El presidente de la Crue, Segundo Píriz
El presidente de la Crue, Segundo Píriz - Jaime García

La Universidad en España: becas bajas y precios altos

España tiene uno de los precios públicos universitarios más altos de la Unión Europea. Solo nos supera Irlanda, Reino Unido, Holanda e Italia. El importe anual de una matrícula de máster en España es de 1.991 euros, mientras que para grado es de 1.262, según un informe presentado por por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE).

La CRUE también denuncia que más de 70.000 universitarios se han quedado sin poder solicitar una beca del Ministerio de Educación a pesar de cumplir los requisitos económicos

MadridActualizado:

España tiene uno de los precios públicos universitarios más altos de la Unión Europea. Solo nos supera Irlanda, Reino Unido, Holanda e Italia.

En el curso 2016/2017 el importe anual de una matrícula de máster en España ha sido de 1.991 euros, mientras que la matrícula grado se situaba en los 1.262. Estas cifras nos distancias de otros países como Francia, donde el valor de los másteres ha sido de 256 euros y 184 para grados. En Alemania, Austria, Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca la cifra es prácticamente nula.

Son algunas de las conclusiones del informe «La Universidad Española en cifras 2015/2016», presentado esta mañana y realizado por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) en colaboración con el Banco Santander.

Ninguna comunidad autónoma ha quedado exenta de la subida de precios en la enseñanza superior. Este incremento ha ido en progreso en todas las autonomías desde el curso 2008/2009 al 2016/2017. Sin embargo, dos con los precios más elevados han registrado importantes descensos: Cataluña (un 25 por ciento menos) y Madrid (un 5 por ciento menos).

Los precios de los másteres habilitantes bajaron en Castilla-La Mancha y Madrid, mientras que los no habilitantes descendieron en Castilla-La Mancha, Aragón y Madrid. Estos descensos han permitido reducir la brecha de precios entre comunidades. Sin embargo, el presidente de la CRUE, Segundo Píriz señaló que pese a que «los precios han comenzado a bajar siguen siendo los más altos de Europa». Galicia los ha subido un 5,1 por ciento y en el otro extremo se encuentran Cataluña y Comunidad Valenciana, ambas con aumentos del 94 por ciento.

Otro punto crítico para la CRUE ha sido el del sistema de becas y ayudas al estudio. La financiación media por becario ha sido de 2.649 euros en 2015/2016 bajando en picado desde 2010, cuando fue de 3.247. De hecho, más de 70.000 universitarios se han quedado sin poder solicitar una beca del Ministerio de Educación a pesar de cumplir los requisitos económicos, pero no los académicos establecidos por el anterior ministro, José Ignacio Wert.

En 2012/2013, el nuevo modelo de becas fijó como exigencia un 5,5 para la gratuidad de la matrícula y un 6,5 para la beca salario. «Hemos solicitado que la nota para acceder a la beca sea de un 5, consideramos que tiene que haber mayor flexibilidad» ya que el sistema anterior era «excluyente», por lo que instó a modificarlo.

Los más castigados por la reforma han sido los becarios con menor capacidad económica ya que se ha reducido a la mitad (49,5 por ciento) el importe de la ayuda condedida, «siendo este alumno el que está más necesitado de ayudas públicas para desarrollar sus estudios», señala el informe.

«La inversión en becas que se hace en nuestro país está entre entre la mitad y un tercio de la de los países de la OCDE. Nuestro sistema de becas está entre los más débiles e insuficientes», apuntó Píriz. En el curso 2015/2016 el 6,9 por ciento de los alumnos de nuevo ingreso en las enseñanzas de grado han sido excluidos de la posibilidad de solicitar becas por presentar notas menores a 5,5.

Con el régimen de becas universitarias actual el esfuerzo público expresado en PIB ha sido del -13,6 por ciento. El montante de fondos destinados a becas universitarias ha pasado de 943,29 a 838,80 millones de euros. La dotación per capita ha caído un 23,48 por ciento (ha pasado de 2.331 a 1.748) en los años 2011/12 a 2015/2016.

Sin embargo, Píriz ha destacado la predisposición del Gobierno «para sentarse a negociar una subida tanto de las cuantías como del número de becas»

El informe también alerta de que España no ha apostado por la enseñanza superior como factor de competitividad. El gasto por estudiante en España en educación superior durante 2008-2013 ha sido de 89 euros, mientras que la media de la OCDE es 105.

Demanda de enseñanzas universitarias

«En España no tenemos ni demasiadas universidades ni demasiados universitarios, ni nuestra oferta ni nuestra demanda está sobredimensionada. Debemos multiplicar por dos el número de estudiantes que estudian máster si deseamos alcanzar la media europea», apuntó Píriz.

La demanda de estudios universitarios es más reducida en España (47 por ciento) que en los paises de la OCDE y la Unión Europea (54 y 53 por ciento, respectivamente). Por ejemplo, el porcentaje de jóvenes que se espera que accedan a la educación terciaria en Alemania es del 49 por ciento para grados y 21 para másteres. En el caso del Reino Unido, estos porcentajes son del 54 y 19 por ciento, mientras que en España acceden a grados un 47 por ciento y a masteres tan solo un 9%.

