Detalle de grafeno concentrado
Detalle de grafeno concentrado - ARCHIVO

El grafeno español quiere tener su propia denominación de origen (o al menos lo intenta)

Nace una primera alianza que reúne a firmas dedicadas a este material, considerado como el futuro, y que explorará la creación y divulgación de esta tecnología a nivel empresarial

MAActualizado:

Lo llaman el material del futuro. Y puede que en algún momento lo sea, pero, pese a sus prometedores ensayos, aún no ha demostrado prácticamente nada a nivel comercial. En fase muy embrionaria, este extremadamente fino, flexible y fuerte elemento, de tan solo un átomo de espesor, promete ser la respuesta al desarrollo de las futuras sociedades tecnológicas, con aplicaciones casi ilimitadas que van desde la electrónica miniaturizada a dispositivos biomédicos personalizados. Falta, sin embargo, un estándar claro con el que regirse los próximos inventos. Para allanar el camino, desde España se pretende impulsar su desarrollo mediante la creación de un organismo que contribuya al establecimiento de una especie de denominación de origen como los productos alimenticios.

La Alianza Española en Grafeno (SGA, por sus siglas en inglés) nace con el firme propósito de «crear y divulgar la tecnología con aplicación empresarial» en el incipiente sector del grafeno, así como «fomentar la colaboración» tecnológica y desarrollo comercial entre las empresas o el «intercambio de conocimiento» con el medio académico afín. Es decir, crear un sello de calidad que acredite unos requerimientos mínimos en su desarrollo y disponer de un código de buenas conductas.

La asociación, que cuenta ya con una serie de estatutos, contempla el esfuerzo por crear ese sello de calidad dado que, en opinión de sus responsables, beneficia tanto a productores como a usuarios. «La adhesión a este código por parte de los productores de materiales grafénicos asociados es un índice de calidad de sus productos. Todos los productos sujetos a esta norma de etiquetado llevan asociado nuestro sello de calidad. De esta forma los productores pueden ofrecer la garantía y fiabilidad que el usuario necesita», sostienen.

El problema de base es que, hasta ahora, el alto coste de la producción de grafeno ha sido también otro de sus principales escollos en su comercialización. En general, se ha producido en ambientes altamente controlados con gases explosivos comprimidos, que requieren largas horas de operación a altas temperaturas y extensos procesamientos al vacío.

El empresario riojano Julio Gómez, director y fundador de la empresa Avanzare Innovación Tecnológica, se ha convertido en el presidente de la institución. Por ahora, la asociación (de ámbito nacional) inicia sus pasos con la integración de algunas empresas destacadas del sector aeronáutico y de automoción como Grupo Antolín o Airbus, entre otras, en cuyas plantillas integran a unos 35.000 trabajadores en España y más de 200.000 en todo el mundo. En total, unas ocho firmas dedicadas a este material.

El vino tiene la respuesta

Entre las razones para poner en marcha una asociación, Gómez destaca en declaraciones a ABC que muchas veces la tecnología va por encima de las normativas y quiere, por tanto, de una estandarización para hacer frente a los retos futuros. «El desarrollo de esta tencología es más eficiente y no hay ninguna regulación o normativa que acredite, que demueste, lo que es grafeno y lo que no», sostiene. De esta forma, se podrá evitar que se den «casos de timo» y que aparezcan empresas que intenten vender un producto sin los estándares de calidad exigidos.

El mejor ejemplo es el vino. España compite con países como Francia. Dispone de buenos productos acuñados bajo diferentes sellos de calidad. Incluso diversas regiones como La Rioja cuentan con una denominación de origen. «Si yo soy un cliente que quiere comprar vino, compraré vino y no uva, vinagre o mosto», señala Gómez. Por tanto, el objetivo fianl de la asociación es que «se sepa lo que es el material» y que se establezca «una norma que acredite lo que es».

Pero el grafeno en sí puede generar cierto recelo. En cada feria y evento relacionado con la innovación se muestran diferentes ensayos de uso de este material, algunos muy prometedores. Sin embargo, son pocos los ejemplos prácticos el grafeno en productos comerciales. «En este momento es todavía un bebé. Ningún otro material ha llegado tan rápidamente al mercado como el grafeno. Es todavía incipeinte, pero todo está indicando que el crecimiento va a ser exponencial en el momento en el que se pueda matener una calidad y se bajen los precio. En el momento en que pueda sustituir a otros materiales,el volumen de negocio va a ser muy grande», vaticina este experto.

«Desde que se descbuieron los plásticos y se empezaron a aplicar pasaron 40 años. Las tecnologías no llegan tan pronto. [El grafeno] tiene mucho futuro, tardará en llegar a escala masiva, pero poco a poco está llegando». De hecho, España lidera la producción europea de este material por cuyas propiedades puede servir como material en la fabricación de aviones, satélites o automóviles, en la construcción de edificios, con múltiples aplicaciones en el campo de la electrónica o en el ámbito de la salud, entre otras. Y ejemplos hay muchos, que van desde lograr baterías más duraderas a pantallas ultraflexibles.