La alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz (i), abraza a una mujer durante su visita a un hogar de ancianos hoy, viernes 22 de septiembre de 2017, a dos días del paso del huracán María, en San Juan (Puerto Rico).
La alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz (i), abraza a una mujer durante su visita a un hogar de ancianos hoy, viernes 22 de septiembre de 2017, a dos días del paso del huracán María, en San Juan (Puerto Rico). - EFE

Trump abre otra guerra, ahora con Puerto Rico: acusa a las autoridades de ejercer un pobre liderazgo

La alcaldesa de San Juan pide ayuda federal urgente: «Nos estáis matando con vuestra ineficacia»

Washington / San JuanActualizado:

La desesperada situación que sufre Puerto Rico, tras el demoledor paso del huracán María, ha disparado la tensión en la isla y en Estados Unidos. Los últimos días, ha crecido el clamor de las autoridades portorriqueñas, que luchan con denuedo para abastecer a los más de tres millones de habitantes, muchos de los cuales no tienen luz ni agua potable. Más de 15.000 personas han quedado a la intemperie, después de la acometida del ciclón más devastador en un siglo. El viernes por la noche, la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, estalló con lloros y con unas palabras que no escondían una acusación a la Administración estadounidense: «Estoy suplicando, suplicando a cualquiera que nos oiga, que nos salve de la muerte. Estamos muriendo, y nos están matando con su ineficiencia y burocracia».

La atribución de culpas a Donald Trump, que venía precedida de una ofensiva demócrata por su tardanza en responder a la dramática situación de la isla, recibió una dura y directa respuesta ayer del presidente en Twitter: «A la alcaldesa de San Juan, tan elogiosa hace unos días, le han dicho los demócratas que tiene ser desagradable con Trump». Y en el siguiente tuit, acusaba a Yulín Cruz de «pobre liderazgo» y de «no lograr que otra gente ayude también». «Quieren recibir todo hecho», remató el inquilino de la Casa Blanca. Situado a la defensiva por el aluvión de críticas, el presidente prolongó sus mensajes alabando la labor de los 10.000 militares que operan en Puerto Rico, que «están haciendo un gran trabajo en una isla completamente destruida».

La Administración Trump ha recibido numerosas acusaciones de lenta reacción ante la catástrofe. Que su visita a la isla, en compañía de la Primera Dama, Melania, vaya a producirse este martes, dos semanas después del paso del huracán, le aporta una imagen de trato desigual con respecto a Texas y Florida, que también han sufrido el paso de un ciclón. El presidente firmó esta semana la excepcionalidad de la llamada Ley Jones, para permitir el atraque y descarga de barcos extranjeros de ayuda en la isla.