El primer hotel en el espacio ya acepta reservas

La Aurora Station orbitará la Tierra cada 90 minutos durante doce días por un precio de cerca de 8 millones de euros

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Al mismo tiempo que en la Tierra se debate sobre los excesos del turismo, sobre ciudades en las que se camina a codazos, cruceros en los que comen y duermen 6.500 pasajeros y playas idílicas convertidas en «alcantarillas» (así definió Boracay el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte), se dibuja una nueva frontera que cada vez parece menos ciencia ficción. De hecho, desde hace unos días cualquiera puede asegurarse una plaza (la reserva cuesta 64.000 euros) en la Aurora Station, el primer hotel en el espacio, que empezará a operar en 2021.

La compañía Orion Span, dirigida por Frank Bunger, un emprendedor del sector tecnológico, ya ha presentado oficialmente el proyecto. La Aurora Station medirá unos 11 metros de largo, orbitará a 320 kilómetros y realizará un viaje de doce días para cuatro pasajeros (más dos tripulantes) que habrán tenido que abonar unos 7,8 millones de euros por una aventura tan extraordinaria como incierta, al menos ahora, en la línea de salida.

El primer turista espacial, el millonario Dennis Tito, pagó más de 16 millones de euros de la época por el viaje de ocho días que emprendió en Baikonur, Kazajistán, el 28 de abril de 2001. Regresó exhausto. Casi dos décadas después, cada nueva iniciativa de turismo espacial acorta precios y exigencias de entrenamiento, y, por tanto, parece más accesible, cómoda e imaginable en un folleto de una agencia. Según las previsiones de Bunger, los intrépidos argonautas que quieran conocer la Aurora Station necesitarán tres meses de entrenamiento, aunque la primera fase será un curso online, y solo la segunda requerirá una estancia de cuatro a seis semanas en Houston.

El hotel será completamente modular, y en un futuro podría crecer y convertirse en una multipropiedad. Será lanzado a finales de 2021, y, cuando esté operativo, sus millonarios huéspedes rodearán la Tierra cada 90 minutos. Desde la nave presenciarán con asombro dieciséis amaneceres y atardeceres cada 24 horas. Además, podrán pasar el tiempo con pequeños programas de investigación, como el cultivo de alimentos en el espacio.

La propuesta de Orion Span no es la única que mira al cielo. El programa espacial ruso también planea un hotel en el espacio; la empresa Axiom Space habla de una estación espacial comercial en 2024; Richard Branson (Virgin Galactic) ya prueba la nave que utilizará en sus vuelos suborbitales; Jeff Bezos (Blue Origin) tiene su prototipo de cápsula suborbital tripulable; y Elon Musk (SpaceX) quiere llevar turistas a la Luna.