El MSC Meraviglia, en Saint Nazaire, en la Bretaña francesa - AFP / JEAN-SEBASTIEN EVRARD

CRUCEROEl mayor barco jamás construido por un armador europeo

El presidente francés, Emmanuel Macron, preside en Saint-Nazaire la ceremonia de imposición de bandera del MSC Meraviglia

SAINT NAZAIREActualizado:

Tener una fiesta en casa siempre requiere que todo esté a punto: flores en todos los jarrones, cristales limpios, la comida servida, manteles largos. No hay tiempo que perder, cada minuto cuenta. Cuando la fiesta se lleva a cabo en un barco de más de 33.000 metros cuadrados de zonas comunes, 171.598 toneladas y capacidad para 5.714 pasajeros y una tripulación de más de 1.700 personas por mes, los preparativos se multiplican. Con esa prontitud y urgencia se vivió la jornada de la tradicional ceremonia de la bandera en Saint Nazaire, en la Bretaña francesa, para dar por terminadas las más de nueve millones de horas de trabajo humano que a lo largo de tres años se necesitaron para crear el mayor barco de crucero jamás construido por un armador europeo y el de mayor tamaño de los que entrarán en servicio en 2017, el MSC Meraviglia.

VIsta general de la zona de la piscina del MSC Meraviglia, en Saint Nazaire, antes de su primer viaje oficial
VIsta general de la zona de la piscina del MSC Meraviglia, en Saint Nazaire, antes de su primer viaje oficial- INÉS BAUCELLS

Piscinas vacías, aún por limpiar y llenar; pantallas táctiles que marcan error; mesas aún por desembalar; barras de bar vacías; olor a pintura por doquier; juegos de mesa por abrir; etiquetas de seguridad que falta retirar; cristales por pulir; dispensadores de jabón aún por llenar, y cientos de detalles más que ajustar. Parece fácil pero el estrés y la premura se respiran por las terrazas, los pasillos y los 12 restaurantes diferentes, 20 bares y salones, el gimnasio, las cuatro piscinas, teatros, y los más de 1.100 metros cuadrados de su spa.

Emmanuel Macron, en el MSC Meraviglia
Emmanuel Macron, en el MSC Meraviglia- AFP

Una fiesta de inauguración siempre requiere que todo el equipo trabaje a marchas forzadas, y más cuando a la misma asiste el presidente del país en donde se lleva a cabo. Emmanuel Macron, presidente de Francia, así como otros miembros del gobierno, acudieron a la ceremonia de imposición de bandera, una centenaria tradición marítima que no podía faltar en esta ocasión. La celebración se llevó a cabo en Saint Nazaire, el pequeño pueblo de astilleros en donde se construyó el Meraviglia y en donde se construirán de aquí al 2020 cuatro de los otros seis barcos que la empresa italiana MSC planea poner a flote, siguiendo un plan de inversión valorado en 9.000 millones de euros. El crucero ha sido construido por la empresa francesa STX France, con 150 años de historia y que pertenece en un 33,33% al gobierno francés. Colaboraron con STX más de 400 proveedores y subcontratistas.

Uno de los espacios comunes del MSC Meraviglia
Uno de los espacios comunes del MSC Meraviglia- AFP PHOTO JEAN-SEBASTIEN EVRARD

Durante la ceremonia de la bandera celebrada ayer, y tras los acordes de los himnos francés e italiano se arriaron el banderín del astillero y la bandera francesa. A continuación, Gianluigi Aponte, propietario de MSC Cruceros, cedió el mando del Meraviglia al capitán Raffaele Pontecorvo, antes de izar la bandera del barco y el banderín de la empresa. Además, se cortó la cinta y se rompió la mítica botella de champán, seguida de tres toques de la sirena del barco. El discurso de buenos deseos del presidente francé, cerró la ceremonia.

Esta mañana, el barco zarpó hacia El Havre, dos horas al norte de París, en donde se realizará la ceremonia de bautizo, que protagonizará el sábado la actriz italiana Sofía Loren. Comenzará entonces su primera navegación por el Atlántico, parará en Vigo, Lisboa, Barcelona, Marsella y Génova. Será el 9 de junio cuando comience su itinerario regular de siete noches, durante el cual partirá cada viernes de Barcelona, parará en Marsella, Génova, Nápoles, Mesina, La Valeta y de vuelta a Barcelona. La tripulación tiene de aquí al sábado para corregir todos los detalles pendientes, llenar piscinas y poner todas las 9.000 toneladas de electrónica a punto. Los 26 meses de construcción han llegado a su fin. ¡Todos a bordo!