INFORME

El desarrollo de videojuegos en España facturó 510 millones de euros en 2015, un 24% más

El sector estima que para 2019 se alcance una facturación de 1.140 millones de euros

Una persona juega a un juego durante una feria en Madrid
Una persona juega a un juego durante una feria en Madrid - ERNESTO AGUDO

La industria del videojuego en España facturó 510.7 millones de euros en 2015, lo que supone un 24% más que en el año anterior, según recoge el Libro Blanco del Desarrollo Español de Videojuegos 2016, que constata el crecimiento de un sector con 480 empresas de videojuegos en activo.

El informa señala el 85% de las empresas que están actualmente en activo no existía hace diez años, un crecimiento que se ha traducido también en creación de empleo, ya que en la actualidad hay 4.460 profesionales dedicados de forma directa al sector, un 32% más que en 2014. Asimismo, las previsiones para la industria del videojuego en España son igualmente favorables, ya que para 2019 se estima que el sector llegará a emplear de forma directa a más de 10.000 personas y alcance una facturación de 1.140 millones de euros.

No obstante, el informe también se postula como un canal desde el que transmitir las necesidades de una industria que, pese a tener 80 empresas de nueva creación en el último año, cuenta con 125 proyectos que no facturan, pero que esperan consolidarse como empresas en el corto o medio plazo. La industria española es global, con unas exportaciones que representan el 52 % de media sobre el total de la facturación. Los dos mercados internacionales de mayor peso son Norteamérica, con un 22% y Europa, con un 19%. «Aun así, la internacionalización sigue representando uno de los grandes retos y necesidades del sector, sobre todo para las empresas de menor tamaño», lamenta el estudio.

El acceso a la financiación, la visibilidad o la internacionalización se presentan con algunos de los retos a los que se enfrentan las empresas, especialmente las de menor tamaño, como recoge el informe, presentado por la Asociación Española de Empresas Productoras y Desarrolladores de Videojuegos y Software de Entretenimiento (DEV), patrocinado por el Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital (U-TAD) y que cuenta con el apoyo de ICEX España Exportación e Inversiones.

España se presenta como el cuarto mercado europeo y el octavo a nivel mundial, pese a que la facturación en relación con el mercado evidencia un desfase que, según el informe, no presentan las industrias de otros países, como la francesa, donde 250 empresas facturan 3.677 millones de euros, o la alemana, con una facturación de 1.820 millones y 320 empresas. Se trata de países que «han decidido apostar fuerte por el videojuego como sector altamente tecnológico creativo, generador de empleo y de riqueza», ha declarado el presidente de DEV, Ignacio Pérez Dolset.

Por otro lado, la presentación del Libro Blanco 2016 ha contado por primera vez con la presencia de representantes políticos de los cuatro partidos principales, que han presentado distintas propuestas en torno a las necesidades y los retos a los que se enfrenta el sector. Lo que se ha constatado en este acto ha sido la necesidad de crear un ecosistema para la industria del videojuego, como ha defendido Pérez Dolset, al igual que los representantes políticos en sus intervenciones. «Un ecosistema para competir con las grandes industrias internacionales», entre las que se encuentran Francia o Alemania, pero también Canadá o Corea del Sur.

Dignificar el videojuego, crear un estatuto propio para el sector y los creadores que atienda a su especificidad, la integración en el sistema educativo y la colaboración entre el sector privado y el público son las propuestas que ha compartido el secretario federal de Cultura y Movimientos Sociales del PSOE, Iban García del Blanco, quien entiende, además, que el sector del videojuego en España es un «sector estratégico» y «de oportunidad».

Una perspectiva en la que ha coincidido los cuatro ponentes, y que en el caso de la portavoz de la Comisión de Cultura y Turismo en la Asamblea de Madrid de Podemos, Jazmín Beirak Ulanosky, se entiende como «crucial en la apuesta por un nuevo modelo productivo que prime la creación, la innovación y las industrias con valor añadido», que cree empleo de calidad y sustituya al modelo tradicional basado en la construcción y el ladrillo.

Teodoro García Egea, vocal de la Comisión de Industria, Energía y Turismo en el Congreso de los Diputados del PP, ha defendido una actuación desde dos vertientes: una directa a través de incentivos fiscales y otra indirecta, mediante el apoyo a las Pymes, y ha explicado que «las soluciones para esta industria pasan por bajar los impuestos, desarrollar un plan estratégico» y que el ecosistema «esté siempre conectado con empresas tractoras para poder resolver el problema de crecimiento de las Pymes».

La exención fiscal es la propuesta que ha compartido el Portavoz de la Comisión de Cultura en el Congreso de los Diputados de Ciudadanos, Félix Álvarez Palleiro, quien ha explicado, además, que es necesario «incidir en la formación y en la educación» e «imprescindible» la creación de «un instituto de alta especialización». En cuanto a la mejora de la situación fiscal, Álvarez Palleiro considera que «se debería recuperar el objetivo de invertir el 2% del PIB en I+D».

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