Los mejores móviles baratos 2018

Móviles para tu padre que no va más allá del WhatsApp

Más allá de los deseados iPhone X o Samsung Galaxy S9 en el mercado se pueden encontrar muchos modelos de «smartphone» que ofrecen una buena relación calidad-precio que no superan los doscientos euros

MADRIDActualizado:

Si bien es cierto que el interés y deseo que despiertan los iPhone X o los Samsung Galaxy S9 entre los consumidores es incomparable, también lo son las aspiraciones de muchos usuarios de tener a mano un teléfono móvil inteligente bueno, bonito y, por supuesto, que sea barato. En los últimos tiempos, la gama media ha dado muchas alegrías a los fabricantes. Pero este segmento está demasiado apretado, con lo que al final uno no sabe cuál escoger.

Y más cuando se trata de una persona que el uso que se le va a dar es más bien escaso. Como en el caso de ciertas personas con cierta edad que, por desconocimiento o porque simplemente nunca les ha interesado, no han abrado los «smartphones» como el aparato con el que comunicarse con sus amigos y familiares. Bien, para eso estamos nosotros aquí.

En primer lugar hay que prestar especial atención al presupuesto. Lo más probable es que un dispositivo caro sea mucho mejor que uno barato. La lógica así lo puede demostrar, pero también hay que pensar detenidamente el uso que se le va a dar. ¿Te compensa gastarte mil euros en un móvil solo para mandar cuatro mensajes por WhatsApp?

Vaya por delante que cada cual puede hacer con su dinero lo que quiera, pero habrá personas que para lo que van a hacer con ellos realmente pues gastarse más de doscientos euros es una obscenidad. Eso sí, sucede como en los coches. Si te acabas de sacar el carné de conducir y te dan un deportivo pues igual lo estrellas o no sepas manejarlo en condiciones. Pero sí se aprecian diferencias notables entre un móvil de gama alta y uno más accesible.

Aún así, insistimos, hay un grupo entre los consumidores de nuevas tecnologías que solo van a utilizar un par de aplicaciones de manera cotidiana y hacer alguna que otra llamada de teléfono. En el mercado, afortunadamente, se pueden encontrar muchos modelos interesantes que ofrecen una relación calidad-precio estupenda.

El equilibrio según el Moto G5S

Uno de ellos es el Moto G5S, que está por unos 169 euros. La familia de Motorola, perteneciente al gigante asiático Lenovo desde 2014, ha sido durante mucho tiempo uno de los reyes de este segmento. En este caso, este modelo cumple con creces su cometido. Gracias a su filosofía que busca el equilibrio cualquier usuario puede tener a mano un «smartphone» más que decente. Destaca por su buen desempeño y rendimiento a pesar de no ser lo último de lo último.

A nivel estético, no está nada mal. Para gustos, los colores, es cierto. No es especialmente grande en tamaño pese a tener una pantalla de 5.2 pulgadas. La calidad de su pantalla tipo IPS tampoco está nada mal, ya que ofrece una resolución Full HD (1.080 píxeles) que para ver de vez en cuando contenidos multimedia (series y películas) cumple de sobra. Es como todo; una pantalla orgánica tipo OLED como las que montan los móviles más avanzados del momento (iPhone X, Samsung Galaxy S9 o Google Pixel 2 XL) ofrece una calidad estupenda gracias a su capacidad para reproducir negros profundos y colores intensos.

En este caso, además, este terminal en cuestión incorpora un chip Snapdragon 430 fabricado por Qualcomm que se mueve a una velocidad de reloj de 1,4 GHz. Eso, junto con sus 3 GB de memoria RAM, permite que la velocidad en la apertura de las aplicaciones y el manejo bastante fluido sea más que suficiente para un uso cotidiano. La duración de su batería (3.000 mAh), que es una de las cosas que más suele preocupar a la gente, aguanta perfectamente un día y medio hasta la siguiente carga. En la caja viene con un cargador especial, TurboPower, con el que cargarse más rápidamente.

El imperio chino del Xiaomi M1 A1

Otra más que recomendable opción barata y accesible es el Xiaomi M1 A1, que está por 206 euros. Se trata de un teléfono bastante competente que ha renovado o actualizado la firma china en el último año. Este terminal dispone de una pantalla de 5.5 pulgadas con resolución Full HD. Estéticamente, recuerda al OnePlus 5. Destaca por instalar una doble cámara siguiendo la tendencia actual en el mercado y un chasis fabricado en metal que le confiere de elegancia y robustez.

A nivel técnico, el terminal incorpora un procesador Snapdragon 625 de ocho núcleos, fabricado por Qualcomm, que le sitúa en un rango medio, y que se mueve a 2,2 GHz. Que, oye, tampoco está mal pese a que más de uno desearía que se tratase de un chip más potente, pero por este precio no se le puede pedir más peras al olmo. Acompañado, eso sí, por 4 GB de memoria RAM, que tiene sobre el papel un rendimiento considerable para su desempeño en las tareas habituales que realizan los consumidores. Es fácil de manejar gracias a Android One.

