Detalles del pecho y de la espalda de la imagen y a la derecha, el Cristo ya restaurado
Detalles del pecho y de la espalda de la imagen y a la derecha, el Cristo ya restaurado
COFRADÍAS

Descubren distintas autorías del Cristo de la Expiración

La reciente restauración de la imagen ha permitido conocer que la cabeza y el cuerpo están realizados por artistas diferentes

CádizActualizado:

El Santísimo Cristo de la Expiración regresaba al culto el pasado mes de marzo después de una completa y necesaria restauración que han llevado a cabo Pilar Morillo y Álvaro Domínguez. El resultado espectacular ya se ha podido contemplar en el interior de su templo provisional, la iglesia de Santa Catalina, y por supuesto en la salida procesional del Viernes Santo.

Más allá de la espléndida recuperación de la talla está el descubrimiento que han hecho Morillo y Domínguez durante la restauración. Es cierto que había rumores y comentarios con respecto a este crucificado. Pero hasta ahora no se había confirmado que en efecto la cabeza y el cuerpo corresponden a autores diferentes.

Se trata de una circunstancia que se ratifica ahora gracias al trabajo de los restauradores. «Cuando limpiamos la imagen del Cristo y eliminamos los repintes nos aparecieron diferentes policromías y la unión de distintas piezas en la parte superior del pecho. Pudimos ver con claridad cómo se había intervenido en esta zona de la imagen. Se había colocado una nueva pieza de madera que arrancaba desde la llaga central de la imagen y llegaba hasta el cuello. Sobre ésta se colocó la cabeza uniendo ambas piezas con un perno de refuerzo», indica Pilar.

Es entonces cuando empiezan a notar claras evidencias de las distintas autorías en este Cristo de la Expiración. Pero hay más señales que lo indican. «Por la parte de atrás hay dos cuñas planas que no siguen la talla del pelo y que sirven para unir la zona del cráneo con el cuello y el pelo que cae sobre la espalda. En este encuentro se observa con claridad la diferencia de policromía y de talla».

El Cristo de la Expiración está atribuido de forma íntegra a Domenico Giscardi ya que la cabeza, aunque no aparezca la firma, está realizada casi con toda certeza por este escultor genovés del siglo XVIII. Sin embargo, la técnica del cuerpo ya indica previamente a los restauradores que está ejecutado por otro artista. «La talla del cuerpo presenta mayor calidad artística que el rostro de la imagen y creemos que se realizó en fecha anterior a la talla de la cabeza, pero deben de ser los historiadores y especialistas en la materia quienes determinen su autor y escuela en concreto», explica Pilar Morillo.

Los restauradores creen que esta imagen sufrió un accidente en algún momento de su dilatada historia ya que aparecieron daños muy significativos tanto en el hombro derecho como en los dedos de la mano derecha (faltaba uno de los dedos). Quizás en este accidente la cabeza original sufriera daños irreparables y recurrieran a Giscardi para realizar una nueva cabeza. Aunque «no existen documentos ni indicios que nos pueda decir qué paso. En Cádiz hay más imágenes en esta misma circunstancia como el Cristo de Santo Entierro de Santa Cruz o el propio Cristo de la Misericordia de la Palma que también es un crucificado... y se hace por distintos motivos, aunque en este caso no se sabe por qué fue», indica Álvaro Domiguez.

A pesar de que siempre han existido dudas en torno a la autoría, los restauradores afirman que no esperaban este descubrimiento cuando iniciaron la recuperación de la imagen. «Es algo que no se intuía que pudiera pasar porque en el 2004 se trasladó la imagen a Sevilla al Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH). Allí se le realizaron numerosos estudios, radiografías, fotografías, analíticas... y no llegaron a esta conclusión. Cuando recibimos la imagen no teníamos ni idea de que esto pudiera pasar... Se rumoreaba sobre esta posibilidad, pero no se sabía a ciencia cierta y eso desconcierta más, ya que es algo que debía de haberse detectado en los estudios realizados.» comenta Morillo.

La recuperación del Cristo de Expiración ha asombrado desde el primer momento a hermanos, fieles y devotos. La imagen ha vuelto a ganar toda su fuerza y sobre todo su policromía original. Además, los restauradores corrigieron uno de los problemas más importantes que era una grieta que tenía en el brazo derecho. Todo ese trabajo desembocó en el descubrimiento de las distintas autorías. «Esto no suele pasar todos los días y nos impresionó porque no lo esperábamos y no sabíamos cómo iban a reaccionar los hermanos. Pero finalmente ha ido todo muy bien», comenta Dominguez.