Captura de «Battlefield 1» y de «Call of Duty: Infinite Warfare»
Captura de «Battlefield 1» y de «Call of Duty: Infinite Warfare» - ABC

«Battlefield 1» contra el futurista Call of Duty: caminos opuestos

Mientras la popular serie de Activision vuelve a insistir en ahondar en la temática futurista, Electronic Arts se arriesgará en mandar a los jugadores a la atractiva Primera Guerra Mundial. Los dos principales rivales en el terreno de los «shooters» militares de alto presupuesto afilan los sables para el combate

MADRIDActualizado:

Call of Duty es una de las sagas con mayor músculo financiero de la industria del entretenimiento. Con entregas anuales desde su origen, en el ya lejano 2003, la franquicia ronda los 200 millones de copias vendidas, generando unos ingresos superiores a los diez mil millones dólares, unos números de locura.

Tres estudios (Infinity Ward, Treyarch y Sledgehammer Games) se van turnando para poder entregar cada año un título en noviembre, pero después de 13 entregas y diferentes ambientaciones (Segunda Guerra Mundial, Guerra Fría, la guerra moderna y la futurista), la saga tiene dificultades para seguir presentando novedades. El título previsto para este año, «Call of Duty: Infinite Warfare», por lo que hemos podido ver en su tráiler de presentación, va a llevar la acción al espacio, con enfrentamientos en otros planetas y combate espacial, tanto dentro como fuera de las naves.

Pero la propuesta no ha gustado por lo que se puede deducir de los más de dos millones de votos negativos en la red de videos YouTube, convirtiéndolo en pocos días en uno de los vídeos más odiados del portal. Como contrapunto, «Battlefield 1», la respuesta del principal rival, Electronic Arts, que hasta ahora siempre se había tenido que contentar con el segundo puesto en las listas de ventas. La ambientación del título, en la Primera Guerra Mundial, sorprende por muchas razones. Muy pocos juegos, y mucho menos franquicias tan enormes como estas, han llegado a cubrir ese conflicto, pero hacerlo en estos momentos puede parecer una regresión jugable.

Durante los últimos años las tendencias en los «shooters» han favorecido la movilidad del jugador por encima de todo, ofreciéndole exoesqueletos, «jetpacks» -sistema de vuelo- y habilidades que desafían las leyes de la gravedad. Situar la acción tan el pasado implica hacer tabula rasa con estas innovaciones, y volver a un sistema de control más limitado. ¿Está EA siendo prudente? Sí, mucho más de lo que podría parecer a primera vista. Aunque se ha presentado oficialmente, todavía no hemos visto casi nada del juego que está llamado a ocupar el lugar que Battlefield va a dejar libre volviendo al pasado: «TitanFall 2».

El que será uno de los protagonistas del E3, «TitanFall 2», va a contar con una campaña completa mientras profundiza en la verticalidad que inauguró su predecesor. Desde un punto de vista jugable, este es el título que va a competir directamente con Call of Duty este año, no Battlefield. Aunque la popularidad de las franquicias no soporta ningún tipo de comparación, el movimiento deja libre a DICE para trazar su propio camino mientras Respawn les cubre la retirada, pudiendo atacar a la franquicia de Activision desde dos frentes a la vez.

Para todos los que ya están cansados de tanta ciencia ficción en sus «shooters», «Battlefield 1». Para los que quieren seguir disfrutando de acción rápida y libertad de movimientos pero buscan novedades, «TitanFall 2». La estrategia de EA para este año 2016 es tan agresiva como bien diseñada. Lo tienen todo para propinar un golpe de escándalo a una franquicia que hasta ahora parecía imbatible. El primer asalto, el de la percepción púbica inicial, lo han ganado, pero queda mucho para que termine el combate. La exposición del nuevo juego de Respawn en el E3, el segundo asalto, va a ser crucial.