Su capacidad de almacenamiento se sitúa en 64 GB, aunque es ampliable mediante el empleo de tarjetas microSD. Donde Xiaomi ha puesto énfasis en el apartado fotográfico, con una configuración de dos cámaras de 12 megapíxeles cada una. La fórmula se acerca a la iniciada por Apple desde el iPhone 7 Plus. Esto es, un gran angular y un teleobjetivo de 50 milímetros con aperturas de F.2.2 y F2.6, que no se encuentra en la que más luminosidad recoge del mercado. La cámara frontal es de 5 megapíxeles. De esta forma el usuario podrá capturar fotos retrato que ofrece un resultado arrebatador -conocido como efecto «bokeh»- al jugar con la profundidad de campo y hacer zoom de dos aumentos -un zoom digital de diez aumentos-.

Haciendo patria con el BQ Aquaris V

Aunque el último año ha sido especialmente difícil para BQ, la firma española ha colocado aún así alguno de sus productos entre los «smartphones» más vendidos del año en España. Y eso que ha visto las orejas al lobo después de las entradas en el mercado de firmas como OnePlus y Xiaomi. Recientemente, ha presentado un dispositivo bastante competente, el Aquaris VS Plus. En su interior monta un procesador Qualcomm Snapdragon 430 y ofrece un memoria RAM de hasta 4 GB, que le confieren un rendimiento bastante bueno para realizar tareas básicas.

Vale que uno desearía tener, por ejemplo, un iPhone X con 256 GB, pero eso hay que pagarlo. Como mínimo habría que exigirle 64 GB de almacenamiento en los tiempos que corren en donde se toman tantas y tantas imágenes. Este modelo de BQ tiene precisamente esa capacidad y puede ampliarse con una tarjeta microSD. Así que vas de sobra. El terminal se mueve con una versión del software Android Nougat que no es la última disponible, aunque será próximamente actualizable a Android Oreo, la más reciente edición del sistema operativo móvil de Google.

Tiene una patalla IPS de 5.5 pulgadas y resolución Full HD. Desde el apartado fotográfico, presenta una cámara trasera de 12 megapíxeles con flash y modo de vídeo «slow motion». Por su parte, la frontal cuenta con un sensor de 5 megapíxeles e incluye un modo para mejorar la apariencia de los «selfies». Tiene una batería de 3.400 miliamperios hora -un día y medio va perfecto- e incluye un sensor de huella dactilar en su parte trasera como medida de seguridad para desbloquear el teléfono.

La fotografía del Sony Xperia XA1

Si bien es cierto que muchas de las innovaciones planteadas por los fabricantes en sus teléfonos móviles inteligentes más avanzados llegan tiempo después a productos más accesibles. La fotografía móvil más avanzada es una de ellas. Normalmente, son los modelos considerados «premium» los que se llevan la palma, pero poco a poco se empieza a ver cómo en el rango de la gama media se encuentran ejemplos interesantes de cámaras más que decentes. Uno de ellos es el Sony Xperia XA1, que se encuentra por 200 euros.

Este dispositivo de la firma japonesa, continuista en su estética respecto a modelos anteriores, incluye muchas de las características más demandadas por los usuarios. Con pantalla de 5 pulgadas, su resolución sin embargo no está acorde a las exigencias del mercado. Se conforma con Alta Resolución (720 píxeles) que, con todo, se muestran imágenes decentes si llegar a romper moldes. Está fabricado en policarbonato pero con los bordes metálicos. Lamentablemente, y pese a ser una seña de identidad de la marca asiática en otros modelos de su catálogo, no es sumergible.

El envite de la gran pantalla del LG Q6

Este terminal cuenta con «muchas» de las características «premium». Poniendo en valor su «precio competitivo», LG ha defendido que el primer modelo de la nueva serie Q presenta «algunas de las innovaciones más deseadas» de LG G6. Cuenta con un chip Qualcomm Snapdragon 435 y jalonado por 3 GB de RAM, que le confieren un desempeño bastante bueno para realizar tareas básicas con solvencia. Por 169 euros está disponible.

Tiene 64 GB de almacenamiento. Su batería presenta una capacidad de 3.000 mAh. Pero destaca especialmente por su pantalla casi sin marcos, siguiendo una tendencia más frecuente en teléfonos de gama alta. En cuanto a su tamaño, tiene 5.5 pulgadas y presenta una proporción de 18:9. Como curiosidad, tiene un sistema de reconocimiento facial, que permite desbloquear el «smartphone» con la cara. La cámara cuenta con 13 megapíxeles en su parte trasera y 5 en el frontal. Esta última cuenta con un gran angular de 100º que permitirá disparar selfies que incluyan un gran grupo de amigos y familiare. El móvil permite adaptar su cámara al ratio 18:9 de la pantalla y ofrece la posibilidad de tomar fotos cuadradas o de crear «collages».