Seis impresionantes playas amenazadas por el exceso de turismo

Los planes de conservación de la naturaleza pasa por cierres temporales o establecer un límite de visitantes

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Las islas de Tailandia, Filipinas o el Caribe pueden presumir de bellas playas de arena fina y blanca, aguas cristalinas, arrecifes de coral y recuerdos de piratas. Pero, a veces, lo que en la mente se dibuja como un lugar paradisiaco, idílico y tranquilo dista mucho de la realidad. Miles de turistas desembarcan a diario en arenales tailandesas y los grandes cruceros amarran sin descanso en alguna de las islas más codiciadas del Caribe. Para preservar la naturaleza y que el turismo pueda seguir disfrutando de impresionantes arenales, las autoridades se han visto obligadas a tomar medidas de cierres temporales o topes de visitantes para frenar el número descontrolado de turistas. La última en sumarse a esta medida ha sido la isla filipina de Boracay siguiendo el ejemplo de playa Maya Bay o Koh Tachai, ambas en Tailandia.

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  1. Playa Maya Bay, Tailandia

    Tailandia, que acoge a más de 35 millones de turistas cada año atraídos, entre otras cosas, por sus fondos marinos de peces tropicales que se pueden observar con una simple máscara y un tubo de respiración, se enfrenta a una degradación de sus arrecifes de coral. Para intentar mantener su ecosistema marino, es habitual el cierre de sus islas en busca de una regeneración de sus arrecifes de coral.

    Una de las últimas en tomar esta medida ha sido la bahía que se hizo famosa por la película «The Beach», protagonizada por Leonardo DiCaprio. Playa Maya Bay cerrará a los barcos a partir de junio para permitir que el coral dañado por el turismo se regenere. Se trata de recuperar el entorno de la bahía, incluidos los arrecifes de coral por los daños causados por los barcos y el turismo. Aunque el cierre no concierne a los turistas, sino a los barcos, lo cierto es que durante estos cuatro meses el acceso se hará por la parte posterior de la bahía, algo que dificultará la llegada de los bañistas.

    Se espera que la bahía reabra en octubre de 2018 para la apertura del turismo en su temporada alta, sector clave de la economía tailandesa.

  2. Playas de Koh Tachai, Tailandia

    T. Bustad /Flickr

    En mayo de 2016, Koh Tachai, una pequeña isla de Tailandia en la provincia de Phangnga, también se sumó al cierre de visitantes para evitar que siguieran degradándose los recursos naturales y el medio ambiente e intentar poner freno a los daños sufridos desde 2010, cuando fue redescubierta por los turistas. El cierre pretende así frenar los efectos negativos en el Parque Nacional Similian, una zona de conservación natural.

    El director general del Departamento de Parques Nacionales, Vida Salvaje y Conservación Vegetal, Tunya Netithammakul, señaló en su día que «gracias a su belleza, Koh Tachai se ha convertido en un destino turístico popular para visitantes tailandeses y extranjeros, lo que ha llevado a una aglomeración y la degradación de los recursos naturales y el medio ambiente», lamentó.

  3. Boracay, Filipinas

    La última en unirse al cierre de sus playas, en este caso por seis meses, ha sido la isla de Boracay, en Filipinas, para poder rehabilitar el lugar, que en los últimos años ha atraído cada vez más visitantes.

    Boracay es uno de los mayores atractivos turísticos de Filipinas y cada año recibe dos millones de visitantes que disfrutan en los bares y restaurantes o se alojan en sus hoteles de lujo como el Boracay Resort & Spa de Shangri-La.

    En Boracay todo giraba hasta ahora en torno a White Beach, una de las mejores playas del mundo. Por su agua, por su arena, por su extensión, y por su ambiente. Dividida en tres zonas, esta isla ofrece una infinidad de restaurantes y bares donde se puede encontrar menús de casi todas las nacionalidades y mucha fiesta.

  4. Cozumel, México

    Ubicada en el Caribe mexicano, Cozumel es conocida por sus hermosas playas y arrecifes tropicales pero este pedacito de tierra, antaño un remanso de paz, recibe, provenientes de cruceros, miles de turistas, en concreto 3,6 millones anualmente. De hecho Cozumel, con una población de casi 100.000 habitantes, es el destino número uno de cruceros en México. Aunque el turismo es crucial para la economía de la isla también deja huella en la naturaleza, en forma de contaminación marina, destrucción de corales y contaminación acústica. Para mitigar este impacto, las autoridades locales de conservación de la naturaleza y la agencia alemana de desarrollo han evaluado el valor económico y cultural de las áreas protegidas en la isla ubicada en el Mar Caribe. El objetivo, en este caso no pasa por cerrar la isla sino en buscar fórmulas para proteger el medio ambiente de Cozumel y construir una industria turística más sostenible.

  5. Playa Escondida, en México

    Playa Escondida -también conocida como la Playa del Amor-, ubicada en el Parque Nacional Islas Marietas de la Riviera Nayarit, se ha convertido en todo un icono de este destino. Un reclamo turístico que, en 2016 estuvo cerrada durante varios meses a visitas turísticas para llevar a cabo un programa diseñado para recuperar las colonias de coral que estaban siendo deterioradas tanto por los fenómenos naturales como por la acción del turismo sin control.

    Durante tres meses y con la pretensión de recuperar la rica biodiversidad de la zona, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas puso en marcha un programa con el que ha conseguido que más del 50 por ciento del coral sembrado se haya adherido al sustrato marino. Esto ha hecho posible la reapertura al público de Playa Escondida. Pero las labores de protección no acaban aquí. A partir de entonces el monitoreo y la restauración de los arrecifes de coral será permanente y se han impuesto nuevas reglas para garantizar la salud de los ecosistemas y la satisfacción de todo aquel que quiera descubrir esta paradisiaca playa.

    La medida pasa por permitir visitar la playa a 116 personas cada día, aunque solo se admiten quince al mismo tiempo y las excursiones se limitan a 30 minutos. También se prohibió las aletas, las gafas de bucear y la práctica de snorkel y buceo en todas sus modalidades.

  6. Playa de Las Catedrales, Galicia

    El junio de 2015, la Xunta de Galicia, anunciaba el Plan de Conservación de la playa lucense de Las Catedrales, una de las más conocidas y bonitas del litoral español. La decisión se tomó por el «problema de saturación» que venía sufriendo en los últimos tiempos el arenal gallego y que podía suponer un riesgo para una zona que, además del turístico, tiene un gran interés natural.

    Una de las medidas más destacadas del Plan era la limitación del aforo de la playa en las épocas de mayor afluencia -de julio a septiembre y la Semana Santa- hasta las 4.812 visitas diarias para preservar el paisaje, combinar su aprovechamiento turístico y medioambiental, promocionar los medios de transporte alternativo y fomentar el conocimiento de su biodiversidad, entre otras.