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Barrio de Santa Cruz, en el corazón de Sevilla

Si uno va a visitar Sevilla no puede faltarle un paseo por uno de sus barrios más populares y bonitos, el Barrio de Santa Cruz

Plaza de Doña Elvira, una d elas joyas del Barrio de Santa Cruz
Plaza de Doña Elvira, una d elas joyas del Barrio de Santa Cruz - ABC
ABC - @abcdesevilla Sevilla - Actualizado: Guardado en:

Cuando uno viene a visitar Sevilla, son muchas las visitas indispensables, desde los grandes monumentos hasta las iglesias más pequeñas y bonitas, desde los tablaos flamencos hasta los mejores bares de tapas y restaurantes. Pero a veces uno pasea y sólo se detiene a apreciar el contenido, olvidándose del continente. Y en Sevilla hay barrios que son monumentos en sí mismos, en los que ni siquiera hace falta tener un destino particular, sino que simplemente pasear por ellos ya es una experiencia inolvidable. Y un claro ejemplo de ello es el Barrio de Santa Cruz.

En el corazón de Sevilla

El Barrio de Santa Cruz tiene un enclave privilegiado en pleno corazón de Sevilla, y buena prueba de ello son las fronteras que lo delimitan. Al norte con la famosa calle Santa María la Blanca, al sur nada menos que con los hermosos Jardines del Alcázar, al este con los Jardines de Murillo, y el plato fuerte para el final, al sur con el complejo monumental de la Catedral de Sevilla.

Parte del encanto de este barrio es su estructura de calles estrechas y enrevesadas, casi un laberinto de calles y callejuelas en el que algunas veces los balcones a uno y otro lado de la calzada incluso se dan la mano. Tiene su origen en la antigua Judería de Sevilla, y su especial estructura corresponde con una antigua tradición urbanística que facilita la creación de corrientes de aire para aliviar a sus habitantes en la medida de lo posible de las inclemencias del verano.

Una joya de múltiples facetas

Son muchas las sorpresas que nos depara el Barrio de Santa Cruz, pequeños secretos ocultos que nos harán maravillarnos detrás del rincón más inesperado. Y lo mejor para conocerlos es, simple, perderse, entrando por la Calle Mateos Gago, repleta de antiguas casas-palacio y donde se ubica la Parroquia de la Santa Cruz, que da nombre al barrio. Aquí además encontraremos los primeros bares de tapas, atestados todos los días de turistas y ciudadanos, y una de las tabernas de vinos más famosas de Sevilla, la Taberna Álvaro Perejil.

El Barrio de Santa Cruz está lleno de pequeños tesoros
El Barrio de Santa Cruz está lleno de pequeños tesoros- ABC

Adentrándose en el barrio por sus laberínticas calles encontraremos varias plazas pequeñas y de gran belleza, como son la Plaza de los Venerables, muy concurrida, y donde se supone que nació Don Juan Tenorio; la Plaza de Doña Elvira, con sus azulejos, sus naranjos y su fuente, y donde el mismo galán pudo haber caído enamorado de Doña Inés de Ulloa; o la Plaza de Santa Cruz, conmemorando el lugar donde antiguamente se ubicaba la parroquia y donde descansaron los restos de Murillo hasta que fue derribada.

Pero son muchos los tesoros que se pueden encontrar perdidos en el Barrio de Santa Cruz, como el maravilloso Callejón del Agua, el antiguo Rincón del Beso (donde uno no debe desaprovechar la oportunidad de besar a su pareja), o la preciosa Fuente del Barrio de Santa Cruz y el pasillo Callejón de la Judería, que da al Patio de Banderas. Además tenemos la Calle Santa Teresa, donde se encuentra la Casa Museo de Murillo y un convento de Carmelitas del siglo XVII.

Y todo esto aderezado con un gran número de maravillosos bares de tapas y bodegas donde detenerse a deleitarse el estómago o el gaznate, además de una buena cantidad de tiendas de suvenires y de recuerdos, algunos más kitsch, y otros realmente bonitos basados en las tradiciones de los abanicos o los azulejos. Todo ello hace que un paseo por el Barrio de Santa Cruz se convierta en una experiencia inolvidable, y que el que lo hace, repita.

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