una pequeña pero imponente ciudad flotante y una potente herramienta de la Armada que le permite actuar con garantías de éxito en escenarios muy variados.

De 27.000 toneladas y 232 metros de eslora, ha sido construido íntegramente en España y diseñado para poder operar en cuatro roles o perfiles de misión, pudiendo cumplir más de uno e incluso los cuatro al mismo tiempo.

Uno es el de buque anfibio, por lo que es capaz de transportar a una Fuerza de Infantería de Marina para realizar un desembarco apoyando a las operaciones en tierra. Cuenta con dos diques para dos lanchas de desembarco o cuatro o más embarcaciones rápidas. También tiene capacidad para vehículos anfibios.

Como buque de proyección de fuerza y logística, puede transportar fuerzas de cualquier ejército a un escenario de operaciones o cualquier tipo de material.

Como portaaviones cuenta con una cubierta de vuelo de 202 metros, ocho puntos de toma para aeronaves medianas y cuatro para pesadas. Podrían embarcar hasta 30 aeronaves de distintos tipos.

Como buque de operaciones no bélicas, puede participar en misiones de apoyo humanitario, evacuación de personal de zonas de crisis o ser buque-hospital en zonas afectadas por catástrofes.

Armamento para repeler cualquier amenaza

No dispone de misiles pero sí de armamento suficiente para repeler cualquier amenaza imprevista en mar. En total cuenta con cuatro ametralladoras Browning y dos ametralladoras MG, así como armamento portátil, como fusiles HK.

La dotación está conformada por 295 personas (31 oficiales, 53 suboficiales, 66 cabos primeros y 145 cabos y marineros). Son de toda España aunque principalmente gallegos y andaluces.

Eso sí, cuando el «Juan Carlos I» está de misión puede albergar hasta 1.435 personas, convirtiéndose en una pequeña pero impresionante ciudad flotante donde la precisión, la profesionalidad y la disciplina son el denominador común de la tripulación.

Los alojamientos reúnen los más avanzados estándares de habitabilidad de la Armada. Todo el personal dispone de zonas de esparcimiento y un gimnasio con capacidad para 30 personas. Además, es el primer buque de la Armada que cuenta con una red informática multiservicio en la que se integran los servicios de esparcimiento y bienestar de la dotación como televisión y radio, internet y teléfono.

El buque es capaz de generar su propia electricidad, oxígeno y agua potable, por lo que puede permanecer mucho tiempo sin acudir a puerto.

Un completo y moderno hospital

El hospital tiene sala de triaje, sala de rayos X, dos quirófanos que pueden estar operativos de manera simultánea, una UCI con ocho camas, una clínica odontológica, laboratorio, farmacia, un área de aislamiento para hasta 12 enfermos infecciosos y otra de hospitalización con otras 12 camas.

El personal sanitario se adecua a los distintos roles del navío y es mucho más numeroso si se trata de una misión de ayuda humanitaria. La capacidad se puede incrementar convirtiéndolo en un hospital enorme mediante contenedores con camas.

«Era una espinita clavada para nosotros»

El Juan Carlos I ya estuvo hace años en Algeciras aunque sus oficiales y mandos no ocultan su satisfacción por haber regresado para la jura de bandera civil. «Era una espinita que teníamos clavada», comentaron durante la visita.

El contraalmirante Alfonso Pérez de Nanclares reconoció sentirse expectante ante el acto, que congregará a mil personas: «Será un día importante. Nos gusta que la gente nos conozca para que se nos quiera. Una jura de bandera siempre es un acto emotivo, yo me sigo emocionando».

El buque regresa el lunes a la base naval de Rota tras participar en el ejercicio anfibio Gruflex’19. El comandante Francisco Javier Asensi apuntó que en mayo y junio participará en unos ejercicios en el Báltico.