En cuanto a tipo de universidad, la demanda es menor en las privadas (178.475 matriculados en el curso 2015/2016 frente a los 1.143.223 de la pública). Sin embargo, la evolución ha sido mejor en la privada ya que desde el curso 2008/2009 al 2015/2016 ha habido un aumento del 21,13 por ciento en las matriculaciones, mientras que en la públicas, para el mismo periodo, ha habido un descenso arrojando un porcentaje negativo: -7,24 por ciento.

España en los ránkings internacionales

España tiene una presencia insuficiente en los ránkings internacionales. 26 de ellas están entre las 800 mejores del mundo, es decir, entre el 5 por ciento de las mejores y entre el 20 de entre las 3200 que realizan actividad investigadora. Pero debemos analizar por qué ninguna de ellas está en el top 200 de la excelencia investigadora. «El resultado es el síntoma de una enfermedad que nos aqueja como país: escaso esfuerzo en I+D. Cada universidad española en el top 500 de los ránkings internacionales se dirige a un mercado de actividad científica-tecnológica que es la mitad del de Francia, Finlandia, Canadá, Australia o Austria, o un tercio e incluso un cuarto de del que se dirige a las universidades de Japón, Países Bajos, Irlanda, Dinamarca, Corea del Sur, Suiza, China, Bélgica, Israel, Estados Unidos, Alemania o Singapur.

Más mujeres que hombres

Por géneros, una vez más los hombres vuelven a tener menos participación en los estudios universitarios: en 2015/2016 se matricularon un 54,06 por ciento de chicas y 45,94 de chicos en la enseñanza pública y un 55,12 de chicas frente a 44,88 de chicos en la privada. Desde el curso 2008/2009 al 2015/2016 no ha habido nunca más hombres que mujeres en las aulas.

Otro dato que arroja el estudio es que la movilidad de los estudiantes españoles es reducida respecto a otros países desarrollados. Por ejemplo, el porcentaje de estudiantes extranjeros en movilidad internacional es del 22,8 por ciento en España para alumnos de doctorado, 17,8 por ciento para alumnos de master y 4,0 para alumnos de grado. La media de la OCDE para estas tres categorías es 27, 12 y 4,9 por ciento, respectivamente.

Recortes

La CRUE ha advertido que la crisis «sigue completamente presente en la financiación pública y privada de las universidades», advirtió Píriz. El informe señala que mientras que la media de los países europeos y de la OCDE han incrementado el gasto por estudiante de educación superior en un 6 por ciento y un 5, respectivamente, España lo ha reducido en un 11 por ciento.

En 2015 la financiación de las universidades era en términos de porcentaje del PIB inferior a la alcanzada en 2002, es decir, tres años de retroceso en nuestra instituciones.

«Pero si lo anterior es preocupante, la reducción continuada de la financiación de la investigación debería encender todas las alarmas», advirtió el representante de la CRUE.

Somos el único país de los grandes europeos que no ha seguido la tendencia de inversión en I+D en el periodo 2008-2015. El porcentaje reflejado en el PIB es del -7 por ciento, mientras que en Polonia es del 67,6, en Alemania del 10,7 y en el total de la OCDE 4,9.

«En 2015 se mantienen retrocesos del 30 por ciento de la financiación privada y del 21 por ciento en la financiación de la actividad investigadora de las universidades respecto a 2010. La inversión de las empresas es un tercio de la media de la OCDE. La combinación de la escasez del esfuerzo publico y privado en el gasto en I+D condena a nuestra economía y sociedad a un futuro incierto. Pretender que con esta dinámica las universidades españolas asciendan en los ránkings internacionales de investigación revela desconocimiento y resulta ingenuo», apuntó Píriz.

Rendimiento académico

Como dato positivo, el informe destaca que el rendimiento académico de los estudiantes de grado ha mejorado de forma sostenida y permanente. Desde el curso 2008/2009 al 2015/2017 la mejora en la universidad pública ha sido del 18,3 por ciento en Artes y Humanidades, 24,2 en Ciencias Sociales, 19,5 en Ciencias, 16,3 en Ciencias de la Salud y 19,7 en Ingeniería y Arquitectura.

Otro dato a destacar es que las tasas de empleo aumentan y el paro disminuye con el nivel de formación y que la educación superior mejora en el nivel de renta de los universitarios a lo largo de toda su vida profesional.

Otro dato positivo es que pese a la reducción de la financiación, la producción científica de las universidades españolas mantiene su dinámica de crecimiento.

Al acto asistieron la directora de la Biblioteca Nacional, Ana Santos; el presidente de Crue Universidades Españolas, Segundo Píriz; el presidente de la comisión sectorial Crue-Gerencias y rector de la Universidad Politécnica de Valencia, Francisco Mora; la secretaria de Estado de I+D+i, Carmen Vela, el secretario general de Universidades del MECD, Jorge Sáinz; y la directora general de Santander Universidades y Universia España, Susana García Espinel.