INVESTIGACIÓN COMISIÓN EUROPEA

Google rechaza las acusaciones de Bruselas de abuso de posición dominante con Android

El gigante de internet manifest su preocupación por las acusaciones de la Comisión, organismo del que dice «infravalora la importancia de los desarrolladores»

Google, acusada por la Comisión Europea de abuso de «posición dominante» con Android
Google, acusada por la Comisión Europea de abuso de «posición dominante» con Android - REUTERS

Un día antes de cumplirse el plazo para dar respuesta ael Pliego de Cargos de la Comisión Europea en el caso de Android, Google ha salido al paso para rechazar las acusaciones de Bruselas de «abuso de posición dominante» con el sistema operativo para dispositivos móviles al entender que su plataforma fomenta la competencia y no obliga a los fabricantes a incorporar aplicaciones predeterminadas en sus teléfonos móviles inteligentes.

El gigante estadounidense ha rechazado este jueves las acusaciones de abuso de posición dominante de la Comisión Europea en su sistema operativo Android para móviles como parte de una investigación iniciada en abril de 2015. «Android no ha perjudicado a la competencia», argumenta Kent Walker, vicepresidente del gigante americano y asesor general. «La propuesta de la Comisión puede empeorar la fragmentación, dañando a la plataforma Android y a la competencia en telefonía móvil».

«El ecosistema de Android equilibra cuidadosamente los intereses de usuarios, desarrolladores, fabricantes de hardware y operadoras de redes móviles. Android no ha causado daños a la competencia, sino que ha hecho que aumente»Kent Walker, de Google

«El ecosistema de Android equilibra cuidadosamente los intereses de usuarios, desarrolladores, fabricantes de hardware y operadoras de redes móviles. Android no ha causado daños a la competencia, sino que ha hecho que aumente», asegura. Google apunta que las acusaciones de la Comisión se basan en la idea que afirma que Android no compite con Apple. «No lo vemos así. Y parece que tampoco lo ve Apple. Ni los fabricantes de teléfonos. Ni los desarrolladores. Ni los usuarios. De hecho, el 89% de los encuestados para el estudio de mercado hecho por la Comisión confirmó que Android y Apple compiten. Ignorar esta competencia entre plataformas es ignorar la principal característica que define el entorno actual de los smartphones».

G0ogle ha manifestado, además, su preocupación por las acusaciones de la Comisión, organismo del que dice «infravalora la importancia de los desarrolladores» y «los peligros que supone la fragmentación del ecosistema móvil». La compañía ha insistido que ofrece a los fabricantes una «amplia libertad» a la hora crear unos dispositivos que van más allá de los niveles básicos. «Nuestros acuerdos de compatibilidad permiten esta variedad, ofreciendo al mismo tiempo a los desarrolladores la confianza que precisan para crear apps que funcionen con facilidad en miles de teléfonos y tablets diferentes», reconoce.

Este equilibrio -sostiene- estimula la competencia entre dispositivos Android y entre dispositivos Android y los iPhones de Apple. «Las reglas para la compatibilidad de Android ayudan a minimizar la fragmentación y para mantener un ecosistema saludable para los desarrolladores», asegura. Respecto a las acusaciones, Google ha insistido que «ningún fabricante está obligado a preinstalar ninguna aplicación de Google en un teléfono Android». Sin embargo, sí ofrece a los fabricantes «un paquete de aplicaciones para que cuando adquieras un nuevo teléfono tengas acceso a un conjunto de servicios básicos conocidos».

«En 2007 lanzamos Android, un sistema operativo gratuito y de código abierto. Por entonces, los 'smartphones' eran unas rarezas caras», asegura Walker, quien considera que el objetivo de la compañía era «estimular la innovación y dar opciones a los usuarios». En su opinión, Android permite a los fabricantes «evitar la compra o la elaboración de sistemas operativos móviles caros» lo que ha permitido reducir el precio de los mismos en los últimos años.

A juicio de Walker, cualquier usuario puede eliminar cualquiera de las aplicaciones desarrolladas por la compañía «cuando lo deseen» al tiempo que los fabricantes de hardware y las operadoras pueden preinstalar aplicaciones de otras compañías junto a las de Google. «En términos de competencia, esto significa que no existe ninguna restricción».

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios