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Así son las islas flotantes del Titicaca

Desde hace siglos el pueblo de los uros construye sus islas con juncos en este lago situado entre Bolivia y Perú

Vista de una de las islas
Vista de una de las islas - DIEGO DELSO
ELENA TERÁN - Actualizado: Guardado en:

Una civilización milenaria a orillas del Titicaca tuvo que adentrarse en el lago para huir de los incas y construyeron sus propias islas donde vivir. Es el lago más cercano al cielo que existe en el mundo, a 3.812 metros sobre el nivel del mar en el Altiplano andino, entre Perú y Bolivia.

Lago Titicaca desde la isla de Taquile
Lago Titicaca desde la isla de Taquile- PULULANTE

La civilización que comenzó a construir esas islas, los uros, ya se ha extinguido (el último uro murió en 1950) y los que mantienen la tradición son de origen aimara (habitaban en las inmediaciones del lago y tenían relación comercial con los uros), aunque la mayoría de las personas son uro-aimaras e incluso mezcla con quechuas. Esta comunidad flotante afirma ser la dueña del Titicaca («el pueblo del lago»), pero las raíces del imperio inca también se reafirman en este lago, de cuya espuma salieron los legendarios Manco Capac y Mama Ocllo para fundar el Tahuantinsuyo.

Construcción de las islas flotantes

Las islas no flotan, técnicamente están ancladas al lago. Son unas treinta islas, aunque el número varía dependiendo de las necesidades de la comunidad. La forma de hacerlas es tejiendo totoras (planta acuática del lago) en las zonas donde crece más densa, formando una capa natural. Sobre esta capa construyen sus viviendas con el mismo material. La capa de «isla» tiene entre 2 y 3 metros de espesor y el tamaño depende del número de familias. Cuando la totora se descompone suelta un gas que facilita la flotación de la isla. Como son materiales naturales requiere una renovación continua y cada cierto tiempo tienen que construir nuevas islas (cada 30-35 años).

Cada 12 meses tienen que renovar los tejados y las paredes de las casas, que son desgastados por el clima
Cada 12 meses tienen que renovar los tejados y las paredes de las casas, que son desgastados por el clima- CHRIS FESER

Además de estas construidas sobre los lechos con más totora, también tiene un sistema de anclaje con palos que llegan al fondo para que la isla no navegue por el lago. La comunidad tiene parte de su territorio en tierra firme donde hay colegio, iglesia, cementario y consultorio médico. Los niños son recogidos por un catamarán cada día para poder ir a clase. La población ronda los 2.300 habitantes con un 40% viviendo en tierra firme.

Cada casa tiene solo una estancia, y la cocina es al aire libre para evitar incendios. Tiene una isla especial que usan como «baño»; van una vez al día y luego cubren con cal para evitar el mal olor.

Las islas hoy en día

Hoy en día los uros viven del turismo en gran medida, y a cambio de un pago dejan que la gente entre en sus islas, vea sus casas y de paseos en sus góndolas. También siguen viviendo de la pesca y de la totora, que sirve para construir, como alimento y también para hacer artesanías. Otra de las actividades artesanales que hacen es tejer, sobre todo chuspas (o morrales), alfombras bordadas, bolsas bordadas, chullos (gorros típicos andinos) o fajas.

Las balsas las confeccionan también con totora y tienen una capacidad de 10-15 personas
Las balsas las confeccionan también con totora y tienen una capacidad de 10-15 personas- RAFAEL ESTRELLA
Los textiles del lago son muy cotizados fuera de la región
Los textiles del lago son muy cotizados fuera de la región- DANIELLE PEREIRA

Cómo llegar

A las islas de los uros se llega en un catamarán. Las embarcaciones salen por las mañanas desde Puno, una ciudad a orillas del lago. Se pueden reservar previamente las excursiones con guía, o directamente llegar al puerto e informarse.

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