Barrio Húmedo, en León
Barrio Húmedo, en León - DANIEL MARTÍN

Bares y restaurantes donde comer muy bien en León

El crítico de ABC examina las mejores direcciones de la Capital Española de la Gastronomía 2018

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La gastronomía de Castilla y León pasa sin duda por el mejor momento de su historia. A la riqueza de productos que tiene la Comunidad, y a la sabrosa cocina tradicional, se une una generación de cocineros que ponen en valor la gastronomía regional. En cada una de las provincias castellano-leonesas hay, al menos, un restaurante de referencia. Sobre una de las ciudades de la región, León, ha recaído la designación como capital de la gastronomía española durante este año 2018. Bajo el lema «León, manjar de reyes», se van a desarrollar estos meses una amplia serie de actividades en torno a la cocina y a los productos locales.

De tapas

León tiene una larga tradición de tapeo en el conocido como Barrio Húmedo, en los alrededores de la Plaza Mayor, una zona de obligada visita. Sitios como El Besugo, El Tizón, La Balconada, La Gitana o La Pintona merecen una visita para disfrutar de los buenos embutidos que se elaboran en la provincia o de productos tradicionales como la cecina, las ancas de rana o las mollejas, siempre acompañados con una copa de vino del Bierzo, entre los que hay algunos verdaderamente notables. El tapeo no se limita a este barrio y se extiende por otras zonas de la ciudad, con una nutrida presencia de bares de todo tipo.

Cocinandos

A la hora de comer de una manera más formal, la gran referencia gastronómica es Cocinandos. Yolanda León y Juanjo Pérez han sacado adelante, en una plaza nada fácil, un restaurante de cocina actual con una fórmula, además, muy arriesgada: la del menú único. Son dos cocineros con larga formación, que se conocieron trabajando en la cocina de Arzak. Ponen en valor el producto de su región y han reinterpretado con acierto la cocina leonesa. En los últimos tiempos han dado un giro hacia la cocina casera, hacia esas elaboraciones que tenemos en la memoria. Tomates rellenos de bonito, sopa de calabacín, menestra o merluza a la gallega forman parte de ese recetario tradicional que Yolanda y Juanjo han sabido actualizar perfectamente. El comedor y la cocina forman un todo. Espacio moderno, minimalista, para un máximo de treinta comensales, con los fogones completamente abiertos a la sala y con Juanjo y Yolanda interactuando continuamente con los clientes. Se come muy bien en esta casa. Y además a un precio casi imbatible si tenemos en cuenta que tiene una estrella Michelin. No hay carta, pero el menú degustación, que cambia con frecuencia en función del mercado y se compone de un aperitivo, cuatro platos y postre, cuesta 43 euros. Y 20 euros más si se quiere acompañado con algunos de los vinos de la región que atesoran en su completa bodega.

Más restaurantes

En el hotel Conde de Luna, con entrada independiente desde la calle, está Casa Mando, un buen restaurante de cocina tradicional leonesa en el que se pueden probar la cecina, la morcilla o el chorizo picante, la lengua curada, las manitas con garbanzos pico pardal o algún lechazo de la tierra asado. Todos los jueves del invierno ofrecen también cocido leonés. En la última planta del mismo hotel, Nimú Azotea es un espacio con magníficas vistas de la ciudad donde se puede tomar un aperitivo, comer, cenar o disfrutar de una copa. Del mismo grupo, situado en otro hotel, el Alfonso V, LAV es una apuesta por una cocina más actual. Abierto hace un año, el cocinero Javier del Blanco elabora platos creativos recogidos en un menú degustación que va cambiando en cada temporada. Merluza en tempura con salsa de tomatillo verde o la torrija salada de cocido son algunos de los platos que ofrece estos días.

Si buscan cocina tradicional, otras dos direcciones recomendables son Bodega Regia y Casa Rafa. En el primero, Ángel Marcos ofrece platos contundentes en generosas raciones. Guisos de cuchara (incluido el cocido de los jueves), lengua de vaca ahumada, ancas de rana o asados de lechazo, entre otras muchas cosas de la cocina popular. También cocina casera en Casa Rafa, donde destacan las patatas a la importancia, el bacalao ajoarriero y los asados de cabrito y de cordero. En una línea más creativa, Delirios es otra buena opción para comer en la ciudad. En su nueva dirección, con una original decoración, sólo ofrecen dos menús degustación que cambian con frecuencia y en los que encontramos platos como el bocadillo de cecina de León con mermelada de tomate o el tartar de salmón con vinagreta de encurtidos, gazpacho de caquis y albahaca.